Plan de estímulo de Biden solo destina 43 % del presupuesto a atender pandemia

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El  presidente Joe Biden.

El otro dinero incluye transferencias a programas apoyados por los demócratas o transferencias a programas del Estado que ya han recibido ayuda.

EL presidente demócrata Joe Biden se encuentra preparando activamente un plan de estímulo para la economía americana que podría costar $1.9 billones de dólares aproximadamente. Aunque hay escepticismo sobre la necesidad de un tercer plan de estímulo, la Casa Blanca parece empeñada en hacerlo pasar por el Congreso tan rápido como sea posible.

Solo el 43 % del presupuesto de este plan, que hasta ahora se conoce, es dinero directamente destinado para atender la pandemia. El resto del dinero incluye transferencias a programas apoyados por los demócratas o transferencias a programas del Estado que ya han recibido ayuda proveniente de los otros dos paquetes de estímulo.

El plan de estímulo de Biden tiene destinado $413,000 millones para ser enviados como cheques de $1,400 a toda persona con ingresos menores a los $75,000 al año. También el Gobierno destinará $246,000 millones para transferencias adicionales al seguro por desempleo y cesantías, que expande los beneficios por desempleo individuales con un cheque de $400 a la semana.

Para la atención directa a la pandemia, el plan incluye $75,000 millones para los programas de vacunación, tratamientos, testeos y compra de suministros médicos. También hay otros $19,000 millones que serán destinados a los departamentos de salud estatales y los centros de salud comunitarios. El Gobierno federal también hará transferencias por $6,000 millones al Servicio de Salud Indio y $4,000 millones para atención en salud mental.

El plan estímulo repartirá $129,000 millones entre las escuelas públicas sin distinción de si están abiertas o no. (EFE)

El paquete cuenta con un presupuesto para la atención a las empresas que incluye $26,000 millones en asistencia para restaurantes, bares y teatros; $15,000 millones para pagar la nómina de las aerolíneas; otros $15,000 millones para atender incidentes producto de la pandemia; y, finalmente, $7,200 millones en asistencia para el pago de nómina de pequeños negocios.

Según las cuentas hechas por el The Wall Street Journal, el plan de estímulo de Biden, por 1.9 billones, destinará $825,000 millones para atender la pandemia, eso representa menos de la mitad del presupuesto que está siendo debatido en el Capitolio.

Plan de estímulo de Biden destina miles de millones a programas no relacionados con la pandemia

El paquete destina más dinero a la transferencia a los estados que todas las transferencias para atender la pandemia, ya que les asigna $350,000 millones pese a que los recaudos de los estados se han recuperado tras la caída en marzo del 2020. Los demócratas también cambiaron la fórmula de asignación de fondos para asegurar que más dinero de los contribuyentes llegue a sus estados, porque fueron los que impusieron mayores restricciones a la movilidad.

En comparación con la CARES Act de Donald Trump, que asignaba las transferencias según el tamaño de la población del estado, las transferencias del estímulo de Biden serán asignadas según la tasa de desempleo persistente. Así los estados que más empleos destruyeron por la imposición excesiva de cuarentenas, como California y New York, recibirán una mayor porción del estímulo.

Los demócratas intentan incluir presupuesto dentro del plan de estímulo para financiar sus programas, como el Obamacare. (Efe)

El presupuesto incluirá $129,000 millones para las escuelas que se repartirán sin importar si las aulas están abiertas o no. Las universidades también lograron asegurar $40,000 millones. Sin embargo, en el estímulo pasado el Congreso ya había girado $113,000 millones, pero la mayor parte de estos fondos todavía no se ha usado.

Los demócratas también aprovecharon el estímulo del presidente para girar más fondos a sus programas, como subsidios para pagar las primas defraudadas del Obamacare. La propuesta del plan de estímulo también incluye la eliminación del límite de ingresos (400 % por encima de la línea federal de pobreza) para ser elegible, mientras disminuye la contribución del ingreso máxima del 10 % al 8.5 %.

Por último, el paquete de estímulo de Biden incluye $39,000 millones en atención a la primera infancia, $30,000 millones para las agencias de tránsito, $19,000 millones para asistencia de arrendamientos, $10,000 millones para el pago de hipotecas, $4,500 millones para el programa de Asistencia de Energía para los Hogares de Bajos Ingresos, $3,500 millones para los cupones de alimentos y $1,500 millones para la red ferroviaria.

Sin importar si los analistas avalan o no la necesidad de un tercer estímulo, la administración de Biden parece empeñada en lanzar un plan por $1.9 billones, lo que ahondará aún más el déficit de Estados Unidos, endeudando a la nación en programas que guardan poca o ninguna relación en atender la pandemia y sí mucho con la agenda política del Partido Demócrata.

Juan Felipe Vélez – El American


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