Biden declara emergencia nacional por “amenaza” rusa: lo que debe saber

Comparte este artículo:

Joe Biden, presidente de EEUU.

Biden firmó una orden ejecutiva que declara emergencia nacional que permitirá volver a castigar a Rusia, con “consecuencias estratégicas y económicas”.

Se acrecienta la tensión entre Estados Unidos y Rusia luego de que Joe Biden declarara emergencia nacional por “amenaza” rusa. Expulsó a 10 funcionarios diplomáticos y anunció sanciones contra funcionarios de Vladimir Putin.

El presidente Joe Biden firmó una orden ejecutiva que permitirá volver a castigar a Rusia, con “consecuencias estratégicas y económicas”, “si continúa o promueve una escalada de sus acciones desestabilizadoras internacionales”, advirtió la Casa Blanca en un comunicado.

Acusaciones de Biden ante la “emergencia nacional”

La Casa Blanca acusó formalmente al Servicio de Espionaje Exterior de Rusia (SVR) de haber “perpetrado” el ciberataque masivo que comenzó presuntamente en 2019 y penetró en los sistemas del Gobierno estadounidense y grandes compañías mediante un programa de la empresa SolarWinds.

“Hoy anunciamos acciones para hacer que el gobierno ruso rinda cuentas por la intrusión de SolarWinds, informes de recompensas por soldados estadounidenses en Afganistán e intentos de interferir en las elecciones estadounidenses de 2020”, dijo el secretario de Estado Antony Blinken en un comunicado.

En una carta dirigida al Congreso, la Casa Blanca informó que emitió “una Orden Ejecutiva que declara una emergencia nacional con respecto a la inusual y extraordinaria amenaza a la seguridad nacional, la política exterior y la economía de los Estados Unidos planteada por especificadas y dañinas actividades del Gobierno de la Federación de Rusia”.

De acuerdo con la administración Biden, Rusia tenía como objetivo “socavar la realización de elecciones democráticas libres y justas”, participaba en “actividades maliciosas habilitadas por el ciberespacio”, y asegura que “violó el derecho internacional”.

En su declaración Blinken citó no solo el ataque a SolarWinds que comprometió a muchas agencias del gobierno federal, sino también el envenenamiento del principal rival político de Putin, Alexei Navalny.

En total, Washington sancionó este jueves a 6 compañías rusas por sus actividades de ciberespionaje, a 32 organizaciones y personas rusas por injerencia electoral; y a 8 individuos y entidades por la ocupación rusa de la península ucraniana de Crimea.

Tras las decisiones del gobierno de Estados Unidos, según la agencia de comunicaciones estatal rusa TASS, el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, condenó la aplicación de sanciones y las calificó de “ilegales”.

“Condenamos cualquier aplicación de sanciones, las consideramos ilegales. En cualquier caso, el principio de reciprocidad en este asunto es válido; la reciprocidad en la forma que mejor sirve a nuestros intereses”, señaló.

Por su parte la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, Maria Zakharova, dijo en una conferencia de prensa que Rusia convocó al embajador de Estados Unidos para una “conversación dura”, pero no detalló de inmediato las acciones de represalia específica de Rusia.

La postura de la administración Biden se produce cuando las tensiones se han intensificado. Hay que recordar que Biden llamó a Putin un asesino en su primera entrevista después de asumir el cargo.

Posteriormente los bombarderos Russian Bear entraron en acción, lo que obligó a la OTAN a lanzar 10 aviones para interceptar las aeronaves de combate rusos que volaban sobre el Océano Atlántico Norte a principios de este mes.

¿En qué consistió el ciberataque ruso?

En diciembre se conoció que hackers rusos perpetraron sistemas informáticos de Estados Unidos comprometiendo la seguridad de las agencias federales y la «infraestructura crítica» de organismos del Estado.

En esa oportunidad Joe Biden anunció que tomaría acciones contra los responsables: «Necesitamos interrumpir y disuadir a nuestros adversarios de emprender ciberataques importantes en primer lugar», dijo.

Reuters informó que los piratas informáticos respaldados por Rusia se infiltraron en los sistemas de correo electrónico internos del Departamento del Tesoro de Estados Unidos y la Administración Nacional de Telecomunicaciones e Información del Departamento de Comercio, espiando las comunicaciones durante meses.

De acuerdo con la información revelada, los piratas informáticos pudieron infiltrarse en los sistemas de las agencias gubernamentales y en FireEye, una empresa de ciberseguridad, a través de una actualización de software malicioso introducida en un producto de SolarWinds Inc., una empresa de gestión de redes de Estados Unidos.

FireEye no identificó a Rusia como el sospechoso, pero dijo que los piratas informáticos eran muy sofisticados, daban prioridad al sigilo, realizaban con paciencia el reconocimiento de sus víctimas y utilizaban herramientas cibernéticas difíciles de atribuir.

El director ejecutivo de FireEye, Kevin Mandia, explicó que el principal objetivo de estos ataques consistiría en el robo de información de los clientes gubernamentales de la empresa.

Sabrina Martín Rondon – El American


Comparte este artículo: