“Primera Enmienda nunca será infringida”: gobernador de Texas prohíbe cierre de lugares de culto

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Greg Abbott, gobernador republicano de Texas.

Las restricciones estatales sobre el culto en interiores para evitar la propagación del COVID-19 se mantuvieron vigentes durante la mayor parte de la pandemia.

El gobernador de Texas, Greg Abbott, firmó una ley que prohíbe a funcionarios y organismos gubernamentales ordenar el cierre de iglesias y otros lugares de culto.

Abbott señaló que la nueva ley busca respetar las libertades de la Primera Enmienda, las cuales se vieron afectadas en varios estados del país durante la pandemia y los confinamientos obligatorios.

Este martes 15 de junio, el gobernador de Texas anunció que con la normativa se prohíbe al Gobierno emitir órdenes que “cierren o tengan el efecto de cerrar lugares de culto en el estado”.

“El derecho de la Primera Enmienda a la libertad de religión nunca será infringido”, dijo Abbott en su cuenta de Twitter.

La ley firmada por Abbott surgió luego de que el representante estatal Scott Sanford, presentara el proyecto de ley HB 1239, que establece que una agencia gubernamental o funcionario público no puede emitir una orden que cierre o que tenga el efecto de cerrar lugares de culto en el estado o en un área geográfica del estado.

“Las iglesias brindan apoyo espiritual, mental y físico esencial en tiempos de crisis”, dijo Sanford a Tylerpaper. “El cierre de iglesias no solo eliminó estos ministerios y servicios críticos, sino que violó su libertad religiosa, garantizada por nuestras leyes y nuestra Constitución”, agregó.

Por su parte, la senadora Angela Paxton, también republicana de McKinney (Texas), presentó un proyecto de ley complementario en el Senado, el cual fue aprobado con 117 votos a favor y 29 en contra.

Hay que recordar que jueces de la Corte Suprema llegaron a revertir órdenes ejecutivas de gobernadores como Andrew Cuomo (NY) o Gavin Newsom (California) porque restringían los derechos de los creyentes durante la pandemia.

Las restricciones estatales sobre el culto en interiores para evitar la propagación del COVID-19 se mantuvieron vigentes durante la mayor parte de la pandemia. Sin embargo, algunas iglesias permanecieron abiertas alegando que violaban la libertad constitucional de expresión religiosa.

Sabrina Martín Rondon – El American


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