La pandemia deterioró la salud mental de los americanos

Comparte este artículo:

Seis de cada diez americanos manifestaron en la encuesta que la situación económica es una de sus principales fuentes de estrés.

Hace poco más de un año el coronavirus llegó a los Estados Unidos afectando masivamente su economía, sistema de salud y sociedad. Aunque los principales efectos que han sido cubiertos por la prensa se han enfocado en el número de contagios, muertes y en el impacto económico de la pandemia, la misma ha causado otros efectos como el deterioro de la salud mental.

Tal y como lo confirma la Asociación Americana de Psicología (APA), la pandemia deterioró la salud mental de los americanos causando que uno en cada cinco adultos manifieste que la crisis del coronavirus afectó negativamente su salud mental.

Entre las mayores preocupaciones que expresan los americanos se encuentra, naturalmente, la Covid-19, que según el 79 % de los encuestados por APA es una fuente de estrés; entre las otras causas de estrés se encuentran el sistema de salud (66 %), los tiroteos en masa (62 %), el cambio climático (55 %), la alta tasa de suicidios (51 %), la inmigración (47 %), el asalto sexual (47 %), y la epidemia de opioides (45 %).

La pandemia deterioró la salud mental especialmente de los más jóvenes

Las secuelas de la pandemia parecen haber afectado especialmente a los americanos más jóvenes, o la llamada “generación Z”. En efecto, seis de cada 10 adultos (entre 18 a 23 años) reportaron en la encuesta que la pandemia les ha causado altos niveles de estrés.

Según APA, mientras que las generaciones anteriores pueden ser conscientes de que los eventos actuales “también pasarán”, los adultos de la generación Z apenas se encuentran experimentando su adultez en un momento de mucha incertidumbre.

El deterioro de la salud mental de los adultos jóvenes ha conllevado que en esta población la tasa de suicidios se incrementara en un 62 % producto de la pandemia. Además, otra progresiva fuente de estrés entre los adultos jóvenes ha sido la percepción del crecimiento del acoso sexual, en parte causado por el impacto de movimientos como #MeToo.

pandemia deterioró la salud mental de los americanos, El American

El cierre de las escuelas ha sido una fuente de estrés para los americanos más jovenes. (EFE)

De igual manera, las restricciones a la movilidad y las cuarentenas impuestas por los Estados han afectado mentalmente a grupo en particular debido a que por su edad presentan una mayor necesidad de contacto social.

Los niños y adolescentes también se han visto muy perjudicados por el cierre de los colegios públicos. El 81 % de los adolescentes manifiesta que no poder ir a la escuela lo ha impactado negativamente. Demostrando, por ejemplo, menor compromiso para hacer las tareas (52 %), menor desarrollo de actividades extracurriculares y deportivas (49 %), y menor concentración en las clases (45 %).

La incertidumbre económica: una de las mayores fuertes de estrés

Seis de cada diez americanos manifestaron en la encuesta que la situación económica es una de sus principales fuentes de estrés, una preocupación que llegó alcanzar los mismos niveles que la recesión del 2008, cuando el 69 % de los adultos manifestó estar preocupado por la economía.

Dos de cada tres adultos americanos manifestaron que el dinero era una fuente de estrés, y más de la mitad reportó haber sido impactado financieramente por la pandemia.

pandemia deterioró la salud mental de los americanos, El American

El desempleo y la situación económica es una de la principales fuentes de estrés de los americanos en general. (EFE)

Más del 56 % de los americanos mencionó que la estabilidad laboral fue una fuente de estrés durante el 2020 y el 68 % reportó haberse visto afectado negativamente en su empleo por los cambios impuestos por la pandemia. Los impactos negativos más comunes entre este grupo fueron: que experimentaron un recorte de las horas trabajadas (19 %), tener que balancear la vida entre el trabajo y la casa durante las cuarentenas (14 %), ser despedido (14 %) y la pérdida de productividad (14 %).

Los adultos pertenecientes a hogares con ingresos menores a los $50,000 al año fueron durante las cuarentenas dos veces más susceptibles a ser despedidos que los adultos miembros de hogares con ingresos superiores a los $ 50,000 (21 % vs 11 %).

Cerca del 73 % de los adultos pertenecientes a hogares con ingresos menores a los $ 50,000 al año, afirmaron estar estresados por el dinero, a diferencia del 59 % de los adultos en hogares con ingresos superiores. Por otro lado, 3 de cada 5 adultos pertenecientes a hogares de bajos ingresos también manifestaron sentirse preocupados por los precios de las viviendas.

Juan Felipe Vélez – El American


Comparte este artículo: