Ella soñaba que Obamacare no es perjudicial

Comparte este artículo:

“Obamacare está funcionando y no nos está costando ningún empleo”… Shhh… guarde silencio o despertará de su sueño a la secretaria de Salud y Servicios Humanos Kathleen Sebelius.

“No hay absolutamente ninguna prueba, y cualquier economista se lo dirá, de que haya alguna pérdida de empleo relacionada con la Ley de Atención Asequible”, dijo el lunes.

Obama-SebeliusNo obstante, en el mundo de los que están despiertos, el analista de la Fundación Heritage James Sherk, un economista que no entra en la categoría de Sebelius de “cualquier economista”, afirma claramente que: “La Ley de Atención Asequible ha desincentivado la creación de puestos de trabajo por parte de las empresas y a los trabajadores para que los acepten”.

De hecho, hay montones de pruebas, desde los informes de las empresas remitidos a la Reserva Federal hasta la lista compilada por Investor’s Business Daily. Y los ejemplos siguen surgiendo: precisamente ayer, un grupo industrial estimó que el impuesto de Obamacare a los aparatos médicos ha acabado con 33,000 empleos.

La tenaza laboral de Obamacare comprime a los americanos desde dos lados: el del empleador y el del empleado.

Empleadores

A pesar de los aplazamientos del mandato al empleador, Sherk y Jacob Deveney comentan que “Los empleadores están respondiendo a la incertidumbre provocada por el lanzamiento de Obamacare reduciendo drásticamente sus horarios y limitando las nuevas contrataciones”. Eso incluye también a los gobiernos estatales y locales.

¿Por qué? Sherk explica que:

Obamacare también motiva a las empresas para que creen empleos a tiempo parcial en lugar de empleos a jornada completa. Los empleadores sólo pagan la penalización en el caso de los trabajadores a jornada completa. Si reducen los horarios de los trabajadores hasta el nivel de a tiempo parcial, no tienen que pagar ninguna multa. De modo que será más complicado conseguir un empleo a jornada completa cuando las penalizaciones entren en vigor.

Empleados

Aunque puede que los empleadores no esté contratando (o puede que estén contratando sólo para puestos a tiempo parcial), los empleados potenciales también tienen algo que decir en esta ecuación. Y la realidad es que Obamacare los anima a trabajar menos horas.

La Oficina de Presupuesto del Congreso informaba recientemente de que los subsidios para la atención médica de esta ley expulsarían de la población activa al equivalente a 2.3 millones de trabajadores. Por decirlo de manera sencilla, ganar menos dinero implica que se pueden reunir los requisitos para acceder a un mayor subsidio de Obamacare financiado por el contribuyente. Pero si se empieza a ganar más, se pierden esos subsidios.

Estos americanos ven que trabajar más no les compensa si eso significa unos beneficios menores. Así que o bien se limitan a trabajar a tiempo parcial o bien salen del mercado laboral. Preferirían trabajar, pero no si el gobierno se lleva tres cuartas partes de lo que ganarían vía unos impuestos más altos y unos beneficios reducidos.

Quizás Obamacare sea verdaderamente la combinación perfecta: hace que los empleadores quieran contratar por menos horas y que los empleados quieran trabajar menos horas. Pero eso sólo sería aceptable si creyéramos que la existencia de desempleados americanos es un sueño hecho realidad.


Comparte este artículo: