Senado inicia largo debate sobre el paquete de estímulo del COVID-19

El Capitolio de Estados Unidos.

Al suavizar algunas partes del proyecto de ley, Biden ha hecho todo lo posible para asegurarse el apoyo de algunos demócratas moderados.

El primer proceso legislativo importante de Joe Biden se encamina a un largo debate en el Senado, donde se espera que el proyecto de ley del paquete de estímulo sea aprobado en una cámara que está empatada al 50 % entre demócratas y republicanos y donde la vicepresidente Kamala Harris sería el voto de desempate.

A principios de esta semana, la Cámara de Representantes aprobó su versión del proyecto de ley COVID de 1.9 billones de dólares con un margen de 219-212 y lo envió al Senado para su deliberación y aprobación. Los demócratas, especialmente los progresistas, esperaban que el proyecto de ley incluyera temas controvertidos como el aumento del salario mínimo a 15 dólares y ninguna ayuda financiera sustancial para la mayoría de los americanos. Sin embargo, la realidad política del Congreso dejó esos sueños en el tintero.

Primero, la parlamentaria del Senado dictaminó que el aumento del salario mínimo no podía incluirse en el proyecto de ley, luego el presidente Biden limitó la elegibilidad de quienes podían recibir los cheques de estímulo de 1,400 dólares, ya que individuos con ingresos superiores a los 80,000 dólares no recibirían los cheques, para decepción de los progresistas que esperaban que un Washington controlado por los demócratas pudiera aprobar políticas de manera rápida.

La representante Alexandria Ocasio-Cortez (R-NY) incluso criticó la propuesta de Biden que aumentaría gradualmente el salario mínimo hasta los 15 dólares, calificándola de «compromiso profundo», y diciendo que el debate sobre la viabilidad del aumento del salario mínimo de 15 dólares era «totalmente vergonzoso». El congresista Ro Khanna (D-CA), gran defensor del aumento del salario mínimo, también criticó a la administración por aparentemente no tener «ninguna estrategia para aumentar el salario mínimo», según informó la CNN.

Ahora el debate se traslada al Senado, donde se espera que el Partido Republicano presente batalla para retrasar la aprobación del proyecto de ley. El senador Ron Johnson (R-WI) ya ha obligado al Senado a leer todo el proyecto del paquete de estímulo en voz alta antes de que se produzca cualquier debate, lo que significa que las discusiones de fondo sobre el contenido y las posibles enmiendas del proyecto de ley no se producirán durante al menos 15 horas más.

Al suavizar algunas partes del proyecto de ley del paquete de estímulo, Biden ha hecho todo lo posible para asegurarse el apoyo de algunos demócratas moderados que podrían hacer descarrilar sus proyectos en la Cámara Alta del Congreso, concretamente el senador Joe Manchin (D-WV) y Krysten Sinema (D-AZ). Biden necesita urgentemente una victoria legislativa, especialmente tras el fiasco de la nominación de Neera Tanden al gabinete, antes de pasar a temas más polémicos como la reforma electoral, la inmigración o las infraestructuras.

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Líder de la mayoría del Senado, Chuck Schumer (D-NY), quiere darle a Biden su gran primera victoria política con la aprobación del paquete de estímulo. (EFE)

Además, los demócratas saben que la aprobación de un proyecto de ley del paquete de estímulo será, con toda probabilidad, muy popular para el público americano, lo que no es muy difícil de entender, ya que el proyecto de ley promete mucho dinero. Una encuesta realizada por la Universidad de Monmouth mostró que el 62 % del público apoya el plan de ayuda general ofrecido por Biden y los demócratas.

Aunque en un principio los políticos del Partido Republicano se mostraron dispuestos a llegar a un compromiso sobre el proyecto de ley, el Gobierno de Biden adoptó un enfoque muy partidista y se espera que casi todos los republicanos voten en contra del proyecto cuando llegue al pleno del Senado. Sin embargo, los demócratas podrían obtener algunos beneficios políticos por conseguir que el proyecto se apruebe en el Congreso sin un solo voto republicano, ya que podrán utilizar la popularidad del proyecto de ley como arma política contra estos en las elecciones intermedias de 2022.

A menos que ocurra algo fuera de lo normal, Biden ha conseguido asegurar la aprobación del proyecto de ley al no impulsar un nuevo debate sobre la ley de los 15 dólares y limitar la elegibilidad de los que pueden recibir los cheques de estímulo de 1,400 dólares desperdiciando, a propósito, una oportunidad de acuerdo bipartidista.

Los progresistas podrían enfadarse con moderados como Manchin por oponerse a las propuestas más radicales previstas originalmente para el proyecto de ley. Sin embargo, esto es solo un golpe de realidad. Los demócratas actuaron como si hubieran ganado una avalancha del tamaño de 2008 con cómodas mayorías en ambas cámaras del Congreso, pero tienen márgenes extremadamente estrechos y tienen la necesidad de proteger la vida política de sus legisladores más moderados.

Este proyecto de ley “suavizado” sigue siendo una cantidad masiva de gasto público por parte del Gobierno federal. Solo imagine el proyecto de paquete de estímulo si los demócratas hubieran ganado una mayoría más amplia y cómoda en el Senado.

Daniel Chang – El American