China amenaza a los Estados Unidos con guerra

Encuesta: El 57% de los americanos suspenden a Obama por su política con Irán
Comparte este artículo:

Una vez más China amenaza a los Estados Unidos con una confrontación militar. El diario chino Global Times, portavoz del Partido Comunista, advirtió seriamente en un editorial a los Estados Unidos que no interfiera en sus actividades en el Océano Pacífico ya que de lo contrario pudiera provocar “una confrontación militar que empezará antes o después”.

En un tono más agresivo del habitual, el editorial expresó lo siguiente: “China tiene otra línea roja, y es pedir a los Estados Unidos que respete su soberanía territorial y sus intereses marítimos en el mar Sur de China, también llamado mar de China Meridional. Estados Unidos está aumentando el riesgo de una confrontación física con China recientemente”. China, en violación de derecho internacional, reclama soberanía sobre el 90% del mar Sur Chino.

La Voz de América publicó un artículo llamado “China lanza advertencia a EE.UU” el 25 de mayo de 2015. La Voz de América explicó en su editorial que China advirtió a los Estados Unidos sobre una posible “confrontación militar” si no deja de urgir a China de que pare sus construcciones en islas disputadas en aguas del Pacífico. China exigió a Washington “espacio suficiente para su auge pacífico”, ya que de lo contrario la cooperación bilateral podría verse afectada por “las agresiones del Pentágono”.

El último de una serie de eventos que han escalado las tensiones entre China y los Estados Unidos ocurrió el 20 de mayo de 2015 cuando un avión de vigilancia estadounidense voló sobre unos islotes de las islas Spratly (que China las llama Nansha) en las que China ha construido numerosas islas artificiales y pistas aéreas.

El diario chino Global Times cuyo editorial amenazó a los Estados Unidos.

El avión estadounidense recibió hasta ocho avisos por radio para que dejara la zona de las islas Spratly que están siendo disputadas por varias naciones y se encuentran en aguas internacionales. Los chinos comunicaron al avión lo siguiente “Esta es la Armada china… Esta es la Armada China… Por favor, váyanse para evitar mal entendidos”.

 

Posteriormente, un portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, Hua Chunying, dijo lo siguiente: “Es peligroso e irresponsable lo que ocurrió con el avión estadounidense que su vuelo podría haber causado algún error de cálculo”. El portavoz urgió a “la parte americana a evitar errores, ser racional y no pronunciar palabras irresponsables”. Agregó que China estaba decidida a completar su labor de construcción en estas islas.

 

China reclama la mayor parte del mar del Sur de China, a través del cual pasa un comercio marítimo de $5.4 trillones cada año. Las Filipinas, Vietnam, Malasia, Taiwán y Brunei tienen reclamos superpuestos sobre estas islas y las aguas en disputa.

China construye faros y pistas aéreas en las islas Spratly

El 25 de mayo de 2015, el Ministerio de Transporte de China celebró una ceremonia de la colocación de la primera piedra de dos faros en las islas Spratly. Uno de los faros se construirá en el arrecife de Huayang que las Filipinas reclama como suyo y le llama el islote Calderón. El otro faro se construirá en el arrecife Chigua que Vietnam reclama como suyo y en los mapas internacionales se conoce con el nombre de Johnson. De acuerdo con China, esos faros van a “mejorar el apoyo civil a la navegación en estas islas” y aumentarán la seguridad en el mar Sur Chino.

Los faros serán de 50 metros de altura con una capacidad para iluminar 22 millas náuticas de distancia. El conflicto de China con las Filipinas, que tiene un tratado militar de defensa con los Estados Unidos, ha aumentado en los últimos años. Filipinas acusa a China de construir ilegalmente en estas islas.

Los Estados Unidos ha apoyado a las Filipinas y a Vietnam en sus disputas con China lo que ha aumentado las tensiones entre las dos naciones. Los Estados Unidos ha enviado aviones y barcos a esta zona, lo que provocó el editorial del periódico del Partido Comunista chino amenazando con guerra a esta nación. Los chinos también han realizado importantes construcciones entre ellas pistas aéreas en alguno de los islotes que disputan varios países.

