Biden pronuncia discurso por sus 100 días ante sesión conjunta del Congreso

Comparte este artículo:

El presidente estadounidense Joe Biden, flanqueado por la vicepresidenta Kamala Harris (izq.) y la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi (der.), se dirige a una sesión conjunta del Congreso en el Capitolio de los Estados Unidos en Washington, el 28 de abril de 2021. (Melina Mara/POOL/AFP a través de Getty Images)

El presidente Joe Biden pronunció el miércoles por la noche su primer discurso ante una sesión conjunta del Congreso en vísperas de su centésimo día en el cargo, intentando pintar el futuro de la nación como uno lleno de esperanza, fuerza y resistencia en medio de la actual pandemia del virus del PCCh, al tiempo que pedía a los legisladores que respaldaran sus propuestas radicales, incluso en materia de infraestructuras, reforma electoral, reforma policial y control de armas.

Biden afirmó haber heredado el 20 de enero una nación que estaba “en crisis”, refiriéndose al mandato su predecesor, el expresidente Donald Trump, dando ejemplos como la pandemia del virus del PCCh (Partido Comunista Chino) y las consecuencias económicas resultantes en todo el país. El virus del PCCh es conocido comúnmente como el nuevo coronavirus, que se originó en Wuhan, China. Biden también citó el asalto al Capitolio del 6 de enero, que calificó como “el peor ataque a nuestra democracia desde la Guerra Civil”.

“Estados Unidos está de nuevo en marcha (…) Después de 100 días de rescate y renovación, Estados Unidos está listo para despegar, en mi opinión”, dijo Biden.

Biden continuó exhortando a la gente a vacunarse, y dijo que la administración ha establecido sitios de vacunación en más de 40,000 farmacias en toda la nación, así como varios sitios de vacunación comunitarios y unidades móviles en comunidades de difícil acceso. La semana pasada, la administración superó el objetivo de Biden de administrar 200 millones de vacunas contra la COVID-19 antes de su centésimo día en el cargo.

El presidente Joe Biden se dirige a la sesión conjunta del Congreso en el hemiciclo de la Cámara de Representantes, en Washington, el 28 de abril de 2021. (Doug Mills/Pool/Getty Images)

Durante su discurso, el presidente repasó lo que denominó sus primeros logros, y afirmó que la economía se estaba recuperando bajo su mandato.

Celebró la aprobación del proyecto de ley de estímulo de 1.9 billones de dólares, que fue aprobado por el Senado sin el apoyo de un solo republicano. También alabó el Plan de Empleo estadounidense, un paquete de infraestructuras de 2.3 billones de dólares presentado a principios de este mes, y lo calificó de “plan de trabajo para construir Estados Unidos”. Dijo que expertos independientes estiman que añadirá millones de puestos de trabajo y billones de dólares de crecimiento económico en Estados Unidos durante “años”.

“Se trata de puestos de trabajo bien remunerados que no pueden ser subcontratados. Casi el 90 por ciento de los puestos de trabajo en infraestructuras creados en el Plan de Empleo Estadounidense no requieren un título universitario. El 75 por ciento no requiere un título de técnico superior”.

Biden también pidió a los legisladores que aprueben la Ley de Equidad Salarial para la igualdad de salarios, y que aprueben el salario mínimo de 15 dólares.

Varios republicanos han criticado tanto el proyecto de ley de ayuda a la pandemia como la propuesta de infraestructuras por considerar que tienen poco que ver con la pandemia o las infraestructuras. Algunos demócratas argumentan que sacar adelante el estímulo contra la pandemia sin el apoyo de los republicanos era necesario para ayudar a los estadounidenses que están luchando contra los impactos económicos de la pandemia.

Propuestas radicales

El presidente aprovechó la oportunidad para elogiar su última propuesta, el Plan de Familias Estadounidenses, de 1.8 billones de dólares, que, de ser aprobado, ampliaría el acceso al community college y a la educación preescolar, así como al cuidado de los niños y a la asistencia sanitaria para las familias.

