En sólo 4 años de administración Trump, EE.UU. volvió convertirse en exportador de gas natural y petróleo crudo

El presidente Donald J. Trump en el jardín de rosas de la Casa Blanca el sábado 26 de septiembre de 2020 (Foto oficial de la Casa Blanca por Shealah Craighead)

Redacción BLes- El presidente Donald Trump durante su campaña electoral para las elecciones de 2016 ha defendido abiertamente su intención de impulsar el desarrollo responsable de los abundantes recursos energéticos de Estados Unidos. Gracias a las políticas de incentivo aplicadas durante su mandato, logró un aumento exponencial de la explotación petrolífera y gasífera, lo que generó, entre otras ventajas, ahorrar dinero a los estadounidenses a través de precios de energía más bajos y menor dependencia extranjera.

El presidente Trump en mayo de 2016 en un discurso de casi una hora en plena campaña electoral, habló por primera vez sobre política energética, el candidato republicano apoyó una agenda que llamó “Estados Unidos primero” que dependería en gran medida de la expansión de la producción de petróleo y gas en los Estados Unidos junto con un enfoque renovado en la minería del carbón.

Sin duda el presidente Trump cumplió con su promesa de campaña y en sus casi cuatro años de mandato impulsó de forma exponencial el desarrollo energético. El informe 2020 del Consejo de Asesores Económicos (CEA) de la Casa Blanca encontró que en 2017 Estados Unidos se convirtió en un exportador neto de gas natural. Fue una hazaña que no se había visto desde 1958. Lo mismo sucedió con el petróleo crudo y derivados del petróleo lo que no ocurría desde 1949.

El impacto del desarrollo del sector no implica solo un beneficio para empresarios, como muchas veces quieren hacer creer los ideólogos de izquierda, por el contrario se puede ver reflejado en muchos aspecto de la sociedad y de los consumidores individuales.

La CEA sostiene que el crecimiento y el dominio del país en el sector de los combustibles fósiles generó una economía más fuerte y menos dependiente de los vaivenes de la economía internacional. “El aumento impulsado por la innovación en la producción y las exportaciones ha hecho que la economía estadounidense sea más resistente a los picos de precios mundiales”.

Según reportó BreitBart, la Agencia Federal de Energía de los Estados Unidos (GNL) también señaló que en 2019 “el crecimiento de la demanda de exportaciones de gas natural de Estados Unidos superó el crecimiento del consumo de gas natural en el sector de energía eléctrica local”.

La explosión del gas natural, generó un impacto positivo en el bolsillo de los consumidores, ha reducido los precios de la energía en Estados Unidos, dejando a más estadounidenses con más dinero para ahorrar e invertir en su futuro.

El éxito de la administración Trump en el desarrollo de la industria de los recursos energéticos, fue también acompañada de un exponencial aumento en la producción manufacturera. Ambos sectores fueron pilares fundamentales para desarrollar otras actividades secundarias que posibilitaron una reactivación de la economía del país sin precedentes.

El informe de “ingresos y pobreza de Estados Unidos” desarrollado por la Oficina de Censo para el período 2019, se presentó el 15 de septiembre y mostró el éxito abrumador e indiscutible de la recuperación económica producida bajo la era Trump durante el año 2019 y principios del 2020 hasta la llegada del virus del PCCh.

El éxito en materia económica durante el 2019 superó el de cualquier otro presidente en la historia de los Estados Unidos, las estadísticas lo demuestran claramente. Si el éxito económico de estos últimos cuatro años no es primera plana en todos los medios, se debe exclusivamente a razones políticas que vinculan a los medios hegemónicos con los intereses partidarios de corporaciones de izquierda.

Andrés Vacca – BLes.