El Papa Francisco, Barack Obama y Raúl Castro

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El sacerdote Miguel D’Escoto, quien fue canciller del gobierno comunista sandinista de Nicaragua y presidente de la Asamblea General de la ONU, fue rehabilitado por su Santidad el papa Francisco.

Su Santidad el papa Juan Pablo II fue un gran anti comunista y enemigo acérrimo de la teología de liberación, que es la terrible ideología de algunos religiosos católicos que predican y siguen predicando el marxismo leninismo. Esta teología de liberación fue iniciada en la Unión Soviética para penetrar la Iglesia Católica y avanzar el comunismo, sobre todo en Latinoamérica. En 1984, su Santidad el Papa Juan Pablo II suspendió al sacerdote comunista Miguel D’Escoto prohibiéndole que oficiar a misas o celebrar los sacramentos tales como la comunión y la confesión de los fieles.

D’Escoto, de 82 años, pertenece a la Congregación Misionera Maryknoll que es famosa por pertenecer a la teología de liberación. Monjas de esta congregación han sido guerrilleras comunistas. Miguel D’Escoto Brockmann nació el 5 de febrero de 1933 en Los Ángeles, California. Fue ordenado sacerdote en Nueva York en 1961 y pronto se convirtió en uno de los exponentes de la teología de la liberación. Su colaboración con el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) comenzó en 1975 a través del Comité de Solidaridad en los Estados Unidos.

Tras el triunfo de la revolución comunista fue nombrado por el dictador Daniel Ortega, aliado fuerte de Cuba comunista y de los otros países del ALBA, ministro de Relaciones Exteriores. Ocupó este cargo durante todo el primer mandato de los sandinistas. Miguel D’Escoto fue nombrado presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas y escogió al comunista-anarquista norteamericano Howard Zinn, autor de un libro marxista de historia estadounidense, como su asesor personal. Tras el regreso al poder del dictador comunista Ortega en enero de 2007 fue nombrado asesor para asuntos limítrofes y relaciones internacionales y posteriormente se retiró.

Una de las primeras decisiones que tomó su Santidad el papa Francisco fue levantarle el castigo impuesto por el papa Juan Pablo II a Miguel D’Escoto. A pesar de que supuestamente el papa Francisco no comparte con la ideología de la teología de liberación de los religiosos católicos comunistas, ordenó que se le levantara el castigo al sacerdote comunista Miguel D’Escoto. Ahora este sacerdote comunista podrá regresar a su vida pastoral, sobre todo a la celebración de la misa y dar los sacramentos de la Iglesia Católica como la eucaristía y la confesión. Será muy difícil para los católicos fervientes y anticomunistas aceptar la comunión y mucho menos confesarse con este sacerdote americano-nicaragüense.

Este escritor, que es un católico practicante, fue sorprendido por la decisión del papa Francisco y, por supuesto, como ha sido un anticomunista toda una vida y veterano de Bahía de Cochinos, no estuvo de acuerdo con esa decisión. El levantamiento del castigo por el papa Francisco al sandinista ha enviado un mensaje equivocado de tolerancia y aceptación a los religiosos que practican la teología de liberación comunista instaurada por el Partido Comunista de la Unión Soviética. Cuando hizo esa decisión el papa Francisco fue alabado por todos los religiosos marxistas que predican la teología de liberación a sus feligreses y ahora piensan que tienen un aliado en la Santa Sede.

El papa Francisco está muy familiarizado con la teología de liberación ya que en su país, Argentina, vivían muchos religiosos que compartían esta teología marxista. Algunos de estos sacerdotes que combatían el gobierno militar de su país fueron arrestados y algunos asesinados. ¿Habrá más rehabilitaciones de teólogos de la liberación o de sacerdotes involucrados en política en gobiernos comunistas de Latinoamérica por el papa Francisco? Expertos piensan que es muy probable.

Fueron el papa polaco anticomunista Juan Pablo II y el cardenal Joseph Ratzinger, ahora emérito papa Benedicto XVI, quienes emitieron una severa condena contra la teología de liberación expulsando de cargos y del ministerio a miles de sacerdotes en todo el mundo, algunos también en España y Latinoamérica. Los casos más sonados, ocurrieron en Nicaragua. Durante su viaje a Managua, la capital de Nicaragua, el 14 de marzo de 1983, el papa Juan Pablo II fue recibido en el aeropuerto por miembros del gobierno anticlerical y comunista sandinista. En la comitiva habían dos sacerdotes que eran ministros del régimen sandinista, Miguel D’Escoto y Ernesto Cardenal, el último como ministro de Cultura. Otro sacerdote, Fernando Cardenal, jesuita y hermano del anterior, dirigía el programa sandinista de alfabetización.

Tras un discurso de bienvenida, el dictador Daniel Ortega llevó al papa Juan Pablo II hacia los miembros de su régimen que lo acompañaron al aeropuerto. Juan Pablo II quiso saludarlos uno a uno. Cuando llegó a Ernesto Cardenal, el monje trapense y ministro de Cultura, éste quitó su famosa boina y se arrodilló. El papa Juan Pablo II, con enérgicos gestos de su mano derecha, le dijo al sacerdote sandinista ministro de Cultura: “Regulariza tu posición con la Iglesia. Regulariza tu posición con la Iglesia.” La fotografía de aquella reprimenda dio la vuelta al mundo. Con esa enérgica acción el papa Juan Pablo II enseñó al mundo su desacuerdo con la teología de liberación marxista dentro de la Iglesia Católica.

El monje marxista Ernesto Cardenal ignoró al papa Juan Pablo II. Poco después, su hermano Fernando, quien era jesuita, aceptó el cargo de ministro de Educación. Éste tuvo peor suerte. Inmediatamente, la Compañía de Jesús, presionada por el papa Juan Pablo II le comunicó a Ernesto Cardenal que no podía seguir en la política como jesuita. Otro caso fue el del salesiano haitiano Jean Bertrand d’Aristide, también partícipe con la teología de la liberación. D’Aristide había sido sacerdote en una parroquia pobre de Puerto Príncipe, posteriormente fue elegido presidente de Haití. Fue derrocado por un golpe militar y posteriormente rehabilitado.

El 10 de mayo de 2015 el dictador sanguinario Raúl Castro se reunió con el Papa Francisco en el Vaticano

El 10 de mayo de 2015 el dictador Raúl Castro visitó al papa Francisco en el Vaticano.

Jorge Piña escribió un artículo llamado “Raúl Castro tras reunión con el Papa Francisco: volveré a rezar y a la Iglesia” que fue publicado en el periódico el Nuevo Herald de Miami el 11 de mayo de 2015.

Piña explicó que la visita del dictador totalitario de Cuba al Vaticano está relacionada con el papel fundamental del pontífice Francisco en el histórico acercamiento entre los Estados Unidos y Cuba. También está relacionada con la visita que realizará el papa Francisco a la isla en septiembre de 2015 antes de su viaje a los Estados Unidos.

El periodista expresó que es interesante la visita de tres pontífices a Cuba, una pequeña nación donde la inmensa mayoría de la población profesa la Santería u otras creencias sincréticas de la herencia africana. Con un cinismo típico de los dictadores totalitarios, el asesino en serie Raúl Castro declaró que estaba tan impresionado con el papa Francisco que seguramente “volveré a rezar y a la Iglesia”.

Raúl Castro ha fusilado y encarcelado a miles de patriotas cubanos y tiene mucho de que arrepentirse por los tantos crímenes y atropellos que ha cometido su régimen durante 56 años, el cual ha sido y continúa siendo la peor tiranía que ha sufrido un país en el Hemisferio Occidental.

El dictador totalitario opresor de Cuba declaró lo siguiente refiriéndose al Papa Francisco: “Él es un jesuita y yo, de alguna manera, también lo soy, siempre estuve en escuelas de jesuitas y conocí muy bien al sacerdote brasileño Frei Betto, teólogo de la teología de la liberación, y yo le decía: yo he escuchado más misas que tú”. Lo que el asesino Raúl Castro quiso decir es que él quiere implantar el comunismo en la Iglesia Católica a través de todo el mundo. Después de una reunión con el primer ministro italiano, Matteo Renzi, el dictador cubano dijo lo siguiente: “Cuando el papa vaya a Cuba en septiembre, prometo que iré a todas sus misas y con satisfacción”. Es casi seguro que el dictador cubano tomará la comunión y de esa forma cometerá un gran sacrilegio.

Interesantemente Barack Obama asistió durante 20 años al United Church of Christ en Chicago. Su pastor Jeremiah Wright era del credo de la teología de liberación negra de origen marxista. Wright elogiaba a Fidel Castro y a los sandinistas en sus sermones racistas y anti patrióticos mientras Obama aplaudía. Obama siempre quiso eliminar el embargo y reconocer a Cuba diplomáticamente y se alegró cuando el papa Francisco se lo pidió.

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El asesino en serie Raúl Castro con el papa Francisco en el Vaticano.

Piña señaló que el dictador cubano tras la reunión con el pontífice Francisco expresó lo siguiente: “Quedo muy impresionado por su sabiduría, su modestia, y todas sus virtudes que conocemos que tiene. Yo leo todos los discursos del Papa, sus comentarios, y si el Papa sigue así, yo volveré a rezar y volveré a la Iglesia, y no lo digo por broma. Yo soy del Partido Comunista Cubano, que no admitía creyentes, pero ahora lo estamos permitiendo, que es un paso importante”. El periodista explicó que en un comunicado, el Vaticano informó que el “muy cordial” encuentro duró más de 50 minutos. El Vaticano agregó que Raúl Castro agradeció al Papa por su papel importante en el deshielo de la relación entre Cuba y los Estados Unidos.

El 17 de diciembre del 2014 el dictador Raúl Castro y el presidente estadounidense Barack Obama anunciaron la reanudación de las relaciones diplomáticas de sus países. En aquel entonces los dos elogiaron la mediación del Papa Francisco, quien inclusive prestó oficinas en el Vaticano para qué los funcionarios de ambos países negociaran el restablecimiento de las relaciones diplomáticas. El Vaticano asumió un importante papel en estas negociaciones.

El Papa Francisco escribió varias cartas al dictador cubano y al presidente estadounidense para invitarles a “resolver cuestiones humanitarias de común interés, como la situación de algunos detenidos”. Es decir que el Papa Francisco estuvo involucrado indirectamente en el canje de un norteamericano, quien no había cometido ningún crimen y estaba preso como rehén en Cuba, por los tres espías cubanos presos en los Estados Unidos. Uno de ellos, Gerardo Hernández, había sido condenado a cadena perpetua por su participación en el asesinato de cuatro pilotos estadounidenses cuyos pequeños aviones fueron derribados en aguas internacionales por dos aviones MiG de Cuba.

El dictador Raúl Castro llegó a Roma procedente de Moscú, Rusia, donde asistió el 9 de mayo de 2015 a la celebración del 70mo aniversario del final de la Segunda Guerra Mundial. La mayoría de los líderes de países de Occidente no asistieron debido a las agresiones del presidente ruso contra Ucrania.

A pesar del interés que tiene el sanguinario Raúl Castro de mejorar sus relaciones con los Estados Unidos y recibir muchas concesiones, sin él hacer ninguna, su primera prioridad es mejorar las relaciones militares y económicas con el dictador Vladimir Putin de Rusia. Quizás es por eso que Raúl Castro está demandando que los Estados Unidos le devuelva la base naval de Guantánamo. De todos es conocido que el presidente Obama está sacando a los islamistas radicales que están presos en ese lugar. ¿Devolverá Obama la base naval a su nuevo amigo Raúl Castro? De hacerlo, el dictador cubano se la ofrecería a la marina de guerra rusa.

El Vaticano, sobre todo con el Papa Francisco, ha logrado que el régimen comunista de Cuba le devuelva más propiedades que habían sido confiscadas a Iglesia Católica. Según datos del arzobispado de La Habana, hay unas 650 iglesias, 340 sacerdotes y unas 600 religiosas. Es indiscutible que la Iglesia en Cuba está haciendo una labor extraordinaria ayudando a pobres de todas las edades y, por supuesto, esto es muy positivo.

Visita del papa Francisco a Cuba

La Conferencia de Obispos Católicos de Cuba dio a conocer en un comunicado que el papa Francisco visitará Cuba del 19 al 22 de septiembre de 2015. Su gira comenzará en La Habana y visitará luego la ciudad de Holguín y Santiago de Cuba. Visitará el Santuario del Cobre, situado a unos 20 km al oeste de Santiago de Cuba, donde se venera la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona de Cuba.

El Papa Francisco se convertirá en el tercer pontífice que visita la Isla en 17 años. El primero fue pontífice Juan Pablo II que llegó a La Habana en 1998 y su gira por la isla causó un fuerte impacto.

Posteriormente su sucesor, su Santidad el papa Benedicto XVI, visitó Cuba en 2012. Al igual que el Papa Francisco quien le dio medallitas a Raúl Castro en Roma, Benedicto XVI le entregó medallitas del Vaticano al asesino dictador y ex gobernante de Cuba Fidel Castro. Aún peor, el secretario de Estado de la Santa Sede, el cardenal Tarcisio Bertone, corrió a saludar al dictador Fidel Castro al automóvil donde se encontraba diciendo varias veces “bendiciones comandante, bendiciones comandante”.

Agencias y periódicos internacionales atribuyeron al cardenal de Génova, Tarcisio Bertone, afirmaciones en las que elogia al sanguinario dictador Fidel Castro, algo incomprensible si se considera la ideología comunista de éste, que fue calificada de “intrínsecamente perversa” por papas y documentos del siglo XX, a la que él nunca ha renunciado.

El cardenal Tarcisio Bertone era secretario de Estado de la Santa Sede cuando saludó efusivamente a Fidel Castro demostrando su simpatía por el tirano sanguinario.

El presidente Barack Obama declaró que quiere visitar Cuba

El portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, dijo el 11 de mayo de 2015 que el presidente Barack Obama no piensa visitar Cuba “en el corto plazo”, pero no descartó un posible viaje a la isla antes de que concluya su mandato en enero de 2017.

En diciembre 18 de 2014, un día después del histórico anuncio del acuerdo para restablecer las relaciones diplomáticas entre los Estados Unidos y Cuba, rotas desde hacía más de medio siglo, Earnest dijo estar seguro de que Obama “no rechazaría” viajar a la Isla, “si hay una oportunidad” para hacerlo. El presidente Barack Obama expresó que “Soy un hombre bastante joven, así que imagino que en algún momento de mi vida tendré la oportunidad de visitar Cuba”, en la sala de prensa de la Casa Blanca.

Las tres rondas de negociaciones sobre el restablecimiento de relaciones han estado encabezadas hasta ahora por la secretaria de Estado adjunta para Latinoamérica, Roberta Jacobson, y la directora general para los Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, la espía Josefina Vidal, cuyo marido fue expulsado de los Estados Unidos por espionaje. A pesar de todas las concesiones ofrecidas por el presidente Obama al dictador sanguinario de Cuba, la represión en la isla ha aumentado y no ha habido ningún progreso con respecto a los derechos humanos y civiles en la Isla. Raúl Castro no ha ofrecido ni una sola concesión y ha dicho que el comunismo en Cuba durará 500 años.

El presidente Barack Obama se inclina, estrecha las manos sanguinarias y sonríe ante el dictador Raúl Castro durante el entierro de Nelson Mandela en Suráfrica.

El dictador cubano quiere que los Estados Unidos le envíe millones de turistas a sus hoteles para enriquecerse aún más. También quiere que las multinacionales estadounidenses se establezcan en la Isla y que usen la mano de obra barata y esclavizada de los obreros cubanos para seguir enriqueciendo a la cúpola del poder y eventualmente entregar su trono a su hijo Alejandro Castro Espín. Por último, Raúl Castro quiere que Cuba se convierta en la China del Caribe y así perpetuar a su mafia y sus descendientes en el poder indefinidamente y para eso hay que continuar con la cruel represión contra cualquier opositor que reclame democracia y libertad.

¿Embajador estadounidense en La Habana?

El 12 de mayo de 2015 el dictador Raúl Castro dijo que el diálogo entre Cuba y los Estados Unidos “va bien” y que cuando la Isla sea borrada de la lista de naciones patrocinadoras del terrorismo el 29 de mayo de 2015 se podrán “nombrar embajadores”. “Va bien la cosa, desde luego a nuestro ritmo”, señaló. Con gran descaro volvió a demandar más concesiones sin él ofrecer alguna. Señaló el dictador lo siguiente: “Con eso (intercambio de embajadores), extendemos relaciones, pero normalizar relaciones ya es otra tema, (pues para eso) tiene que eliminarse el bloqueo completo y la base de Guantánamo debe ser devuelta”.

El dictador expresó que quedan otros temas pendientes diciendo lo siguiente: “Le manifesté al presidente Obama concretamente, que lo que más me preocupa es que los diplomáticos estadounidenses continúen haciendo las cosas ilegales que hacen ahora, o que han estado haciendo hasta ahora.” Raúl Castro se refería a que diplomáticos estadounidenses en Cuba se reúnen con periodistas independientes en la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana o los invitan a sus casas.

El tirano declaró: “Esas cosas no se pueden hacer. Sencillamente, lo que planteamos es que todos tenemos que ajustarnos a los acuerdos sobre el comportamiento los diplomáticos en todo el mundo, aprobado en la convención de Viena de 1961”. Por supuesto, el dictador de Cuba quiere controlar con quien se puede reunir los diplomáticos de Estados Unidos en Cuba, cosa que no ocurre en ningún otro país.

Los diplomáticos estadounidenses a través del mundo se reúnen con miembros de la oposición de los gobiernos donde se encuentran y con cualquier persona que deseen. Esto demuestra una vez más la arrogancia, la soberbia, y el descaro del tirano opresor de la Isla. Lo triste es que mientras más exige Raúl Castro, más le concede Barack Obama.

Es vergonzoso que un dictador de un pequeño país en ruinas y casi en una bancarrota total demande más y más cosas al presidente de una superpotencia mundial y que éste le conceda todo lo que le pide. Es por eso que los aliados de los Estados Unidos a través del mundo no confían en Barack Obama y los enemigos no le tienen ni miedo ni respeto. Obama ha hecho de los Estados Unidos una superpotencia en completa retirada lo cual es un gran peligro a la seguridad nacional de la nación.

El 12 de mayo de 2015, Jeff Rathke, vocero del Departamento de Estado expresó que el gobierno de Estados Unidos no trabaja con plazo determinado para anunciar un intercambio de embajadores con Cuba, ya que quedan varios temas por negociar entre ambas partes. Rathke declaró lo siguiente: “No hay un plazo fijo para esto. Estamos en negociaciones para restablecer las relaciones diplomáticas, ha tomado mucho esfuerzo y aún hay trabajo por hacer, de forma que no estamos listos para anunciar nada. No tenemos ningún anuncio para ser sobre fechas o confirmación sobre esto”.