Además, señaló que procuraría trabajar con el Congreso para ampliar masivamente el alcance de la Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio (ACA), también conocida como Obamacare, algo que espera que ayude a reducir los precios de los medicamentos.

Para pagar sus propuestas radicales, el presidente propone un aumento de los impuestos a las empresas. “Vamos a reformar los impuestos de las empresas para que paguen lo que les corresponde, para ayudar a pagar las inversiones públicas (…) Elevaremos el tramo impositivo superior para el 1 por ciento más rico de los estadounidenses —los que ganan 400,000 dólares o más— hasta el 39.6 por ciento”, dijo.

Entre otras cuestiones, Biden dijo que los estadounidenses tienen que “erradicar el racismo sistémico en nuestro sistema de justicia penal”, en parte mediante la promulgación de la reforma policial que la Cámara de Representantes, liderada por los demócratas, aprobó por escaso margen en marzo.

Biden también trató de impulsar medidas para el control de las armas, pidiendo la comprobación de los antecedentes y la prohibición de las armas de asalto y los cargadores de gran capacidad.

También presionó para que los republicanos del Senado se unieran a la aprobación de su propuesta de inmigración, que proporcionaría un camino hacia el estatus legal, la residencia permanente y la ciudadanía para los inmigrantes ilegales. El proyecto de ley de inmigración cuenta con poco apoyo público republicano. Los demócratas de la Cámara de Representantes aprobaron en marzo dos proyectos de ley que impulsarían partes de la agenda proinmigración de Biden.

Biden también pidió al Congreso que aprobara el proyecto de reforma electoral H.R. 1 “Ley Para el Pueblo”, que transferiría la autoridad sobre cómo se administran las elecciones de los estados al gobierno federal, y haría permanentes muchas normas de votación que, según varios críticos, son vulnerables al fraude electoral.

El presidente Joe Biden se dirige a una sesión conjunta del Congreso en la Cámara de Representantes en Washington el 28 de abril de 2021. (Chip Somodevilla/Getty Images)

Biden se ha enfrentado a críticas por retrasar su primer discurso, en contraste con sus predecesores. Trump pronunció su primer discurso ante el Congreso el 28 de febrero de 2017, unos dos meses relativamente antes que Biden desde el día de su toma de posesión.

El senador de Carolina del Sur Tim Scott dio la respuesta del Partido Republicano al primer discurso de Biden al Congreso el miércoles por la noche. En una declaración en Twitter que se publicó inmediatamente después del discurso de Biden, Scott apuntó a las políticas expuestas por el presidente a la nación.

“La belleza del sueño estadounidense es que las familias pueden definirlo por sí mismas”, dijo. “Debemos ampliar las opciones y las oportunidades para todas las familias, y no tirar el dinero en ciertos asuntos porque los demócratas creen que saben más”.

Por su parte, el senador Tom Cotton (R-Ark.) describió la agenda del presidente como “muerta nada más llegar”, diciendo en Twitter que Biden prometió “impuestos más altos, deuda aplastante y fronteras abiertas”.

El exsecretario de Estado Mike Pompeo, por su parte, criticó cada una de las políticas que Biden propuso durante su discurso, afirmando que exigen una “agenda socialista radical”.

“Hasta ahora, el presidente Biden ha esbozado con éxito una agenda radical y socialista para los próximos 4 años. Eso debe preocupar a todo estadounidense amante de la libertad”, dijo Pompeo en Twitter.

“Casi todas las políticas que el presidente Biden ha propuesto esta noche implican un gobierno más grande y mayores impuestos”, añadió Pompeo. “Esto no hace más que PERJUDICAR al trabajador estadounidense”.

Mimi Nguyen Ly e Ivan Pentchoukov contribuyeron a la elaboración de este artículo.

Isabel Van Brugen – La Gran Época (The Epoch Times en español)


Comparte este artículo: