Trump y Biden toman estrategias opuestas durante la última semana de campaña

El presidente Donald Trump y el candidato presidencial demócrata Joe Biden. AP images.

Los votantes estadounidenses han estado presenciando “una historia de dos campañas” a menos de una semana del día de las elecciones.

El presidente Donald Trump, de 74 años, fue dado de alta del hospital Walter Reed la noche del 5 de octubre, y desde entonces ha estado corriendo a toda velocidad con sus icónicos grandes rallies. Tan solo el lunes, participó en tres rallies en Pensilvania, uno de los estados más disputados. El martes, dio discursos en Michigan, Wisconsin y Nebraska respectivamente. El miércoles, celebró un rally en Nevada y dos rallies en Arizona.

El calendario de Trump parece ser más intenso a medida que se acerca el día de las elecciones.

En contraste, el candidato demócrata Joe Biden, que cumple 78 años el próximo mes, ha mantenido un perfil muy bajo durante su campaña.

Después del debate final con Trump el jueves pasado, Biden no hizo ningún evento de campaña el viernes o el domingo, solamente un rally para entrar en auto en Newtown, Pensilvania.

El lunes, Biden no tenía ningún evento programado, pero hizo una aparición sin previo aviso en Chester, Pensilvania, a 15 millas de su casa en Wilmington, Delaware.

El martes, Biden asistió a dos eventos en Georgia. Kate Bedingfield, directora de comunicaciones de Biden, indicó que Biden visitará Florida, Michigan y Wisconsin esta semana.

La visita de Biden a Iowa también fue confirmada.

Biden ha sido criticado a menudo por Trump por su falta de apariciones públicas y su aparente falta de energía y ética laboral.

Trump dijo a los reporteros que Joe Biden “ondeó una bandera blanca a la vida”, y “este tipo no sale de su sótano. Él es—es un candidato patético”, antes de comenzar su rally en Pensilvania el lunes.

Biden defendió su calendario ligero el lunes en Chester, Pensilvania.

“La razón por la que parece que no estamos viajando, es porque no nos estamos poniendo de súper propagadores”, dijo Biden a los periodistas. Luego agregó que “no ha habido un día aún que no haya sido un día de 12 horas”.

“No estoy tratando de evitar [hacer campaña]. Pero estoy tratando de dar un ejemplo de cómo debemos proceder en términos de enfrentar esta crisis económica y de salud”, dijo Biden en una entrevista con “Good Morning American” de la ABC en mayo.

Sin embargo, la esposa de Biden, Jill, su compañera de fórmula, Kamala Harris, y el expresidente Barack Obama han estado haciendo campaña en diferentes lugares del país durante las últimas semanas.

Incluso antes de que la pandemia golpeara, Biden tenía un programa más ligero que sus oponentes para la nominación presidencial demócrata, señaló Bloomberg.

Los resultados de Biden, a la cabeza de las encuestas, junto con mucho más dinero en efectivo, puede ser una de las principales razones por las que mantiene un perfil bajo durante su campaña. Su equipo gasta mucho en televisión y anuncios en internet.

La campaña de Biden tenía 162 millones de dólares en efectivo el 14 de octubre, comparado con los 46.3 millones de Trump, según el Comité Federal de Elecciones.

Algunos demócratas no creen que más mítines traigan más votos para Trump.

“Mientras más hable Trump, más votos perderá”, dijo el estratega demócrata Chris Kofinis a la NBC. “Será el primer presidente que se haya sacado a sí mismo del cargo”.

Por otro lado, Trump y su equipo creen que sus mítines en persona han sido gratificantes.

Ronna McDaniel, la presidenta del Comité Nacional Republicano, a menudo publica nuevas cifras que muestran cómo cada una de los recientes eventos de campaña de Trump atrajeron una cantidad considerable de nuevos votantes.

La campaña de Trump dijo que cada evento genera una cobertura mediática local que equivale a decenas de millones de dólares en publicidad pagada.

La situación actual recuerda a la de 2016, cuando la entonces candidata demócrata Hillary Clinton disfrutó de una considerable ventaja en las encuestas pero perdió las elecciones. Se le había criticado por no hacer suficiente campaña antes de las elecciones, especialmente en algunos estados clave como Wisconsin.

Li Hai – La Gran Época