Antagonismo: DeSantis y Cuomo, dos formas de gobernar y vacunar

Ron DeSantis, gobernador de Florida.

Mientras el gobernador de New York avisó que va a multar a los hospitales que no distribuyan la vacuna adecuadamente, su homólogo de Florida argumentó que el Gobierno no puede decirles a los centros de salud cómo trabajar porque “sería un desastre”.

Los estados demócratas y republicanos cada vez difieren más en sus formas de gobernar. Por ejemplo, en el área económica, las políticas de taxes son diametralmente opuestas. En cuanto a la burocracia y tamaño del Estado, ocurre una situación similar, los azules abogan por mayores regulaciones y Estados más grandes, lo contrario a los rojos.

En ese sentido, New York y Florida tienen su versión opuesta. Se miran en el espejo y se reflejan en sus diferencias. Es lo que pasa con el gobernador Ron DeSantis (R-FL) y su homólogo Andrew Mark Cuomo (D-NY) con el tema de la vacunación contra la COVID-19.

El ejemplo es claro, mientras el gobernador Andrew Cuomo avisó que va a multar a los hospitales que no distribuyan la vacuna adecuadamente, su homólogo DeSantis argumentó que el Gobierno no puede decirles a los centros de salud cómo trabajar porque «sería un desastre».

Las palabras de Cuomo han sido bastante criticadas, incluso por el alcalde de New York y compañero demócrata, Bill de Blasio, quien acusó al gobernador neoyorquino de arrogante por decir que multaría a los hospitales por los errores en la distribución de las vacunas contra la COVID-19.

Alcalde de New York, Bill de Blasio, carga contra el gobernador de New York, Andrew Cuomo.

El contexto es el siguiente, Cuomo criticó al sistema hospitalario en todo el estado de New York por utilizar solo el 46 % de su suministro de vacunas para el público en general. A raíz de esto, amenazó con multas de 100,000 dólares para las instalaciones médicas que no suministren toda su reserva de vacunas contra el coronavirus para el final de la semana, de acuerdo con el canal NBC.

Por esta razón, llegó la crítica de de Blasio, «Eso es sólo arrogancia», mencionó el alcalde en una entrevista con NY1 sobre las multas 100,000 dólares. «¿Piensa (Cuomo) que nuestros profesionales de la salud no están interesados en vacunar a la gente? ¿Qué tal si confiamos en las personas que han sido nuestros héroes?».

«Ayuden (a los hospitales), apóyenlos, no los multen, no los amenacen, respétenlos y ayúdenlos», continuó el alcalde demócrata criticando la postura del gobernador.

Pero no solo eso, contradictoriamente, Cuomo también espetó que impondría multas de un millón de dólares si los hospitales llegasen a vacunar a personas «fuera del servicio». Lógicamente, los cuestionamientos llegaron rápidamente al gobernador de New York. Por ejemplo, en el medio Reason salió una columna donde se explica cómo «Las reglas de distribución de vacunas de Andrew Cuomo son una amenaza para la salud pública».

La columna de Billy Binion sostiene que las indicaciones del gobernador son como una contradicción entre vacunar rápidamente y no vacunar a los ciudadanos que no son mayores de 65 años, teniendo el problema de que muchas personas de tercera edad no serán elegibles para ser vacunados hasta que el estado se gradúe en la “Fase Tres” de su plan de vacunación. Por lo que impedir que los centros de salud vacunen a personas jóvenes o adultos tiene correlación directa en la lentitud del proceso de vacunación.

Andrew Cuomo, El American

En la imagen, el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo. (EFE).

De acuerdo con Reuters, de las primeras 15 millones de dosis distribuidas en el país, más de dos tercios no han sido utilizadas.

DeSantis y un enfoque diferente con respecto a Cuomo

Florida también enfrenta el problema de la lenta aplicación de las vacunas, al igual que New York, al igual que otros estados del país como California. Pero la solución para el gobernador DeSantis es muy diferente a las multas amenazantes de Andrew Cuomo.

El plan del gobernador de Florida pasa por estimular «una sana competencia» entre hospitales: quien vacune más y esté mejor organizado recibirá mayor número de dosis, en palabras de DeSantis.

Al mismo tiempo, DeSantis anunció un plan de 4 acciones nuevas para intentar mejorar la logística de la vacunación en el estado.

El primer punto pasa por «ampliar el acceso a la vacuna con sitios adicionales apoyados por el estado»; el segundo es el «despliegue de la vacuna en las comunidades desatendidas»; el tercero para por «reforzar los esfuerzos de vacunación con personal adicional» —De Santis ordenó a la División de Gestión de Emergencias de Florida que contrate inmediatamente a 1,000 enfermeras para apoyar los esfuerzos de vacunación— y el cuarto punto está relacionado con dar prioridad a los residentes de las instalaciones de cuidados de largo plazo.

El proceso de vacunación en Florida no ha sido rápido en absoluto, el Estado ha dispensado menos de una cuarta parte de los 1,14 millones de dosis que ha recibido, lo que le ha valido fuertes críticas a DeSantis, sobre todo desde las tribunas más afines al Partido Demócrata.

Por ejemplo, durante una rueda de prensa, una periodista de CNN y DeSantis tuvieron un intercambio acalorado por la distribución de las vacunas. La corresponsal de la cadena quiso sermonear al gobernador y fue interrumpida por el mismo pidiéndole que fuera más clara con la pregunta. La comunicadora terminó por cuestionarle al gobernador por qué la lentitud del proceso de vacunación y por qué el estado no hacía más para que mejore.

DeSantis fue claro, su oficina no estaba dictando órdenes a los hospitales porque «Eso sería un desastre total. Estas personas son mucho más competentes para poder brindar servicios de atención médica de lo que podría serlo un gobierno estatal». Un enfoque diametralmente opuesto al del gobernador demócrata Cuomo.

Curiosamente, el gobernador de Florida ha sido bastante criticado por el manejo de la pandemia, incluso más que su similar Cuomo, quién incluso llegó a recibir un premio Emmy por la «magistral» sesión informativa sobre el coronavirus, eso pese a que New York ha sido uno de los estados más impactados por la crisis sanitaria y económica en esta pandemia.

De todas formas, los números no hablan tan mal de DeSantis. De acuerdo con Ben Shapiro, Florida está en el lugar 22 entre los estados con tasas de muerte por millón más altas.

Comparación de datos que no deja tan mal parado a DeSantis en relación a las críticas de la prensa.

De hecho, si se compara a Florida con New York, ambas con poblaciones casi equiparables, la diferencia de fallecidos por el virus es clarísima: en New York hay, hasta el momento, 38,315 muertes confirmadas; Florida, por otra parte, tiene 22,187. Y eso pese a que Florida es el segundo estado con un promedio de edad más antiguo y que, económicamente, no ha sufrido tanto como el Estado de New York.

Al final, la disparidad de criterios si trae, sin lugar a dudas, resultados diferentes.

Emmanuel Alejandro Rondón – El American