Fracaso absoluto de los Oscar: Las ‘estrellas’ izquierdistas ya no conmueven a sus seguidores

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Imagen de los premios Oscars. (Flickr/Lincolnblue)

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Redacción BLes– Tal como se venía anticipando, los Premios de la Academia fueron un total fracaso si tenemos en cuenta la cantidad de televidentes que siguieron la programación el domingo por la noche. La audiencia se desplomó un 58% respecto a la versión del año anterior.

La estimación preliminar de la compañía Nielsen muestra que la audiencia que eligió ver la histórica premiación de los Oscar, fue tan solo de 9,8 millones de personas en total, cuando el año pasado fueron unas 23,6 millones y ya había establecido el récord de los Oscar menos vistos de la historia televisiva. Ahora con un 58% menos, ABC, que posee los derechos de transmisión de los Oscar hasta el 2028, se estará preguntando cómo deshacerse de esta pesada mochila.

El evento generó críticas de toda índole y nuevas preguntas sobre los tipos de películas que la industria produce y quiere honrar.

Están los que criticaron la “alfombra roja adelgazada” que habría perdido el atractivo de la moda, y también están los que se centraron en que la ceremonia sin anfitrión estuvo desprovista de mucho entretenimiento.

Otros culpan la crisis de la premiación al tipo de cine que se está valorando en Hollywood. Este año la ganadora a la mejor película fue “Nomadland”, un drama estadounidense. Comparado con el año 1998 en que la película taquillera Titanic ganó la estatuilla de oro y la transmisión atrajo a 55 millones de espectadores, podría pensarse que eso tendría algo que ver con la disminución de espectadores.

Pero la realidad muestra que todas las principales entregas de premios han estado en caída libre durante los últimos años. Tanto los Globos de Oro (6,9 millones de espectadores) como los Premios Grammy (9,2 millones) tuvieron un récord de caída de audiencia este año.

No fue hace tanto tiempo que los Premios de la Academia solían ser el segundo programa de televisión más visto del año después del Super Bowl. Durante la mayor parte de la década del 2000, los seguidores de los Oscar estuvieron en el rango de 35 millones a 45 millones cada año. Hace solo seis años, en 2015, los Oscar llegaron a 37,3 millones de personas, según Nielsen.

Analizando estos datos surge una cuestión que no debería dejarse de lado al reflexionar este fenómeno y es que el aumento de discursos políticos izquierdistas de las “estrellas” de Hollywood ha aumentado considerablemente en los últimos años con un fuerte rechazo de los televidentes.

“Cada vez más, las ceremonias tienen menos que ver con los honores del entretenimiento y más con la política progresista, lo que inevitablemente molesta a aquellos en la audiencia que no están de acuerdo”, informó el NY Times la semana pasada ante la especulación de que los Oscar 2021 serían un estrepitoso fracaso.

La caída en los índices de audiencia no parece ser casual, se da justamente cuando las personalidades de Hollywood utilizan cada vez más las ceremonias y las cámaras como oportunidades para defender sus puntos de vista políticos, generalmente asociados a la izquierda y al globalismo, que abarcan desde el cambio climático hasta la desigualdad racial y la ideología de género.

Paradójicamente, a pesar que los indicadores marcan que la gente está cansada de los discursos izquierdistas y las lecciones de falsa moral por parte de las estrellas, la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, el organismo a cargo de la trasmisión y producción de los Oscar, no acortó los discursos de los ganadores. Lejos de eso, la Academia incrementó el tiempo disponible, reportó el Reuters.

Esta polémica actitud por parte de la Academia es una muestra más de que la politización de izquierda en Hollywood no se limita sólo a sus actores, sino que ha penetrado con profundidad en toda la industria cinematográfica, al punto tal que difundir sus ideales progresistas pareciera tener prioridad por sobre lo que le interesa ver y escuchar a los espectadores.

Andrés Vacca – BLes


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