Las 5 grandes estafas del mainstream media el último año

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Hunter Biden, Anthony Fauci y Andrew Cuomo.

Los medios alabaron figuras que resultaron ser un fracaso, como Andrew Cuomo y Anthony Fauci; además engañaron al mundo ocultando el origen del COVID-19, la historia de Hunter Biden e hicieron activismo político en la conspiración contra Trump.

Fueron muchísimas historias que el mainstream media tergiversó a favor de la narrativa que apoyan. Impulsaron figuras políticas liberales como Andrew Cuomo, mientras atacaron sin razón a conservadores como Ron DeSantis. Al Dr. Anthony Fauci lo presentaron como una eminencia científica, pero hoy está al borde del precipicio por sus correos revelados. También trabajaron activamente en contra del expresidente de los Estados Unidos, Donald Trump, en una campaña sin precedentes que terminó con una notable cancelación pública que resultó ser una conspiración en su contra. Asimismo, la mainstream media se alzó como una apisonadora de las «teorías conspirativas» y decidió sepultar todo aquello que no favorecía a su relato, entre ellas, el posible origen del COVID-19 en un laboratorio chino.

No hay que olvidarse de Hunter Biden, hijo del presidente Joe Biden, sus negocios turbios le vienen pisando los talones. Sin embargo, la mainstream media decidió no darle un trato informativo justo.

Sin más preámbulos, he aquí las grandes 5 estafas del mainstream media el último año:

Andrew Cuomo, el galardonado gobernador que ocultó las muertes de ancianos

La primera gran estafa de la mainstream media no podía ser otro que un político demócrata: Andrew Cuomo, el gobernador de New York, quien se paseó por los medios de comunicación liberales haciendo entrevistas de color e informando sobre el COVID-19 convirtiéndose en prácticamente una estrella de la televisión.

Su hermano, Chris Cuomo, de la CNN, de hecho lo entrevistó en reiteradas ocasiones y ambos se convirtieron en una tendencia televisiva.

Andrew Cuomo, incluso, recibió un premio Emmy debido a su tarea comunicacional para informar a los neoyorquinos sobre el coronavirus.

Sin embargo, lejos de las preguntas familiares, del liderazgo de Cuomo y su capacidad para afrontar la pandemia, en Nueva York hubo una realidad inobjetable durante todo un año: crisis económica y sanitaria.

Andrew Cuomo - El American, Las 5 grandes estafas del Mainstream Media el último año

El gobernador de New York, Andrew Cuomo (Archivo)

New York es uno de los estados que más sufrió la pandemia, tanto a nivel económico como sanitario. Los draconianos cierres, amén de bajar la tasa de contagios y las muertes, no sirvieron sino para desbastar el sector de hostelería y arruinar la economía de uno de los estados más importantes de USA.

Si a Nueva York se la compara con Florida, el estado floridano no solo tiene muchos mejores índices económicos y de empleo, sino que también controló mejor la pandemia sin la necesidad de implementar confinamientos larguísimos.

No obstante, los medios decidieron atacar la estrategia de Ron DeSantis y no la de Andrew Cuomo.

La figura del gobernador neoyorkino se mantuvo popular dentro de la mainstream media hasta que ocurrió lo impensado: el ocultamiento de muertes por COVID-19 en los hogares de ancianos del estado.

A Cuomo, que se premió por supuestamente ser un “As” comunicacional en la pandemia, se le “olvidó” comunicar la cifra real de ancianos muertos en los asilos a causa del coronavirus. El subregistro de la administración, según el fiscal de Nueva York, fue de aproximadamente un 50 %.

Hunter Biden y la ceguera de la mainstream media

3 semanas antes de las elecciones presidenciales del mes de noviembre, el diario conservador New York Post lanzó una gran exclusiva: Hunter Biden, según correos electrónicos encontrados en la computadora portátil abandonada en Delaware, presentó al entonces vicepresidente Joe Biden a un alto ejecutivo de la problemática empresa ucraniana energética Burisma, esto un año después de que Joe Biden presionara al fiscal ucraniano que estaba investigando a la empresa Burisma por corrupción.

En varias ocasiones, el ahora presidente Biden negó que estuviera al tanto de los negocios de su hijo, quien recibió jugosos salarios de la empresa Burisma por formar parte de su junta directiva. El hijo del presidente llegó a cobrar casi un millón de dólares anuales por trabajar en la firma ucraniana envuelta en tramas de corrupción.

Sin embargo, la mayor parte de la mainstream media —a excepción de Fox News— no se hizo eco de la historia del New York Post, uno de los diarios más longevos de los Estados Unidos.

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Hunter Biden (I) llega a la Cripta del Capitolio de los Estados Unidos para la ceremonia de investidura del presidente electo Joe Biden. (EFE)

El Post, a raíz de la historia, sufrió uno de los casos de censura más emblemáticos de la historia de la prensa americana en manos de las Big Tech, pues Facebook y Twitter decidieron suspender la difusión de la historia de Hunter alegando que el trabajo periodístico pudo violar normas internas de hackeo y que los fact-checkers no pudieron verificar la veracidad de la historia.

Este escándalo fue sepultado por la mainstream media en el proceso preelectoral, pero luego de las elecciones presidenciales, se revelaron más exclusivas con relación a los negocios turbios de Hunter. De hecho, se reveló que el FBI investigaba (y sigue investigando) al hijo del presidente y a sus socios por lavado de dinero.

La conspiración contra Trump o la mainstream media “salvando la democracia”

La campaña presidencial entre Donald Trump y Joe Biden fue salvaje, sobre todo en los medios de comunicación, donde la mainstream media se encargó persistentemente de contar historias tergiversadas contra el republicano.

La campaña mediática periodística contra Trump fue grande, y mucho de esto puede explicarse a partir de la revelación de la revista TIME, curiosamente, que también forma parte de la elefantiásica mainstream media.

TIME publicó “La historia secreta de la campaña en la sombra que salvó las elecciones de 2020”, donde se revela que grupos activistas tanto progresistas como conservadores, incluyendo grandes empresarios, armaron una conspiración contra Trump para “salvar a las elecciones”.

La revista comenta que esta conspiración fue necesaria, pues había que salvar la democracia americana de Trump ¿Cómo lo hicieron? Así lo resume la revista: “Una camarilla bien financiada de personas poderosas, que abarcan industrias e ideologías, que trabajan juntas detrás de escena para influir en las percepciones, cambiar las reglas y leyes, dirigir la cobertura de los medios y controlar el flujo de información”.

Fue un esfuerzo legal, por supuesto. Los activistas políticos tienen derecho a implementar estrategias. Sin embargo, la mainstream media también jugó un papel preponderante en la conspiración, al ser los promotores de posicionar a Trump como un autócrata. Una afirmación cuestionable.

Las noticias falsas también fueron y vinieron como boomerang. La cobertura fue sesgada y eso, éticamente, va en contra de cualquier manual periodístico respetable.

Ninguna conspiración que incluya perversión de las leyes y las instituciones puede ser algo plausible. Sin embargo, la mainstream media no solo la aplaudió, sino que la desarrolló (orquestó) quirúrgicamente.

La teoría del laboratorio: de conspiración a teoría “plausible”   

Uno de los tantos temas manipulados por la mainstream media fue el posible origen del COVID-19 en el Instituto de Virología de Wuhan (WIV).

Desde el año pasado, los principales medios de comunicación americanos decidieron tildar a la teoría del laboratorio conspiración basándose en las opiniones de científicos y expertos potencialmente sesgados o con conflictos de intereses. A los políticos conservadores que argumentaron que la teoría del laboratorio no debía descartarse se les llamó “racistas que impulsaban teorías sin sustento”.

Sin embargo, un año después, diversos informes, análisis científicos y trabajos periodísticos revelaron detalles sobre experimentos e investigaciones con coronavirus en el WIV.

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Instituto de Virología de Wuhan (WIV) (EFE)

Siempre hubo detalles para tomar en serio esta teoría. Según cables diplomáticos americanos, el WIV llevó adelante experimentos con coronavirus peligrosos, como la ganancia de función, y según expertos, el laboratorio no contaba con los niveles de bioseguridad necesarios.

The Wall Street Journal además, reveló que científicos del WIV se contagiaron en noviembre del 2019 de un cuadro gripal con síntomas muy similares al COVID-19. Incluso necesitaron hospitalización.

El hermetismo del régimen chino tampoco fue de ayuda para determinar, mediante una investigación independiente, donde se originó el virus. El WIV fue uno de los puntos más difíciles de investigar. La Organización Mundial de la Salud (OMS) investigó al laboratorio, pero la injerencia de China fue incesante y el director de la OMS, Tedros Adhanom, tuvo que salir a declarar que aún se debía investigar al laboratorio.

Pese a todos estos detalles, la mainstream media decidió no sumergirse en la plausible teoría de fuga de laboratorio. Prefirieron, en su defecto, hacer la vista gorda y avalar la teoría no comprobada del salto entre especies como el origen del virus. Hoy, luego de revelarse toda la evidencia contra China y el WIV, los medios se desdicen y retroceden silenciosamente.

Fauci, de eminencia científica a figura cuestionada  

El último gran producto de la mainstream media en caer fue el Dr. Anthony Fauci. El principal experto en enfermedades infecciosas de Estados Unidos —y probablemente del mundo— fue enaltecido por los medios como una figura incuestionable.

Su postura con respecto a las mascarillas empezó a generar dudas, pues mientras el proceso de vacunación avanzaba con éxito en USA, Fauci salía públicamente con máscaras pese a estar 100 % vacunado. Algo incoherente teniendo en cuenta lo que la evidencia científica dicta: la posibilidad de contagiarse estando completamente vacunado es bastante baja.

Sin embargo, lo más grave fueron los correos recientemente revelados, que dejaron al Dr. Fauci bastante mal parado, sobre todo por el conocimiento que el experto tenía de las investigaciones realizadas.

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Dr. Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas (EFE)

Fauci conocía muchos detalles sobre la teoría del laboratorio, o la posibilidad de que el virus pudo ser creado por el hombre, sin embargo, decidió callar durante más de un año. El experto, pese a que sigue diciendo que la teoría del salto entre especies es probable, también admite que existe la posibilidad de que el virus pudo salir del Instituto de Virología de Wuhan.

La mainstream media difundió infinidades de historias cuestionables, sin embargo, estos 5 temas son, sin dudas, sus estafas más grandes del último año.

Emmanuel Alejandro Rondón – El American


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