Apoyo a Larry Elder quiebra complicidad de Hollywood con los demócratas

Comparte este artículo:

La actriz de Hollywood Rose McGowen respalda a Larry Elder y quiebra a la élite progresista demócrata. (PanAm Post)

La actriz Rose McGowan denuncia que la esposa del gobernador de California la intentó sobornar para silenciar los abusos del productor Harvey Weinsten, quien ha sido donante del partido.

California podría ser gobernado por un conservador de la mano de una aliada inesperada, una de las líderes del movimiento #MeToo. El feminismo ha demostrado ser funcional al socialismo, sobre todo a la dirigencia del Partido Demócrata, en el caso de Estados Unidos. Pero Rose McGowen dijo basta cuando recibió una llamada de la esposa del gobernador Gavin Newsom, quien enfrenta este martes un referendo revocatorio.

Larry Elder, el republicano con mayor respaldo popular en el estado tradicionalmente demócrata, recibió el apoyo de la actriz, tras denunciar la supuesta complicidad de la esposa del gobernador Newsom con el abuso sexual sufrido por ella y otras actrices de Hollywood.

«¿Concuerdo con él en todos los temas? No. Pero él es el mejor candidato y el mejor hombre», dijo públicamente la actriz.

La esposa del gobernador Newson habría fingido ser una víctima de violación de Harvey Weinstein, el polémico productor de Hollywood cuyo caso destapó los escándalos de abuso de poder en la industria cinematográfica. Según McGowen, ella lo hizo para obtener acceso a un «grupo de correo electrónico privado de víctimas de violación de Weinstein».

Vinculado a este suceso, el exabogado de Weinstein, David Boies, fue despedido por el New York Times después de que supuestamente ayudó a Weinstein a contratar a las empresas privadas de espionaje Black Cube y Kroll para monitorear a sus acusadores.

Un portavoz de la esposa del gobernador, Jennifer Siebel Newsom, negó públicamente las acusaciones. Alegó que son motivaciones políticas. Pero Rose McGowen fue criada en una familia demócrata, lo cual desmontaría las afirmaciones de que tuviese intereses políticos.

La actriz asegura que además la esposa del gobernador la llamó en 2017 en nombre del exabogado de Harvey Weinstein, David Boies, para preguntarle «qué se necesitaría para satisfacerla» y así mantenerla callada sobre las denuncias contra el productor.

Vale destacar que además de su rol en Hollywood como productor y como tal, propagador de una narrativa funcional a la agenda «progresista», Weinsten era donante del Partido Demócrata.

Durante su discurso de este domingo, la actriz llamó al Partido Demócrata un «culto» que lava el cerebro a la gente para que vote por sus candidatos. Y exclamó que no será más parte de esa élite de Hollywood que empuja una agenda política-ideológica.

“Este no es un país o un estado para todos. Este es un país para unos pocos”, dijo McGowan. “Realmente desearía tener mejores noticias. No me complace ser portadora de la verdad, pero la verdad a veces es desagradable».

«¿Por qué no cambiar?» agregó ella más tarde. “¿Por qué no ir a lo grande? ¿Por qué no poner una estaca en el corazón del mal? Porque eso es lo que realmente es. Esto es bueno y esto es malo».

McGowan concluyó su discurso respaldando oficialmente a Larry Elder, bajo el argumento de que él luchará apasionadamente por el mejoramiento de California, mientras sacude el establishment político del estado en su esencia.

“Mi dinero está en Elder”, concluyó, “Realmente aprecio que cualquiera que vea o lea esto piense de manera diferente. Ser valiente. Haz algo extraño. Como tal vez votar por los republicanos, aunque se sienta extraño».

El desencanto de McGowen por el Partido Demócrata comenzó antes del reciente escándalo con la esposa del gobernador de California. Ya en el pico de la campaña #MeToo se desmarcó de sus compañeras por el respaldo a Joe Biden como candidato presidencial, debido a que esto demostraba que su prioridad no era proteger a las víctimas de abuso sino cumplir con una agenda política. Tenía más importancia para ellas evitar la reelección de Donald Trump que darle voz a quien fue secretaria de Joe Biden en sus años como senador.

Las contradicciones del movimiento MeToo

La fundadora del movimiento #MeToo, Tarana Burke, dijo que Joe Biden podía ser un ejemplo de responsabilidad por abuso y aún así «elegible». Incluso referentes «progresistas» y «aliados» se indignaron ante la postura de Burke. Entre ellos, uno de los más destacados fue el obispo protestante Talbert Swan.

«Ayúdenme a entender cómo Tarana Burke, fundadora de #MeToo, el movimiento que dice que deberíamos #BelieveWomen (creerles a las mujeres), dice que podemos elegir a Biden y responsabilizarlo al mismo tiempo. Muchos otros acusados perdieron sus carreras por culpa de MeToo, pero ¿este debería convertirse en presidente de la nación? ¿Con cuál versión nos quedamos?», le increpó.

El movimiento que por meses dijo que había que creerles a las mujeres, pasó por encima del testimonio de abuso de la secretaria de Biden y lo impulsó a la Presidencia.

Ahora, una de sus exponentes dijo basta. Rose McGowan apoya a quienes quieren a los demócratas fuera del poder, comenzando por California, y votará por el hombre que quiebra la narrativa de la izquierda que divide a la sociedad promoviendo no solo una lucha de clases sino también un enfrentamiento entre etnias.

California tiene como candidato conservador a un hombre negro, Larry Elder, que contra todo pronóstico de la izquierda cumplió el sueño americano y creó su fortuna, pese a la narrativa de victimización que promueve esta ideología

Este 14 de septiembre, Elder busca imponer su ejemplo y poner fin al mandato del gobernador demócrata Gavin Newsom y consigo a las élites progresistas de Hollywood en California.

Mamela Fiallo Flor – PanamPost


Comparte este artículo: