Médicos cubanos en Colombia piden ayuda y Obama borra a Cuba de la lista del tráfico humano

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El presidente George W. Bush inició un programa llamado “Cuban Medical Professional Parole”, popularmente conocido como “Barrio Afuera” en el 2006. A través de este programa el Departamento de Estado otorgaba visas para médicos y dentistas cubanos que el régimen sanguinario de Cuba enviaba en contra de su voluntad y bajo amenazas por todo el mundo. Fidel Castro y ahora Raúl Castro les cobraba a los países que necesitaban médicos y dentistas en áreas rulares y en barrios pobres de ciudades miles de dólares por cada médico. Los médicos reciben un sueldo miserable, se les quita el pasaporte para que no pudieran escaparse y son supervisados por agentes de la inteligencia cubana.

El descarado tráfico humano que Cuba y Venezuela vienen haciendo desde hace muchos años ha sido ignorado por el mundo occidental. Fue por esa razón que el presidente George W. Bush creó el programa de “Barrio Afuera” para liberar a estos médicos y dentistas esclavos de la tiranía. Desde entonces, cerca de 6,000 profesionales de la salud cubanos se han acogido a ese beneficio tras escapar de las misiones internacionalistas cubanas llamadas “Barrio Adentro”.

Enrique Flor escribió un artículo titulado “Médicos cubanos estancados en Bogotá piden ayuda a congresistas de Miami” que fue publicado en el Nuevo Herald el 8 de agosto de 2015. Flor explicó que decenas de médicos cubanos varados en Colombia solicitaron el 7 de agosto la mediación de congresistas de Miami y del senador Marco Rubio ante las autoridades migratorias y consulares de Estados Unidos en Bogotá, para acelerar la entrega de visas a profesionales de la salud que desertaron de misiones médicas organizadas por Cuba en terceros países. Muchos de estos médicos cubanos se reunieron en el Monumento a las Banderas, al sur de Bogotá, para firmar una carta en la que piden el auxilio del senador Marco Rubio y los congresistas Ileana Ros-Lehtinen, Mario Díaz-Balart y Carlos Curbelo.

Flor señaló que la carta decía “Escribimos esta carta como un clamor a ustedes en busca de ayuda y mediación ante las instituciones pertinentes”. El doctor José Ángel Sánchez, de 29 años, nacido en la provincia cubana de Granma (antiguamente era parte de la provincia de Oriente cuando Cuba tenía seis provincias) y uno de los firmantes de la carta, dijo en entrevista telefónica desde Bogotá que son centenares los médicos que permanecen en la capital de Colombia a la espera de acogerse al programa Cuban Medical Professional Parole.

Flor explicó que el doctor Sánchez, quien junto con su novia, la dentista Mara Martínez, desertó en abril de 2015 de las misiones médicas en el estado Zulia en Venezuela indicó que varios doctores llevan en Bogotá unos siete meses sin obtener respuesta del consulado estadounidense. La carta de los médicos que se encuentran en una difícil situación económica dice lo siguiente: “Cuando presentamos los documentos en la Embajada de Estados Unidos en Bogotá se nos dio un tiempo de espera máxima de 90 días. Sin embargo, hay personas que ya pasan los 200 días y no tienen respuesta sobre el estatus de la aplicación de visa por parte de las autoridades migratorias de los Estados Unidos. Nuestra situación actual en Colombia es crítica. Nos encontramos sin documentación legal que nos permita trabajar en Colombia, por lo tanto no tenemos derecho a ningún servicio de salud y mucho menos a vivir dignamente”.

Flor señaló que la larga espera del proceso de visado ha forzado a los médicos a sobrevivir en una situación precaria. Viven sin poco dinero y rentan entre varios de ellos pequeñas habitaciones. No tienen posibilidad de trabajar por el limbo jurídico en el que se encuentran. Debido a un reportaje en junio de 2015 del Nuevo Herald, cinco congresistas estadounidenses encabezados por Ros-Lehtinen ayudaron a unos dentistas cubanos a quienes intempestivamente les cancelaron sus visas poco antes de abordar en Bogotá sus vuelos a Miami. Los congresistas enviaron cartas al director del Servicio de Inmigración y Ciudadanía (USCIS), León Rodríguez, y al embajador de Estados Unidos en Colombia, Kevin Whitake, para solicitarles que atiendan el caso de los odontólogos Raquel Lobato, Martha Martín y Oddy Ginarte, quienes habían desertado de misiones médicas en Venezuela. Un mes después de hacerse público el caso, a los tres les otorgaron sus visas y pudieron llegar a Miami.

Los dentistas cubanos Raquel Lobato, Oddy Ginarte y Martha Martín muestran sus pasaportes rojos de Cuba. Ellos se encontraban varados en Bogotá desde más de 100 días, sin respuesta de las autoridades estadounidenses tras cancelarles intempestivamente las visas que recibieron. Gracias a la intervención de cinco congresistas pudieron recibir sus visas y llegaron a los Estados Unidos.

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Médicos cubanos que escaparon de misiones médicas en Venezuela se reunieron el 7 de agosto de 2015 en la Plaza de las Banderas, al sur de Bogotá, para firmar una carta en la que solicitan la mediación de legisladores de Miami ante las autoridades estadounidenses, para acelerar la entrega de visas de refugio. Su situación económica es desesperada ya que no pueden trabajar en Colombia.

¿Por qué el presidente Obama no obliga al Departamento de Estado y a la embajada estadunidense en Bogotá que cumpla con el programa de “Cuban Medical Professional Parole”, popularmente conocido como “Barrio Afuera” y les de las visas a los médicos cubanos varados en Colombia? ¿Será porque su nuevo amigo el tirano Raúl Castro le ha pedido que le permita seguir usando a los médicos cubanos como esclavos? Cuba sigue participando en el tráfico humano y Obama lo ignorá.

Obama borra a Cuba de lista de tráfico humano

El 27 de julio de 2015 en un nuevo acto asqueroso de apaciguamiento del gobierno del presidente Barack Obama, el Departamento de Estado eliminó al régimen sanguinario de Cuba de la lista negra de naciones que participan en el tráfico humano. Este vergonzoso acto representa una nueva y descarada concesión al dictador opresor Raúl Castro y una vez más sin exigir nada a Cuba. Como de costumbre La Habana triunfa y los Estados Unidos pierde.

Cuba tiene cientos de miles de médicos obligados a trabajar en contra de su voluntad por todo el mundo en ciudades y áreas rurales donde se encuentran en condiciones pésimas de vida y salud. Los países que los reciben le pagan a la dictadura sanguinaria de los hermanos Castro miles de dólares al mes por cada médico y Cuba les paga un sueldo miserable. Así se hacía en Cuba en la época de la esclavitud. Un esclavista le permitía a otro usar sus esclavos a cambio de dinero. Venezuela usa a los médicos, enfermeros y otros cubanos de diferentes ocupaciones que son enviados en contra de su voluntad a trabajar en esa nación a cambio del petróleo gratis que manda a Cuba. Pero no son solo los médicos que Cuba envía al exterior. También manda enfermeros, entrenadores de deportes, músicos, bailarinas, etc. a trabajar en otros países. Cuba recibe altos salarios por ellos y les paga a los cubanos sueldos bajos.

Mientras el pueblo de Cuba pasa todo tipo de necesidades los oficiales de las fuerzas armadas revolucionarias de alto rango, la cúpula en el poder y los hermanos Castros son multimillonarios. Fidel Castro ha aparecido últimamente en la lista de personas más ricas del mundo, que publica anualmente la revista Forbes, con una fortuna personal que oscila precisamente entre $1,200 y $1,500 millones. El dictador sanguinario cubano Fidel Castro, es el séptimo ex mandatario más adinerado del mundo, según lo reporta el más reciente  ‘ranking’ realizado por la revista Forbes, que busca destacar a los 10 gobernantes más ricos del planeta.

 

Juan Reinaldo Sánchez, ex guardaespaldas del dictador cubano Fidel Castro, reveló en un libro los manejos secretos y discrecionales de quien dispone de los bienes cubanos a su antojo desde hace más de medio siglo y la gran riqueza del dictador opresor ya retirado. Su libro se llama La vida oculta de Fidel Castro.

De acuerdo con Juan Reinaldo Sánchez, el viejo dictador Fidel Castro tiene numerosas residencias, yates lujosos, fincas y hasta islas privadas en casi todas las provincias de Cuba de un gran valor. Además de los muchos negocios cuyas ganancias son depositados en sus cuentas privadas en bancos suizos.

 

Este escritor tiene un primo médico en Camagüey, Cuba que cuando era joven y estaba casado con dos pequeños niños recibió la inesperada visita de varios miembros de la Seguridad del Estado, la policía secreta cubana, en su consultorio. Le informaron que fuera a su casa a preparar las maletas porque un avión lo esperaba para ser trasladado a Venezuela ese mismo día.

Mi primo dijo que él no quería abandonar su familia por dos años y que estaba feliz viviendo en Camagüey, pero lo expulsaron de Cuba en contra de su voluntad en solo unas pocas horas. Le tocó vivir en una casa en un pueblo remoto de Venezuela con chavistas que lo vigilaban al igual que cubanos de los servicios de inteligencia de Cuba. A los médicos cubanos que han sido forzados a trabajar en Venezuela no se les permite ver programas de televisión de Estados Unidos, solo de Cuba, y son vigilados constantemente por los chavistas que le dan un cuarto en sus casas y por los esbirros de los servicios de inteligencia de la tiranía cubana.

El dictador sanguinario Hugo Chávez, al ver la fuga masiva de médicos cubanos hacia Colombia, comenzó a colaborar con las guerrillas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para detenerlos. Cuando la FARC capturaba a algún médico cubano lo asesinaba y, de esta forma, al correr esta noticia por Venezuela, evitaba que otros médicos cubanos se escaparan a Colombia. Aun así médicos valientes continuaron fugándose de la patria de Bolívar.

Cuando este escritor trabajaba en la División de Educación para Adultos de las Escuelas Públicas del Condado Miami-Dade recibía en su escuela a algunos de estos médicos que se escapan de varios países, ayudados por una regulación del presidente George W. Bush. Esa excelente regulación indicaba que en esta nación aceptaría a todos los médicos cubanos forzados a trabajar en otros países como si fueran esclavos. Uno le narró a este escritor cómo se escapó de un pequeño país de Asia hacia Australia sin pasaporte (porque se los quitan) y eventualmente la embajada estadounidense en Australia le facilitó llegar a nuestra nación.

La congresista Ileana Ros-Lehtinen ha ayudado a médicos cubanos en naciones de África a escaparse. Algunos de ellos fueron encarcelados por rehusar trabajar en contra de su voluntad en condiciones espantosas. Recientemente fue publicado en la prensa que a algunas mujeres cubanas a quienes les habían ofrecido trabajos dignos en Ecuador, al llegar, se enteraron que su trabajo era de prostituta. El Departamento de Estado y la Casa Blanca saben perfectamente que Cuba debe continuar en la lista negra de tráfico humano. Lo que han hecho es otra infamia más.

Lucia Leal, periodista de la EFE, escribió un artículo titulado “Retiran a Cuba de lista de tráfico humano” que fue publicado por el Nuevo Herald el 28 de julio de 2015. Leal explicó que los Estados Unidos retiró el 27 de julio de 2015 a Cuba de su lista de países de la lista negra de tráfico de personas donde permanecía desde hace más de una década. Sin embargo mantuvo a Venezuela en esa categoría lo que abre la puerta a la imposición de sanciones económicas.

El Departamento de Estado ha sido controlado durante varias décadas por los miembros del Consejo de Relaciones Exteriores, que es el gobierno invisible de los Estados Unidos. Los poderosos miembros de esta élite globalista, muchos de los cuales también pertenecen al Grupo Bilderberg y la Comisión Trilateral, nos quieren llevar a un gobierno mundial donde esta nación perdería su soberanía, Constitución y demás leyes y su riqueza.

 

Una semana después de la apertura de embajadas en ambos países y dos meses después de la retirada de la Isla de la lista de naciones patrocinadoras del terrorismo, sin justificación alguna, el Departamento de Estado eliminó a Cuba de la peor categoría de su informe anual sobre el tráfico de personas en el mundo. El descarado informe del Departamento de Estado dice lo siguiente: “El Gobierno de Cuba no cumple completamente con los estándares mínimos para la eliminación del tráfico de personas, pero está haciendo esfuerzos significativos para hacerlo. La subsecretaria del Departamento de Estado para la Democracia y los Derechos Humanos, Sarah Sewall, en una conferencia de prensa, declaró “Seguimos preocupados por el hecho de que Cuba no haya reconocido el trabajo forzado como un problema y ese es un tema que trataremos en nuestro diálogo con funcionarios cubanos durante el próximo año”.

Si el Departamento de Estado, controlado por completo por el gobierno invisible de la nación que es el Consejo de Relaciones Exteriores, admite que Cuba “no cumple completamente con los estándares mínimos”. Entonces, ¿porque borraron la Isla de la lista negra? Siempre es la misma farsa: son temas a tratar en el futuro. Sin embargo, la tiranía cubana sigue con los arrestos y encarcelamientos arbitrarios mientras prisioneros políticos se pudren en las cárceles. Opositores pacíficos, mujeres y hombres, son golpeados salvajemente; asesinatos extrajudiciales son ejecutados, como el de Osvaldo Payá, y todos tipos de abusos continúan en la patria de José Martí. La respuesta es bien clara: el régimen despótico de Cuba estaría expuesto a sanciones económicas, como Venezuela, si no se borra de la lista negra de los países que trafican personas. Eso no es lo que quiere el marxista que vive en la Casa Blanca, solamente continuar ayudando a su nuevo amigo el asesino en serie Raúl Castro.

Leal señaló que Cuba estaba desde 2003 en la lista de países cómplices de la trata de personas. El Departamento de Estado justificó el cambio por los “esfuerzos para afrontar el tráfico sexual” del gobierno cubano, pero admitió que quedan retos pendientes en el plano de la explotación laboral. Las explicaciones falsas del Departamento de Estado, no fueron aceptadas por el congresista republicano Chris Smith, uno de los más activos en el tema del combate de la trata de personas. Smith declaró en un comunicado que el cambio se hizo “solo por razones políticas” y que Cuba “no ha hecho nada para merecer una mejora de categoría”. ¿Dónde están las protestas de los otros congresistas y candidatos presidenciales republicanos a esta nueva fechoría de Obama? Todos deben de alzar sus voces en protesta a la nueva infamia de Obama.

Leal explicó que el informe sobre el tráfico de personas del Departamento de Estado “examina la situación en 188 países del mundo y evalúa el grado en que sus gobiernos cumplen con los estándares de combate a esa lacra establecidos en una ley estadounidense de 2000.” El secretario de Estado John Kerry expresó que “Queremos atraer la atención del público a la naturaleza y dimensiones de esta industria ilícita valorada en $150,000 millones”. En la lista negra del Departamento de Estado se encuentran los siguientes países: Venezuela, Belice, Guinea Ecuatorial, Rusia, Irán, Corea del Norte, Siria, Argelia, Burundi, la República Centroafricana, Eritrea, Gambia, Guinea-Bissau, Kuwait, Libia, Mauritania, Sudán del Sur, Tailandia, Yemen, Zimbabue, Bielorrusia, las islas Marshall y las Comoras.

El secretario de Estado John Kerry fue llamado Poncio Pilatos por el senador y candidato presidencial republicano Ted Cruz por sus negociaciones con Irán.

Venezuela fue añadida a la lista negra en 2014 después de figurar durante varios años en el listado de “observación especial”, y ahora sigue en la peor categoría ya que, según los Estados Unidos, su régimen despótico no hace “esfuerzos significativos” para combatir el problema. Según el informe, Venezuela “es un país de origen y destino” del tráfico de personas, lo que afecta a “mujeres y niñas venezolanas” sujetas a “prostitución forzada”, además de a “niños y mujeres ecuatorianos” y “unos 30.000 cubanos, en particular doctores” sometidos a un “tratamiento que sugiere un trabajo forzoso”.

Es obvio que Venezuela participa en el tráfico humano. ¿Pero acaso Cuba no colabora con su ejército de ocupación de más de 20,000 soldados y cientos de agentes y esbirros de los servicios de inteligencia a este tráfico diabólico de personas en Venezuela? Es una contradicción admitir que Venezuela ayuda al terrorismo, al enviar dinero a Hezbollah, la milicia terrorista de Irán en el Líbano, con una parte de los billones que obtiene de la venta de drogas del Cartel de los Soles (de los generales corruptos y dirigido por Diosdado Cabello) y al mismo tiempo sacar a Cuba de la lista negra de las naciones que ayudan a los terroristas. ¿Y Cuba es acaso inocente?

La doble moralidad al tratar a Venezuela y a Cuba de una manera diferente es una infamia de Obama puesto que las dos naciones trabajan con terroristas, son aliadas de Irán, Corea del Norte, Rusia, China, y organizaciones de terroristas islámicos, la ETA, la FARC, etc. Además ambas naciones participan y colaboran en el tráfico humano. Cuba debe seguir en ambas listas, pero Obama está determinado en seguir dándole concesiones unilaterales a la tiranía de Cuba y el Congreso, con mayoría republicana en ambas cámaras, se lo está permitiendo.

Leal señaló que el presidente Barack Obama tiene ahora 90 días para decidir si aplica sanciones a los países de la “lista negra”, como la congelación de la ayuda no humanitaria y no comercial o la negativa a que reciban préstamos de instituciones multilaterales. En septiembre de 2014, Venezuela fue añadida a la lista negra. El presidente Obama determinó que se restringiría parte de la ayuda para ese país en el año fiscal 2015, con la excepción de aquellos fondos destinados a “fortalecer el proceso democrático”. Leal explicó que en la lista de “observación especial”, reservada para los gobiernos que hacen “esfuerzos significativos” contra el tráfico de personas pero no han aportado pruebas concretas de ello, están Cuba, Bolivia, Costa Rica, Haití, Jamaica, China, Egipto, Arabia Saudí, Catar, Túnez, Trinidad y Tobago y Antigua y Barbuda, entre otros.

Senadores cuestionan informe de tráfico personas que benefició a Cuba

En un artículo de la agencia EFE se explicó que el Comité de Relaciones Exteriores del Senado exigió al Departamento de Estado que entregue todos los documentos que influyeron en la elaboración de su último informe sobre tráfico humano. Miembros de este comité sospechan que la administración de Obama mejoró las calificaciones de Cuba y de Malasia por consideraciones políticas. El presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, el republicano Bob Corker, amenazó con emitir una citación legal para obtener esos documentos si el Departamento de Estado no los entrega “inmediatamente”.

El artículo reveló que la solicitud se hizo durante una audiencia en ese comité, en la que tres senadores expresaron su preocupación sobre los cambios de categoría en el último informe sobre el tráfico humano en el mundo del Departamento de Estado, publicado el 27 de julio de 2015. En ese informe, los Estados Unidos retiró a Cuba de su lista de países que no hacen lo suficiente para combatir el tráfico de personas, que se conoce como “tier 3” y que permite la imposición de sanciones económicas, e hizo lo mismo con Malasia.

Algunos senadores del Comité de Relaciones Exteriores han dicho que esos cambios puedan haberse debido a la normalización de relaciones diplomáticas con Cuba, en el primer caso, y a las negociaciones para completar el Tratado de Asociación Transpacífico (TPP) en el caso de Malasia, que quiere unirse a ese pacto comercial junto a EE.UU.

El artículo de la EFE explicó que el presidente del Comité de Relaciones Exteriores Bob Corker declaró que “Si es verdad que la Administración politizó este informe, hay preguntas sobre por qué decidieron minimizar significativamente una herramienta que ha sido eficaz a la hora de luchar contra la esclavitud en todo el mundo”. En la audiencia de este comité testificó la Subsecretaria de Estado para Democracia, Derechos Humanos y Seguridad Ciudadana, Sarah Sewall, quien defendió el proceso de elaboración de informe pero recibió duras críticas de los tres senadores presentes. Sewall añadió que los Estados Unidos sigue “preocupado” por los casos de trabajo forzado, y que la mejora se ha registrado en el área del tráfico sexual, donde ha habido “condenas significativas en el contexto histórico de Cuba”.

El senador demócrata cubano americano Bob Menéndez expresó “Urjo al comité a pedir toda la documentación que se creó en el contexto de la elaboración del informe de este año”, preocupado por unas clasificaciones que “parecen haber resultado de presiones externas”. El senador Menéndez expresó su inquietud porque “la política haya influido en la decisión de retirar a Cuba” de la peor categoría, y afirmó que el “régimen de los hermanos Castro es cómplice en casi todos los casos” de trabajo forzado en la isla.

El senador Corker replicó de inmediato que solicitaría esos documentos al Departamento de Estado incluso mediante una “citación legal”, y advirtió a Sewall de que “cualquier destrucción de correos electrónicos, registros telefónicos o cartas a partir de esta mañana podría tener consecuencias significativas”. El tercer senador presente en la audiencia, el demócrata Ben Cardin, dijo que tanto si la política “desempeñó un rol en las decisiones” como si no, “la percepción es que fue así”, y eso va a facilitar que “los países traten de influir en sus clasificaciones” en futuras ediciones del informe. Por tanto, opinó que es necesario “eliminar” parte de la capacidad de tomar decisiones finales sobre las categorías que tienen los altos funcionarios del Departamento de Estado, incluido el secretario de Estado, para lograr un “análisis más objetivo”.

Conclusión

Venezuela participa en el tráfico humano y está en la lista negra. ¿Pero acaso Cuba no colabora en el tráfico humano de Venezuela con su ejército de ocupación de más de 20,000 soldados y cientos de agentes y esbirros de los servicios de inteligencia? Cuba, al igual que Venezuela, patrocina el terrorismo y el tráfico humano y debería continuar en la lista negra de ambas cosas. Esta nueva infamia de Obama debe ser denunciada por los republicanos en el Congreso y los candidatos presidenciales. De no hacerlo, se convertirán en cómplices del marxista Obama. Los congresistas y senadores de origen cubano deben de demandar que Obama les de visas a los médicos cubanos y que cumpla con el programa de “Barrio Afuera”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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