China, firmó la Ley del Mar, un tratado auspiciado por las Naciones Unidas, donde se exige a compañías petroleras o de gas que quieran buscar petróleo a más de 200 millas náuticas de sus costas que no sólo le paguen dinero a una agencia de las Naciones Unidas, sino también tienen que compartir gratuitamente la tecnología con todas las naciones del mundo. China ha violado impunemente la Ley del Mar y busca petróleo en el mar que le pertenece a Vietnam. Por suerte el Senado de los Estados Unidos no ha aprobado la Ley del Mar, a pesar que Obama lo ha recomendado.

China está reclamando soberanía sobre numerosas islas que pertenecen a países como Japón, Taiwán, Vietnam, las Filipinas y otras naciones en el mar Sur de China y en el mar Este de China. Inclusive, China reclama soberanía sobre una isla a 600 millas de su costa que ha pertenecido siempre a las Filipinas.

 

De hecho, China reclama soberanía sobre más de un millón de millas cuadrad de sus costas a pesar que el tratado de la Ley del Mar que firmó sólo le da 12 millas de su costa como su territorio y 200 millas de su costa como su exclusiva zona económica. ¿Dónde están las Naciones Unidas para detener y denunciar estas acciones imperialistas y agresivas de China? La experiencia nos ha enseñado que ni China ni Rusia respetan ningún tratado, sólo nuestro país los cumple.

Las Islas Spratly

Wikipedia, la enciclopedia libre, tiene un artículo excelente sobre las islas Spratly. Estas islas, que se encuentran en el mar de China Meridional, están siendo reclamadas por la República Popular de China, Taiwán, las Filipinas, Malasia, Brunei y Vietnam.

Las islas Spratly se conocen en Vietnam como Trường Sa, que significa literalmente ‘Arenas Largas’. Los chinos le llaman, Nánshā Qúndǎo, que quiere decir archipiélago de las Arenas del Sur. Las Filipinas le llaman en tagalo Kalayaan, que significa ‘Libertad’. En inglés se conocen como Spratly Islands. Estas islas están localizadas entre las Filipinas y Vietnam y consisten de en un grupo de unos 100 arrecifes e islotes rodeados de grandes bancos de pesca y de yacimientos de gas natural y petróleo que se estiman mayores a los de Arabia Saudí.

La República Popular de China, Taiwán, y Vietnam reclaman la totalidad del archipiélago, mientras que, Malasia, Brunei y Filipinas reclaman parte de estas islas. Varias de estas naciones han ocupado militarmente diversas islas como testimonio de su soberanía en la zona, lo cual puede provocar un conflicto armado con China. Los Estados Unidos le ha pedido a China que comience negociaciones sobre este archipiélago con las otras naciones que lo reclaman pero China ha ignorado la petición del presidente Barack Obama.

El archipiélago se extiende sobre un área de casi 410, 000 km² en el centro del mar de la China Meridional aunque solamente tiene un área de tierra menor a los 5 km². Las islas tienen 926 kilómetros de costa y el clima es tropical

En enero de 1988, China comenzó a ocupar algunas islas del archipiélago e inició la construcción de varias defensas con el objetivo de ejercer su soberanía en ellas. En marzo del mismo año, China y Vietnam tuvieron un pequeño conflicto y China hundió dos barcos vietnamitas. En 1992, China redactó una ley que argumentaba que las islas estaban dentro de la zona económica exclusiva de la República Popular de China. China ha ocupado ocho arrecifes de estas islas.

China también tiene una disputa sobre la soberanía de unas islas japonesas en el Mar del Este de China. Japón tiene soberanía sobre estas islas que llaman Senkaku desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. China las llama islas Diaoyu. China también reclama las islas Paracelso. El objetivo principal de China es expulsar los Estados Unidos del Pacífico Occidental.

China está en guerra cibernética y guerra de divisas con los Estado Unidos

China está en guerra cibernética con los Estados Unidos desde hace varios años. Desde antes que Barack Obama fuera electo presidente, China nos viene robando nuestros secretos militares e industriales. Bajo la presidencia de Obama estos robos y espionaje han aumentado sin que nuestro presidente y el Congreso hayan tomado medidas enérgicas para detener a los chinos. En mi opinión uno de los mayores fracasos del gobierno de Obama, en cuanto a seguridad nacional, ha sido su increíble negligencia al no detener los continuos y crecientes ataques cibernéticos de China.

El periódico New York Times ha publicado varios artículos sobre cómo una unidad especial del ejército chino está involucrada en hackear contra los Estados Unidos. El periódico ha explicado cómo el ejército chino está aumentando los ataques cibernéticos contra nuestra nación y roba nuestros secretos industriales y del gobierno al igual que espía a congresistas y miembros importantes del gobierno de Obama.

Esta unidad del ejército chino opera en un edificio de color blanco de 12 pisos en las afueras de Shanghái. En esta zona el ejército chino tiene miles de guerreros cibernéticos. Ahí opera la Unidad 61398 del Ejército de Liberación Popular de China.

Estos reportes indicaron que los guerreros cibernéticos chinos han penetrado la red eléctrica, gas y acueductos de la nación. Un objetivo importante de los chinos fue obtener una compañía que controla el 60% de los oleoductos de petróleo y de gas en Norte América y también la compañía de seguridad de computadores RSA. La RSA usa códigos especiales para proteger los “databases” del gobierno y de corporaciones.

La compañía privada de seguridad computacional Mandiant aseguró que la Unidad 61398 se ha robado sistemáticamente información de al menos 141 organizaciones alrededor del mundo de 20 importantes industrias. Esta compañía señaló que desde el 2004 investigó cientos de hackeos desde China. Explicó que basado de nuestras observaciones, esta unidad del ejército chino es uno de los grupos de espionaje más prolíficos en cuanto a la cantidad y la calidad de la información robada.

Los chinos se han robado cientos de información, incluyendo planes de acción, y de negocio, documentos de precios, credenciales de usuario y medios y listas de contactos. Una vez que penetran los negocios y agencias del gobierno se quedan dentro de la red hackeada un promedio de 356 días, con una duración máxima de hasta cinco años. Dos periódicos importantes de nuestra nación, el New York Times y Wall Street Journal, fueron víctimas de espionaje chino de la Unidad 61398.

Este escritor viene denunciando la guerra cibernética de China contra nuestra nación por más de cinco años en numerosos artículos y libros. No fue hasta que fue reelecto en su discurso del Estado de la Unión que Obama habló de este gran peligro que afronta nuestra nación. El presidente Obama expresó lo siguiente “Sabemos que naciones extranjeras nos roban nuestros secretos corporativos, ahora nuestros enemigos están tratando de sabotear nuestra red eléctrica, instituciones financieras, y sistema de control de aviación. No podemos mirar a estos años desde ahora y preguntarnos por qué no hicimos nada”.

El dictador chino Xi Jinping no respeta ni le teme a Barack Obama

El presidente Obama tiene que imponer sanciones severas contra China hasta que pare el descarado y peligroso robo cibernético de los secretos de nuestras industrias y de nuestro gobierno. El presidente tiene que decirle al dictador chino Xi Jinping que de no parar los ataques cibernéticos, los Estados Unidos comenzará un contraataque masivo cibernético para penetrar su gobierno y todas sus industrias. Obama tiene que hacer lo mismo que nos ha hecho China y si no tiene el valor y determinación, alce la bandera blanca y ríndase.

Desgraciadamente, el presidente ha recortado severamente el presupuesto de las fuerzas armadas de los Estados Unidos. A su vez, el presidente Obama quiere reducir unilateralmente un tercio de nuestro arsenal nuclear. El mensaje que envía el presidente Obama a China, a Rusia y a nuestros enemigos es de completa debilidad, algo extremadamente peligroso en los tiempos turbulentos en que vivimos. Estos países y los terroristas islámicos piensan que América está en decadencia.

La firma canadiense tiene los planos de más de la mitad de todos los oleoductos de petróleo y gas en Norte y Sur América y tiene acceso a todos sus sistemas. En septiembre de 2012 la firma canadiense le dijo a sus clientes que había sido atacada, que había penetrado sus sistemas y que le habían robado su información. China también ha penetrado a una compañía privada que trabaja para la National Geospatial-Intellengence Agency y la National Electrical Manufacturer Association.

Los ataques cibernéticos de China también han sido dirigidos contra el Departamento de Defensa, el Departamento de Estado y las fuerzas armadas de los Estados Unidos. Nuestra marina de guerra recibe 100,000 ataques cibernéticos por hora. ¿Existe alguien que duda que estemos en una guerra seria con China? China también se encuentra en una guerra de divisas contra nuestra nación y tiene como objetivo de destruir el dólar como moneda internacional. El general Keith B. Alexander, ex jefe del comando cibernético del Pentágono, declaró que el robo cibernético es “la mayor transferencia de riqueza en la historia”.

Richard A. Clarke, experto en contra espionaje y contra terrorismo, quién trabajó en este campo con varios presidentes, dijo que es posible que los Estados Unidos esté siendo derrotado en la guerra cibernética con China. Clarke cree que hemos perdido nuestro poderío militar por esta guerra cibernética. Por ejemplo, todos los detalles sobre la fabricación de nuestra nueva generación de bombarderos, el F-35, ya se lo robó China. Los billones que nos gastamos en “research and development o R&D” (investigación y desarrollo) en mejorar nuestro armamento ya se lo ha robado China y lo ha usado para mejorar su arsenal militar.

Clarke explicó que los “chips, routers and hardware” que importamos de China para nuestras computadoras y redes digitales vienen con “logic bombs, trapdoors and Trojan horses” (dispositivos internos para su destrucción). Los chinos los pueden activar cuando quieran para destruirnos.

Clarke señaló que nuestro gobierno está fallando una vez más en protegernos. No tenemos protección contra un masivo ataque cibernético que destruiría toda la infraestructura electrónica, la cual incluye el “power grid” (red eléctrica), sistema bancario, telecomunicaciones, ferrocarriles, aeropuertos, sistema de acueductos y hasta nuestro sistema de comando militar.

Clarke expresó lo siguiente: “Mi mayor miedo no es un Pearl Harbor digital, sino una muerte del mil cuchillazos. Nosotros perderemos nuestra habilidad de poder competir al perder por el robo continuo de China de todas nuestras investigaciones y desarrollo (R&D). Los billones de dólares que nos gastamos en nuestras industrias y para fines militares van a China gratuitamente…Y después de un tiempo no se puede competir”. Clarke está convencido que “Todas nuestras principales corporaciones e industrias ya han sido penetradas por China y que el gobierno británico ha dicho que lo mismo ha ocurrido en su país”.

Clarke teme que si hubiera en el futuro una confrontación militar con China, como ocurrió en 1996 cuando el presidente Clinton se apresuró a enviar dos portaaviones y barcos de apoyo para prevenir una invasión de China a Taiwán, nuestra nación no pudiera responder militarmente. Clarke piensa que el Pentágono no quisiera o pudiera defender a Taiwán por miedo a que un ataque cibernético de China cegara y paralizara a nuestra marina de guerra.

En el libro de Richard Clarke con Robert K. Knake Cyber War: The Next Threat to National Security (2010) o La guerra cibernética: la nueva amenaza a la seguridad nacional. Los autores explican que mientras China ha desarrollado una capacidad para conducir ataques cibernéticos, los Estados Unidos no ha desarrollado una defensa para protegernos de ese tipo de ataques de otras naciones ahora y en el futuro.

El régimen dictatorial chino y su ejército han aumentado y expandido la guerra cibernética con nuestra nación y representan una amenaza creciente a nuestra infraestructura y a nuestro gobierno. El presidente Obama tiene que responder con fuerza contra China o seremos una colonia de esa nación. Como dijo el ex congresista Mike Rogers, presidente del Comité de inteligencia de la Cámara de Representantes “ahora en este momento los chinos no tienen ningún incentivo para parar lo que están haciendo, sino le ponemos un precio alto, lo que están haciendo continuará en aumento”.

Mientras China y su aliado Rusia aumentan el gasto y mejoran sus armamentos, Obama desarma a la nación unilateralmente. En marzo de 2013, Obama y el Congreso iniciaron “sequestration” y $55 billones fueron reducidos del presupuesto del Pentágono cada año por los próximos 10 años. Este corte tan enorme representó el 10% del total del presupuesto de las Fuerzas Armadas. ¡La Marina de Guerra (U.S. Navy) será reducida de 286 barcos a 230, que dejará la marina del tamaño que tenía en in 1915! ¡El Ejército (U.S. Army) será reducido de 569,000 soldados a 420,000, tamaño que tenía en 1940! ¡Los aviones de la Fuerza Aérea (U.S. Air Force) que suman 1,990 serán reducidos a 1,512, el menor número de aviones de combate en décadas! ¡Los infantes de marina (U.S. Marines) serán reducidos a 175,000 soldados!

Conclusión

El presidente Obama ha convertido la nación en una superpotencia mundial en completa retirada. Nuestros aliados no confían en Obama y los enemigos no nos temen. ¡La espantosa negligencia de Barack Obama y del Congreso pudiera causar que algún día China comunista conquistara a los Estados Unidos sin disparar un tiro!


Comparte este artículo: