Israel prepara escenario de ataque a Irán mientras Biden estudia volver al acuerdo nuclear

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El jefe del Estado Mayor del Ejército israelí, Aviv Kohavi, pronuncia un discurso durante una ceremonia que marca la llegada del primero de los cuatro nuevos buques navales Saar 6 (no visible) adquiridos por la Armada, en la base naval de la ciudad de Haifa, al norte del país, el 2 de diciembre de 2020. (Heidi Levine/POOL/AFP vía Getty Images)

El jefe militar de Israel advirtió que el país está trabajando posibles opciones para un ataque a Irán si es necesario, a la vez que instó al presidente de Estados Unidos, Joe Biden, a no volver a unirse al acuerdo nuclear multinacional de 2015 con Teherán, Reino Unido, Francia y Alemania.

El teniente general Aviv Kohavi hizo la advertencia el martes, en un discurso ante el Instituto de Estudios de Seguridad Nacional, en momentos en que Israel e Irán tratan de presionar al nuevo presidente de Estados Unidos antes de un esperado anuncio sobre su enfoque para tratar el programa nuclear iraní. La agencia de vigilancia atómica de la ONU en septiembre del año pasado dijo que hay sospechas de que Irán haya almacenado uranio poco enriquecido 10 veces por encima del límite establecido en el acuerdo de 2015.

“Yo instruí al ejército para que prepare una serie de planes operativos además de los ya existentes”, dijo Kohavi en una declaración. “Nos estamos ocupando de estos planes y los desarrollaremos durante el próximo año. Quienes deciden llevarlos a cabo, por supuesto, son los dirigentes políticos. Pero estos planes tienen que estar sobre la mesa”.

Kohavi añadió que, dada la amenaza nuclear que supone ahora el régimen iraní, el ejército de Israel tiene que estar preparado para atacar en caso necesario.

El controvertido acuerdo del Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA, por sus siglas en inglés) puso límites al programa nuclear iraní a cambio de la relajación de las sanciones económicas. Israel se opuso firmemente al acuerdo, alegando que no incluía suficientes salvaguardias para impedir que Irán desarrollara un arma nuclear, y celebró cuando el expresidente Donald Trump y algunos de sus asesores observaron que era el caso y su gobierno se retiró del acuerdo en 2018.

Biden, en contraste con Trump, expresó su voluntad de reincorporarse al acuerdo nuclear de 2015 si se cumplen ciertas condiciones. En septiembre de 2020, Biden escribió en un ensayo para CNN que “si Irán vuelve a cumplir estrictamente el acuerdo nuclear, Estados Unidos se reincorporaría al acuerdo como punto de partida para las negociaciones de seguimiento”.

El recién nombrado secretario de Estado, Antony Blinken, un antiguo ayudante de Biden, dijo el martes que el presidente cree que si “Irán vuelve a cumplir, nosotros también lo haríamos”.

“Pero, usaríamos eso como una plataforma con nuestros aliados y socios que estarían de nuevo del mismo lado con nosotros, para buscar un acuerdo más largo y más fuerte. Y también, como usted y el presidente han señalado acertadamente, para abordar estas otras cuestiones, en particular con respecto a los misiles y las actividades desestabilizadoras de Irán. Ese sería el objetivo”, añadió Blinked.

Blinken señaló sin embargo que Estados Unidos está “muy lejos” de decidir si se reincorpora al acuerdo nuclear y que tendría que consultar con Israel y el Golfo sobre cómo avanzar.

Volver a unirse al acuerdo nuclear, incluso con algunos cambios, “es malo desde el punto de vista operativo y estratégico”, añadió Kohavi el martes.

Permitir que Irán siga adelante con su programa nuclear sería “una amenaza inaceptable y llevaría a la proliferación nuclear en toda la región”, dijo. Irán afirma que su programa nuclear tiene únicamente fines pacíficos, una afirmación que sus rivales en Medio Oriente cuestionan.

Las tensiones en torno a Irán se hicieron más evidentes recientemente, ya que el régimen sigue luchando económicamente bajo las sanciones de Estados Unidos.

Durante los últimos días de la presidencia de Trump, la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán interceptó y capturó un petrolero de bandera surcoreana, y detuvo a su tripulación de 20 miembros, alegando que el buque había estado contaminando las aguas del Golfo. Teherán también negó que la incautación tuviera algo que ver con el hecho de que Corea del Sur se niegue a liberar 7000 millones de dólares de exportaciones de petróleo de Irán a través de dos bancos coreanos, lo que ocurrió tras las sanciones reimpuestas por Estados Unidos en 2018, después del retiro del acuerdo nuclear de la era Obama.

Con información de GQ Pan y The Associated Press

Isabel Van Brugen – La Gran Época (The Epoch Times en español)


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