Castro podrá nombrar a un embajador de Cuba a la nación y Obama lo aceptará cuando lo estime conveniente. Sin embargo, el Senado debe rechazar cualquier persona que Obama nombre para embajador en Cuba hasta que Cuba cumpla con los requisitos impuestos por el Congreso bajo la ley Helms Burton.

Estos requisitos son básicamente el celebrar elecciones libres y transparentes, desmantelar el aparato represivo, liberar todos los presos políticos de las cárceles y restablecer un gobierno democrático que respete cada uno de los derechos humanos de la Carta de las Naciones Unidas, tales como la libertad de prensa y expresión, libertad de reunión, etcétera. Tampoco debe esperar Castro que el Congreso levante lo que queda del embargo que Obama casi lo destruyó unilateralmente con una orden ejecutiva de dudosa legalidad.

El presidente Barack Obama vuelve a estrechar las manos ensangrentadas del asesino en serie Raúl Castro durante la Cumbre de las Américas en abril de 2015 en Panamá.

Recomendaciones de este escritor para el papa Francisco y el presidente Obama

La ideología comunista ha sido calificada por varios papas durante el siglo XX y en muchos documentos de la Santa Sede como “intrínsecamente perversa”, por lo tanto el Vaticano no debe ayudar a los tiranos comunistas del mundo que oprimen a sus pueblos. Su Santidad el Papa Francisco, al ser intermediario con el fin de convencer a Obama a reanudar relaciones con Cuba que dará muchos beneficios económicos a la tiranía, ha ayudado a la continuación del comunismo en Cuba. El papa Francisco no quiere recordar los miles de crímenes cometidos por los asesinos, secuestradores y ladrones dictadores Raúl Castro y Fidel Castro.

Ambos, tienen en su haber la destrucción no solo de Cuba sino de varios países de America Latina. Las guerrillas entrenadas con apoyo logístico y militar en Cuba por los Castros fueron y son responsables por las muertes de cientos de miles de latinoamericanos. El papa Francisco no quiere recordar los miles de jóvenes cubanos católicos que antes de ser fusilados gritaban “¡Que Viva Cristo Rey”! La tiranía les quitaba casi toda la sangre a estos patriotas antes de ser llevados al paredón para venderla en el exterior. Aparte de ser una cruel, inhumana y sanguinaria tiranía, Cuba se ha convertido en una nación Drácula.

Debe recordar el Papa Francisco en su próxima visita a Cuba el legado de su admirado santo San Francisco de Asís que tanto ayudó a los pobres. El régimen despótico en Cuba convirtió una nación próspera en una miserable aumentando la pobreza a niveles de países como Haití. Mientras la millonaria mafia que rige Cuba vive junto a sus hijos y parientes como monarcas, el pueblo sufre todo tipo de privaciones sin suficiente comida, viviendas en ruinas, sin transporte, educación pobre y un servicio de salud totalmente deficiente.

Al igual que predica la repartición de la riqueza a los más necesitados el papa Francisco, debe entonces demandar al visitar a Cuba que los ladrones del régimen opresor que se han robado hasta los clavos devuelvan los miles de millones al sufrido pueblo cubano. Ahora  es muy importante y necesario que el papa Francisco denuncie los crímenes y violaciones a los derechos humanos en Cuba con la gran influencia que tiene con el dictador de la sufrida Isla. De no hacerlo, el papa Francisco se convertirá en cómplice de la tiranía, como lo ha hecho Obama durante su mandato.

El papa Francisco ha denunciado en muchas ocasiones el genocidio de cristianos por el mundo y sobretodo en el Medio Oriente. Olvida el pontífice que Cuba ha ayudado y continua ayudando a islamitas radicales de Hamas y Hezbolá que han asesinados a miles de cristianos.    

Este escritor está de acuerdo con todas las críticas hechas al presidente Barack Obama sobre su nueva política entreguista y vergonzosa hacia Cuba. Todas las concesiones hechas por Obama prolongarán la dictadura militar y enriquecerá a la cúpula del régimen comunista. Le dará oxígeno a la peor dictadura y la más sanguinaria de las Américas y mantendrá y prolongarán el sufrimiento del pueblo de Cuba.

El restablecimiento de relaciones con Cuba y el levantamiento de Cuba de la lista de países que apoyan al terrorismo no sólo fue otra infamia. Ahora Cuba podrá recibir millones dólares de préstamos de instituciones internacionales, tales como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, etc., que el régimen nunca pagaran y cuyos fondos los miembros de la cúpula del poder se robarán. Tristemente gran parte de estos fondos son financiados por el bolsillo de los que viven en esta nación, incluyendo los cubanos que lucharon contra el comunismo y fueron encarcelados o vinieron exiliados a los Estados Unidos.

Nada de lo que han hecho el papa Francisco y el presidente Obama está relacionado con la defensa de los derechos humanos y libertades fundamentales del pueblo de Cuba. Tampoco respaldan a la resistencia interna de opositores del régimen comunista, quienes nunca fueron consultados. No hay nada en esta nueva política de Obama con Cuba que apoya a los prisioneros políticos cubanos y a sus familiares.

Ni Obama ni el papa Francisco exigen que Cuba respete todos y cada uno de los derechos reconocidos en la Declaración Universal de Derechos Humanos, de la cual Cuba es signataria. No demandan el desmantelamiento del aparato represivo de los esbirros de Seguridad del Estado, que es la policía secreta, utilizada para someter y reprimir al pueblo de Cuba. Tampoco se aboga por la pronta celebración de unas elecciones pluripartidistas generales libres y por el establecimiento de un estado de derecho que garantice la estabilidad jurídica y la democracia en la patria de Martí.

No dudo de que el papa Francisco crea de buena fe que su papel de convencer a Obama a reanudar relaciones con Cuba ayudará a terminar la pesadilla que ha vivido los cubanos por más de medio siglo. Pero este escritor piensa que la nueva política de Obama hacia el régimen opresor y sanguinario en la Isla, con la ayuda de la Santa Sede, no resultará en el fin del comunismo en Cuba y solo dará fuerza a la tiranía para continuar oprimiendo al pueblo y obtener más recursos económicos.

Obama declaró que reconocer a Cuba diplomáticamente y levantar el embargo traería un cambio del régimen opresor y sanguinario de la Isla. Obama sabe que esto no es cierto. Sólo tiene que mirar a China donde las multinacionales estadounidenses construyeron fábricas y centros de investigación y el gobierno comunista de China ahora tiene más recursos para continuar oprimiendo a su pueblo. Lo mismo aplica a Vietnam. El comerciar y normalizar relaciones con regímenes totalitarios, no los lleva a convertirse en una democracia ni a dejar de oprimir a sus pueblos.

Es triste ayudar económicamente al régimen comunista de Cuba que ha aumentado la represión en la Isla, ha violado el embargo de armas contra Corea del Norte con impunidad, ha mantenido un ejército de ocupación en Venezuela y sus esbirros han asesinado y torturado a jóvenes que protestaban pacíficamente por las ciudades de Venezuela. Es vergonzoso el silencio de Obama y del papa ante las violaciones del régimen comunista de Cuba. Aún peor, es el silencio de Obama al acuerdo de Cuba y Venezuela con Rusia de establecer bases navales y militares tan cerca de nuestra nación lo cual pondrá nuestra seguridad nacional en grave peligro. Lejos de suavizar o quitar el embargo y normalizar relaciones con Cuba, nuestro gobierno debe imponer duras sanciones contra Cuba y Venezuela.

El 17 de diciembre de 2014, fecha en que Obama anunció la normalización de relaciones diplomáticas con la tiranía y medidas ilegales que prácticamente destruyeron el embargo, pasará a la historia como una infamia y alta traición a los cubanos dentro y fuera de la Isla que aman y luchan por la libertad de su patria.

 

 

 

 

 

 

 

 


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