Subjefe de Patrulla Fronteriza estima “muchos más de 100,000” ilegales evadieron la captura este año

Agentes de la Patrulla Fronteriza detienen a unas dos docenas de inmigrantes ilegales en Peñitas, Texas, el 11 de marzo de 2021. (Charlotte Cuthbertson/The Epoch Times)

Un funcionario de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) dijo el lunes que más de 100,000 personas que cruzaron ilegalmente la frontera han evadido la captura de los agentes de la patrulla en lo que va de año, lo que se suma a la alarma ya generada en torno al creciente número de detenciones mensuales.

El subjefe de la Patrulla Fronteriza, Raul Ortiz, declaró al programa “America’s Newsroom” del canal Fox News que la agencia dispone de recursos que permiten estimar “cuántas personas se nos escapan”, y añadió que, en lo que va de 2021, esta cifra asciende a “mucho más de 100,000 personas”.

Por otra parte, Ortiz estimó anteriormente que más de un millón de inmigrantes ilegales llegarían a la frontera entre Estados Unidos y México en 2021, mientras la Casa Blanca se esfuerza por encontrar instalaciones y procesarlos.

“Ya estamos empezando a tener días intensos con más de 6000 detenciones”, dijo Ortiz a los periodistas el 30 de marzo. “Así que espero plenamente que nuestros agentes de la patrulla fronteriza se encuentren con más de un millón de personas este año”.

Las cifras de la CBP muestran que los cruces ilegales aumentaron a más de 100,000 en febrero, mientras que el número de unidades familiares capturadas intentando entrar ilegalmente se elevó a más de 19,000, casi tres veces la cifra de enero.

Los agentes de la Patrulla Fronteriza arrestan a unas dos docenas de inmigrantes ilegales en Peñitas, Texas, el 11 de marzo de 2021. (Charlotte Cuthbertson/The Epoch Times)

Algunos republicanos y otros han culpado a las políticas de inmigración del presidente Joe Biden y a sus mensajes de alimentar el aumento del flujo en la frontera, en particular por haber revertido medidas clave de seguridad fronteriza promulgadas por la Administración Trump. Aunque la Administración Biden ha tratado de presentar el aumento de los cruces ilegales como un fenómeno estacional, varios funcionarios han lanzado al mismo tiempo mensajes más agresivos en un intento de desalentar a los posibles inmigrantes ilegales.

“No vengan”, dijo Biden en una entrevista con ABC News el 16 de marzo, cuando le pidieron que articulara su mensaje a los aspirantes a cruzar la frontera. “No salgan de su pueblo, ciudad o comunidad”.

Biden también ha dicho que su administración sigue expulsando rápidamente a la mayoría de los adultos y las familias en virtud de una orden de salud pública impuesta al comienzo del brote de la COVID-19. Pero la administración está permitiendo que los adolescentes y los niños, al menos temporalmente, permanezcan en el país.

El representante Henry Cuellar (D-Texas) recorrió la semana pasada la frontera entre Estados Unidos y México con el senador Joe Manchin (D-W.Va.), que fue uno de los primeros legisladores demócratas importantes en romper filas con su partido y en empezar a referirse a la oleada fronteriza como una “crisis”.

Cuellar reforzó el mensaje de la Administración Biden de que la mayoría de los aspirantes a inmigrantes estaban siendo rechazados, diciendo que, de cada 100 personas que solicitan asilo en Estados Unidos, “el 88 por ciento va a ser rechazado”.

“Esas son las cifras, solo el 12 por ciento”, dijo.

El representante Henry Cuellar (D-Texas) habla con los reporteros en Washington el 27 de junio de 2019. (Alex Wong/Getty Images)

Aun así, muchos inmigrantes creen que son bien recibidos en Estados Unidos y que pueden quedarse en el país, según unas entrevistas de Reuters a casi dos docenas de migrantes y a más de una docena de personas que se identifican como contrabandistas.

“Hay 100 días de paso libre por la frontera”, dijo a Reuters un contrabandista guatemalteco, refiriéndose a una percepción predominante. “Supuestamente el presidente está dejando entrar a los niños”, dijo otro al medio.

Cuellar sugirió que el mensaje de que la frontera no está abierta no está calando.

“En muchos sentidos, estamos dando falsas esperanzas a la gente que viene aquí”, dijo.

“¿Tenemos una zona de guerra, como algunos la llaman? No, no la tenemos. ¿Tenemos una crisis humanitaria? Sí, la tenemos”, dijo Cuellar sobre la situación en su ciudad natal, Laredo.

El senador Joe Manchin (D-W.Va.) habla durante una audiencia del Subcomité de Asignaciones del Senado en Capitol Hill el 16 de junio de 2020. (Chip Somodevilla/Pool/AFP a través de Getty Images)

Manchin reforzó dicha caracterización, diciendo a los periodistas que “tenemos una crisis humanitaria, la que estoy viendo aquí”.

“Hay que hacer algo y hay que acelerarlo”, dijo Manchin. “Este problema no va a desaparecer. Este problema no se va a curar por sí mismo, se lo puedo asegurar, y están llegando en masa”, añadió.

Los agentes de la Patrulla Fronteriza arrestan a siete inmigrantes ilegales que intentaron evadir la captura cerca de Peñitas, Texas, el 15 de marzo de 2021. (Charlotte Cuthbertson/The Epoch Times)

“Creo que, este mes, probablemente alcanzaremos alrededor de 130,000”, dijo Cuellar sobre sus predicciones para marzo. “Así que estamos a tope ahora mismo; creo que probablemente vamos a superar lo que ocurrió en mayo de 2019 tal y como vamos ahora mismo”.

En el pico de hace dos años al que se refería Cuellar se produjeron 144,116 cruces ilegales a lo largo de la frontera suroeste.

Manchin dijo que “tenemos que buscar todo lo humanamente posible” para frenar el aumento de la frontera, y planteó la posibilidad de una moratoria migratoria de 90 días.

“Tenemos una crisis humanitaria, la que estoy viendo aquí (…) y si eso significa cerrar todo lo que tenga que ver con la entrada de gente a nuestro país durante 90 días, enviando ese mensaje de que no vamos a recibir gente en este país hasta que tengamos la capacidad de asegurarnos de que somos capaces de hacerlo y de hacerlo bien”, dijo.

Otras medidas que Manchin sugirió incluyen el refuerzo de la seguridad fronteriza y una presencia migratoria estadounidense más robusta en los países centroamericanos para poder procesar las solicitudes de asilo allí.

Tom Ozimek – La Gran Época (The Epoch Times en español)