Arde Minneapolis otra vez mientras los demócratas agitan la tensión racial

Comparte este artículo:

Hablábamos ayer de la fastuosa vida que se está dando una de las fundadoras de Black Lives Matter a costa de las protestas, pero hay que reconocer que se gana el dinero: el grupo marxista ha vuelto a incendiar las calles de Minneapolis después de que una agente de policía acabase con la vida de un ciudadano negro, Daunte Wright, que se resistía a una detención, al dispararle por error con su pistola cuando creía estar empuñando un ‘taser’.

Bueno, estaba cantado, ¿no? A los demócratas les vino de perlas el estallido de la destructiva revuelta en una veintena de ciudades norteamericanas tras la muerte de George Floyd a manos de la policía, que ahora se está juzgando, e incluso hicieron lo posible para alimentar la violencia con las más irresponsables declaraciones de ‘racismo sistémico’. Pero cuando uno azuza los perros contra el enemigo corre el riesgo de que se vuelvan contra él, y es lo que estamos viendo.

Las protestas cesaron como por ensalmo cuando Biden fue elegido presidente, en una coincidencia más que sospechosa. Pero BLM debe justificar las generosas donaciones que recibe, y ha aprovechado otra muerte de otro detenido que también se resistía a la detención para volver a la destrucción y el pillaje, que es lo suyo. Y esta vez no está Trump para echarle la culpa.

Hagan números: Estados Unidos es un país de más de trescientos millones de habitantes con un considerable nivel de delincuencia en centros urbanos en el que se producen a diario incontables detenciones. Por ley de probabilidades, estas cosas tienen que pasar de vez en cuando; los accidentes, e incluso los incidentes, ocurren. Y si, en cada ocasión, la respuesta va a ser una oleada de violencia racial con pillaje, incendios y víctimas mortales, la Administración Biden tiene un serio problema.

Porque, por lo demás, los políticos demócratas no pueden evitar seguir lanzando mensajes que avivan la revuelta. Con ocasión de esta desgracia, cuando aún se desconocía todo sobre las circunstancias de la misma salvo que Wright había resultado muerto, el gobernador demócrata de Minnesota, Tim Waltz, tuiteaba: “Estoy siguiendo de cerca la situación en el Brooklyn Center. Gwen y yo rezamos por la familia de Daunte Wright en un momento en que nuestro estado lamenta otra muerte de un hombre Negro a manos de las fuerzas del orden”. Por cierto, la N mayúscula no es una errata: desde hace algún tiempo, lo ‘woke’ es poner ‘negro’ siempre en mayúsculas, y ‘blanco’ siempre en minúsculas. Perfecto para alentar la armonía racial, supongo.

Afortunadamente, los agentes van ahora siempre con cámaras corporales, y la reconstrucción de los hechos a partir del vídeo parece exculpar a la agente responsable, al menos de homicidio doloso. 

Se ve, por ejemplo, que el agente que realizó el arresto era negro (o Negro) y que la víctima se resistió claramente, y puede oírse a la agente que realizó el disparo lamentando con vehemencia el error al observar que había usado la pistola cuando pensaba llevar en la mano un ‘taser‘. Wright, de 20 años, fue detenido en un suburbio de Minneapolis porque había una orden de detención contra él. En el vídeo puede verse a la policía forcejeando con el detenido cuando la agente saca un arma y grita “¡Taser, taser, taser!” en el momento del disparo. Inmediatamente se oye la voz de la agente gritando: “¡Joder, le he disparado!”.

El presidente Biden tuvo que intervenir el lunes con unas declaraciones. “Creo que tenemos que esperar y ver lo que muestra la investigación. Toda la investigación. Todos habéis observado, supongo, como yo mismo, la cámara corporal, que es bastante gráfica”, dijo, añadiendo: “La cuestión es: ¿fue un accidente o fue intencional? Eso es lo que tiene que determinar una investigación completa”.

¿Tengo que recordar que cuando se conoció la muerte de George Floyd ningún político demócrata, empezando por el propio Biden o, más aún, por su vicepresidente y probable sucesora Kamala Harris, pidió esperar hasta que se completara una investigación exhaustiva?

Sigue Biden: “Pero, mientras, quiero volver a dejarlo claro: no hay absolutamente ninguna justificación, absolutamente ninguna, para el pillaje. Ninguna justificación para la violencia; la protesta pacífica es comprensible”. Si me dieran un dólar por cada justificación del pillaje y la violencia que leí de los aliados políticos de Biden cuando Black Lives Matter inició su gira de espectáculos de luz y sonido la última vez, ahora sería rico.

Carlos Esteban – La Gaceta


Comparte este artículo: