La cara oscura del Partido Demócrata: mails del hijo de Joe Biden revelan años de corrupción

El ex vicepresidente Joe Biden y su hijo, Hunter Biden.

Una serie de mails publicados por el New York Post revelaron un complejo entramado de corrupción entre el ex vicepresidente y actual candidato Joe Biden, su hijo Hunter, una empresa ucraniana y el Partido Comunista Chino.

Este miércoles 14 por la mañana, el periódico independiente The New York Post lanzó una bomba política a tan solo 20 días de la elección presidencial: correos electrónicos filtrados pertenecientes a Robert Hunter Biden, hijo del candidato demócrata Joe Biden, que involucran de forma directa a ambos en el escándalo de corrupción de la compañía energética ucraniana Burisma Holdings.

El periódico obtuvo acceso a una copia de un disco rígido proveniente de una computadora portátil que pertenecía a Hunter Biden, quien dejó dicha computadora en un taller de servicio técnico para ser reparada en 2019, pero nunca pasó a buscarla ni pagó los 85 dólares que debía por ella. Tras 90 días, el contrato de la reparación dice que la computadora, con toda la información que ella contiene, pasa a ser propiedad de la empresa.

Allí, además de los correos electrónicos, encontraron fotos y videos íntimos de Hunter Biden nunca antes vistos, que confirman de manera definitiva que el hijo del ex-Vicepresidente es el dueño original de la computadora.

Cabe destacar que Twitter y Facebook han pasado todo el día de hoy censurando el contenido de los diarios norteamericanos que publicaron esta noticia, bajo una nueva reglamentación interna que busca prohibir la publicación de contenido “hackeado”. Sin embargo, la información publicada es desde 2019 propiedad de la empresa de servicio técnico, que le dio la potestad al NYP a publicar el artículo y envió la computadora al FBI.

Esto quiere decir que las acciones censuradoras de las redes sociales fueron ilegales, y el Senado, de la mano de los republicanos Josh Hawley y Ted Cruz, ya anunció que abrirá una investigación sobre estas empresas.

Hunter Biden, principal beneficiario de la corrupción de su padre.

Abogado, Hunter Biden es conocido por ser un habitual beneficiario del nepotismo de su padre, quien estuvo casi 5 décadas en diversos cargos de poder: Legislador municipal, Senador y luego, Vicepresidente.

Gracias a la reputación de su padre, Hunter trabajó entre 1996 y 1998 en el holding bancario MBNA America, vinculado a múltiples campañas políticas del entonces senador Joe Biden. Entre 1998 y 2001, mientras su padre seguía siendo Senador, Hunter ostentó un cargo público en el Departamento de Comercio de los Estados Unidos, designado por el demócrata Bill Daley, amigo de su Joe.

Sin embargo, su presencia en el Estado continuó con los republicanos. En 2005, el entonces presidente George W. Bush lo nombró en el directorio de la compañía de transporte público Amtrak, de gran cercanía a Joe: en su biografía de Twitter y su web oficial, Joe Biden afirma que es un “amante de Amtrak” y que ha ayudado a la empresa en múltiples ocasiones.

Todos estos puestos fueron otorgados luego de que Hunter haya sido expulsado del Ejército por mala conducta y múltiples internaciones a centros de rehabilitación por adicción a la cocaína, condición por la cual rara vez se presentaba a trabajar, según han reportado colegas suyos.

En 2009, cuando su padre asume la Vicepresidencia, Hunter se ve obligado a abandonar sus actividades de lobby y bajar el perfil dentro del país, pasando a dedicarse al mundo de las inversiones en el extranjero.

Hunter Biden, a pesar de no tener ninguna experiencia en el mundo financiero, encontró rápidamente trabajo en importantes empresas europeas y fue convocado por múltiples fundaciones a dar conferencias en todo el mundo.

El esquema de corrupción: empresa ucraniana, clientes chinos

En 2013, Hunter fundó la inversora Rosemont Seneca junto a socios chinos vinculados con el Partido Comunista Chino, del cual recibió millones de dólares. En abril de 2014, a pesar de no haber tenido nunca ninguna experiencia en el rubro, fue admitido al directorio de Burisma Holdings, una de las mayores compañías productoras de gas natural de Ucrania y del mundo, cargo en el cual cobraba hasta 50.000 dólares mensuales y trabajaba como mediador con clientes chinos.

Al momento de su ingreso a Burisma, la compañía estaba involucrada en un escándalo de corrupción: el dueño de la firma, el corrupto magnate Mykola Zlochevsky se encontraba siendo investigado por lavado de dinero y fraude.

El entonces Fiscal General de Ucrania, Viktor Shokin, investigaba el caso personalmente y tenía a Hunter en la mira por sus actividades fraudulentas, pero fue expulsado de su cargo en marzo de 2016 tras una visita al país del entonces vicepresidente Joe Biden.

Biden, autorizado por Barack Obama, amenazó al entonces Presidente ucraniano, Petro Poroshenko, con deshacer una garantía de préstamo por 1.000 millones de dólares que los EE.UU. habían comprometido a Ucrania si no despedía a Shokin.

Esto no es especulación: el mismo Biden luego admitió en público esta maniobra, con total impunidad, afirmando que se trató de una intervención “en contra de la corrupción“.

El presidente Poroshenko y el primer ministro Yatsenyuk me habían prometido que iban a sacar al Fiscal General, pero no lo hicieron. Entonces les dije ‘no te vamos a dar el billón de dólares’. Me dijeron ‘vos no sos el Presidente, vos no tenes esa autoridad’, y les dije ‘llamenlo’. ‘Me voy en 6 horas, si el Fiscal no está despedido no van a recibir la plata’… y bueno hijos de puta… lo despidieron. Y pusieron en su lugar alguien más sólido“, contó en el foro internacional del Concejo de Relaciones Foráneas.

¿Qué revelan los mails filtrados?

Los correos publicados por el New York Post detallan maniobras de tráfico de influencias de Hunter Biden mientras ejercía en el directorio de Burisma, que claramente implican conflictos de intereses y otros hechos de corrupción por parte de su padre.

Entre los mails incriminatorios, hay algunos que se destacan. En un mail dirigido a Devon Archer, socio de Hunter en Rosemont Seneca, le avisa que tras la visita a Ucrania de su padre (a quien se refiere como “my guy“, “mí amigo“), se facilitarán muchos proyectos de Burisma que demostrarían su “valor a largo plazo” en la compañía.

Archer actualmente aguarda sentencia en un juicio por fraude a las empresas de las tribus indígenas Oglala Sioux, que podría mandarlo a la cárcel por los próximos 25 años. A pesar de las conexiones con Hunter, el hijo del ex-Vicepresidente nunca fue investigado.

Los mails publicados por New York Post, enviados por “Robert Biden” (nombre original de Hunter) a Devon Archer, socio en la financiera que mantenían juntos.

Pero lo más damnificante para el ex-Vicepresidente y actual candidato Joe Biden, es que él ha negado en varias oportunidades conocer acerca de las actividades de su hijo en Ucrania, y negó haber hablado con él al respecto.

En una entrevista para ABC News, Hunter afirmó lo mismo: Nunca conversé con mi padre de mis negocios en Ucrania“. Estos mails prueban lo contrario.

Los emails recuperados demuestran que ambos Biden mienten: otro de los correos revela que un alto ejecutivo de Burisma, Vadym Pozharskyi, se reunió en al menos una oportunidad con el ex-Vicepresidente cuando aún estaba en funciones, gracias a la coordinación de Hunter.

A pesar de la abrumadora cantidad de evidencia, la campaña demócrata afirmó que esa reunión nunca estuvo en la agenda oficial del Vicepresidente, lo cual a su vez indicaría la posibilidad de que Joe Biden estaba al tanto de que lo que estaba haciendo su hijo no era lícito, y habría intentado ocultarlo.

Hunter Biden es conocido por sus problemas con las adicciones al alcohol y a las drogas, que lo llevaron a ser expulsado de la Marina de los Estados Unidos luego de que una prueba de drogas detectara cocaína en su organismo. En 2018, incluso fue obligado a reconocer la existencia de un hijo ilegítimo con una stripper de Arkansas, luego de que una prueba de ADN confirmara su paternidad.

Para solidificar la credibilidad de sus filtraciones, el New York Post publicó algunas de las fotos íntimas de Hunter Biden encontradas en el disco rígido de la computadora recuperada. En una de ellas, se lo puede ver durmiendo en su cama con una pipa de crack (droga ilegal derivada de la cocaína) en su boca.

En otro video encontrado, que no fue publicado pero sí se mostraron algunas fotos, el periódico afirma que puede verse a Hunter fumando de dicha pipa mientras lleva a cabo un acto sexual con una mujer no identificada.

Las fotos están acá. Fuimos avisados por Twitter que para compartir esta nota en las redes sociales, debemos eliminar las fotos del cuerpo de la noticia.

A pesar de las pruebas presentadas por el New York Post, todo el sistema mediático afín al Partido Demócrata cerró filas y se unió para censurar tajantemente la difusión de los artículos publicados por el medio neoyorquino. Horas después de ser subido, Twitter eliminó permanentemente el tweet original que vinculaba al artículo sobre los emails de Hunter.

A su vez, la red social de Silicon Valley ocultó decenas de tweets relacionados al tema, bloqueó temporalmente el acceso del New York Post a su cuenta de Twitter, e impidió de forma automática a cualquier usuario compartir el artículo, agregando el vínculo a la “lista negra” como “enlace peligroso”.

Este evidente y flagrante caso de censura en las redes sociales volvió a poner sobre la mesa la discusión acerca de la reforma de la Sección 230 de la Ley de Decencia en las Comunicaciones (Communications Decency Act o CDA) de 1997, bajo el cual operan las redes sociales.

La Sección 230 otorga protecciones estatales a las plataformas informáticas de contenido o de servicios, tal como las redes sociales, ante el contenido que puedan generar sus usuarios. Es decir, si un usuario de Twitter realiza amenazas ilegales en un tweet, el usuario puede ser juzgado, pero Twitter no es legalmente responsable por dichas amenazas. De la misma forma, cualquier red social puede eliminar o censurar contenido dentro de su plataforma, mientras pueda demostrar que actúa “en buena fe. Pero la CDA no define claramente este concepto, permitiendo abusos como la censura que Twitter, Facebook y Google llevan a cabo diariamente de las ideas conservadoras o de derecha.

Frente al caso de Hunter Biden, el Comité de Seguridad Nacional y Asuntos Gubernamentales del Senado de los EE.UU. ya comenzó a trabajar con el técnico informático que recibió la computadora portátil, para verificar en primera instancia los documentos en su almacenamiento interno. Según reveló el New York Post, la computadora está en posesión del FBI desde diciembre de 2019.

Este Comité podrá corroborar la veracidad de las pruebas presentadas por el New York Post y, de ser confirmada, tanto Hunter como Joe Biden deben responder ante la Justicia, sin importar la condición del ex-Vicepresidente como candidato presidencial.

La Derecha Diario