Google elimina publicaciones que ayudan a revertir abortos

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Google justifica su accionar contra Live Action apelando al Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos. ACOG, por sus siglas en inglés. Sin embargo, allí no se menciona ni una sola vez un caso en el que el tratamiento haya tenido efectos negativos. Simplemente destaca que no tiene mayor efectividad. (Twitter)

Al menos 2500 bebés han logrado nacer gracias a la información que brinda Live Action que les permite tener una segunda oportunidad a las madres arrepentidas. Es por ello que varias de ellas ahora se suman al reclamo, pues sin esa información disponible, sus hijos no hubiesen nacido.

El motor de búsqueda de Google eliminó y bloqueó los anuncios del grupo provida Live Action, de acuerdo con afirmaciones de la presidente de la organización, Lila Rose. El material que se suprimió incluía anuncios sobre un tratamiento médico utilizado para revertir la píldora abortiva, así como un video que muestra cómo se desarrolla un feto humano en el útero de su madre, Rose, a través de su cuenta en Twitter, compartió una captura de pantalla de la notificación que recibió de Google. Allí dice que los anuncios se eliminaron por usar «términos de drogas restringidos», «contenido médico restringido», «salud en la publicidad personalizada» y «contenido engañoso».

Sin embargo, al menos 2500 bebés han logrado nacer gracias a la iniciativa de Live Action que les permite tener una segunda oportunidad a las madres arrepentidas. Y por eso varias de ellas ahora se suman al reclamo. Pues sin esa información disponible, sus hijos no hubiesen nacido.

No hay nada médicamente engañoso sobre el tratamiento de reversión de la píldora abortiva. Ha sido aprobado por la Administración de Drogas y Alimentos (FDA por sus siglas en inglés)”, asegura una columna de The Washington Examiner.

Asimismo, el texto asevera que varios estados exigen que los proveedores de servicios de aborto informen a las pacientes que está disponible para ellos, en el caso de que deseen cambiar de curso, justo después de tomar la primera dosis de la píldora abortiva.

De hecho, fue histórico cómo en el estado de Luisiana, uno de los más restrictivos en materia del aborto, incluso legisladores del Partido Demócrata votaron a favor de informar a las mujeres sobre la posibilidad de revertir la interrupción del embarazo y salvar la vida de su hijo.

Los defensores de la reversión de la pastilla sostienen que en el 68 % de los casos se puede salvar al menor. Se administra una dosis alta de progesterona, sin daño para la mujer, y sin un «aumento aparente de riesgo de defectos de nacimiento».

La versión de Google sobre el baneo a Live Action

Google justifica su accionar contra Live Action apelando al Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos. ACOG, por sus siglas en inglés. Sin embargo, allí no se menciona ni una sola vez un caso en el que el tratamiento haya tenido efectos negativos. Simplemente destaca que no tiene mayor efectividad.

En tal sentido, Google pretende mostrar al ACOG como una institución científica. A su vez, dicha organización , dice que el aborto con pastillas es seguro y que la reversión de la misma no es ético. No obstante, desestima cuan poco ético es que un médico atente contra el juramento hipocrático, en el que promete resguardar la vida.

Asimismo, esta organización omite casos cuando el aborto falla y mata a la mujer embarazada o, también, se producen derrames serios que causan secuelas en sus salud física y mental.

Casos que se silencian a la hora de hablar sobre el aborto

En Argentina, tras la legalización del aborto, ya hubo la primera víctima materna, María del Valle González López, de 23 años, quien fungía como la presidente de la Juventud de la Unión Cívica Radical en su ciudad de La Paz, ubicada en la provincia de Mendoza.

La rama juvenil de la UCR, en disidencia con un sector más conservador de su partido (sobre todo en el interior del país) fue un permanente espacio de militancia en favor de la legalización del aborto.

Del mismo modo, antes, cuando fue despenalizado en la provincia de Río Negro, la joven Keyla Jones, de apenas 17 años, entró a un hospital público pidiendo ayuda (no un aborto), y la doctora de turno le indujo un aborto que le produjo fiebre y días después la muerte. Sus padres reclamaron doblemente por el fallecimiento de su hija y su nieta. 

El aborto como una cuestión política

La ACOG se ha demostrado como una asociación politizada. Por ejemplo, apoyó a Black Lives Matter, un movimiento fundado por transfeministas, declaradas marxistas entrenadas, que promueven el aborto no solo como derecho, sino como materia obligatoria en las escuelas. Pese a que la principal causa de muerte en la comunidad negra es el aborto, el movimiento que dice que las vidas negras importan, no lo combate.

Desde la legalización del aborto en 1973, 20 millones del total de 65 millones de abortos realizados en Estados Unidos, han sido en la comunidad negra. De hecho, en el 2012 fueron abortados más niños que los que nacieron en la Ciudad de Nueva York.

En materia científica la ACOG ha declarado que los fetos no sienten hasta que son viables para nacer, en el sexto mes, la semana 24.  Esto es demostrablemente falso. Desde la etapa embrionaria, el ser humano puede percibir estímulos negativos y reacciona alejándose de los mismos. Así lo expuso ante el Senado la embriólogo, cuando el Congreso de EE.UU. debatió respecto a ilegalizar el aborto cuando los fetos pueden sentir. Por presión del Partido Demócrata no ha podido ser aprobado.

En el 2013 se aceptó una restricción que fue la prohibición del parto parcial, método abortivo que induce el parto y cuando todo el cuerpo, salvo la cabeza, está fuera del cuerpo de la madre, se le practica una punción en el cráneo al bebé, lo cual permite quebrar su cráneo para sacarlo muerto. Es decir, mataba a niños totalmente viables y listos para nacer, que sentían plenamente, según la ACOG.

Google y la percepción que brinda sobre el aborto

Ahora cuentan con el apoyo del mayor navegador en el planeta. El sesgo “progresista” de Google ha sido evidenciado por sus propios empleados. Respecto al aborto han sido frontales. Cuando hubo el referéndum en Irlanda, anunciaron públicamente no que exhibirían información en contra del aborto. Lo cual impidió a los irlandeses tener un voto informado. Facebook hizo lo mismo.

Este tema suma uno más en el sesgo ideológico en materia de censura por parte de la “Big Tech”. Mientras pulula información sobre cómo hacerse un aborto en caso, algo inseguro que pone en riesgo la vida de la mujer y más aún a su hijo, omite en ciertos modos, el acceso a saber algunos métodos para salvarlo.

Este encuadre engañoso es intencional. Los defensores del aborto harán cualquier cosa para censurar y reprimir el mensaje pro-vida, incluso si eso significa quitarle opciones a las mujeres que podrían estar experimentando arrepentimiento por el aborto. Es una vergüenza que Big Tech los estén ayudando a hacerlo.

Mamela Fiallo Flor – PanamPost


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