Estudios muestran una caída significativa en la tasa de mortalidad desde el comienzo de la pandemia

Los trabajadores médicos reciben a pacientes fuera de un área especial de coronavirus en el Centro Médico Maimonides el 6 de mayo de 2020 en el vecindario Borough Park del distrito de Brooklyn de la ciudad de Nueva York. (Spencer Platt/Getty Images)

Dos estudios recientes descubrieron que la tasa de mortalidad ha disminuido para los pacientes hospitalizados con COVID-19.

Uno de los estudios se realizó basado en las hospitalizaciones en el sistema Langone Health de la Universidad de Nueva York entre marzo y agosto. Una autora del estudio, Leora Horwitz, también profesora asociada de la Escuela de Medicina Grossman de la Universidad de Nueva York, dijo que desde el comienzo de la pandemia hasta ahora, la tasa de mortalidad de los pacientes infectados con el virus del PCCh (Partido Comunista Chino) ha disminuido significativamente.

El estudio, que examinó a más de 5000 pacientes dentro del sistema Langone Health, descubrió que en el período de tiempo del estudio, la tasa de mortalidad disminuyó del 25,6 por ciento en marzo al 7,6 por ciento en agosto, una disminución del 18 por ciento desde el inicio de la pandemia.

Según los datos, se observó que la edad media había disminuido con el tiempo, lo cual significa que, a medida que pasaba el tiempo, la mayoría de los pacientes infectados con el virus del PCCh eran más jóvenes. Aunque ese cambio pareció explicar parcialmente la disminución de la tasa de mortalidad, no lo explica todo.

“Incluso después del ajuste del riesgo para una variedad de factores clínicos y demográficos, incluida la gravedad de la enfermedad en el momento de la presentación, la mortalidad fue significativa y progresivamente más baja durante el período de estudio”, afirmó el estudio.

Los pacientes de todas las edades experimentaron una disminución de la tasa de mortalidad. Entre ellos, los pacientes que tenían 75 años o más experimentaron la mayor disminución, de poco menos del 45 por ciento a principios de marzo a menos del 10 por ciento en agosto.

Una estación de prueba de coronavirus en una instalación de Kaiser Permanente en San Francisco, California, el 12 de marzo de 2020. (Justin Sullivan/Getty Images)

El estudio también sugiere que la disminución de la mortalidad puede deberse en parte a una combinación de factores como una mayor experiencia clínica, una disminución del volumen hospitalario, así como procedimientos de tratamiento más avanzados, algo que se observó en otro estudio realizado en el Reino Unido.

Del mismo modo, un segundo estudio (pdf) también realizado en el Instituto Alan Turing en el Reino Unido, descubrió resultados similares, en los que hubo una fuerte disminución en las tasas de mortalidad durante el período de estudio, que fue entre el 1 de marzo y el 30 de mayo.

“Ha habido una mejora sustancial en la mortalidad de las personas ingresadas en cuidados intensivos por COVID-19 en Inglaterra, con una mortalidad marcadamente más baja en las personas ingresadas a mediados de abril y mayo en comparación con antes en la pandemia”, se lee en el estudio.

Al igual que con el estudio de Horwitz, incluso después del ajuste realizado para los datos demográficos del paciente, la disminución de la mortalidad persistió, lo cual significa que el cambio demográfico no es probablemente la principal causa de la disminución de la tasa de mortalidad.

“Las posibles causas incluyen la introducción de tratamientos efectivos como parte de los ensayos clínicos y la disminución de la carga de cuidados críticos”, se lee en el estudio.

Bilal Mateen, uno de los autores del segundo estudio de Inglaterra realizado en el Instituto Alan Turing, lo calificó como un rayo de esperanza, según WBUR.

“Yo clasificaría esto como un rayo de esperanza para lo que ha sido un momento bastante difícil para muchas personas. Claramente, ha sucedido algo que ha mejorado el riesgo de las personas que ingresan a estos entornos con COVID-19”, dijo Mateen.

Paula Liu – La Gran Época