Avanza denuncia contra la Fundación Clinton: está acusada de evadir hasta U$S 2.500 millones de impuestos

La ex Secretaria de Estado Hillary Clinton habla en la inauguración de una estatua de bronce en la que aparecen Sojourner Truth, Elizabeth Lady Stanton y Susan B. Anthony en el centenario de la ratificación de la 19ª enmienda en Central Park, en el distrito de Manhattan de la ciudad de Nueva York, Nueva York, EE.UU., el 26 de agosto de 2020. REUTERS/Carlo Allegri.

Redacción BLes– Un juez federal estadounidense dictaminó que siga avanzando una denuncia por evasión de impuestos contra la Fundación Clinton. La organización de Bill y Hillary Clinton está acusada de evadir hasta U$S 2.500 millones en impuestos, de acuerdo a un informe de Just The News.

El 8 de octubre, el juez del Tribunal Fiscal de los Estados Unidos, David Gustafson, denegó la desestimación del Servicio de Impuestos Internos (IRS, por sus siglas en inglés) ante la presentación de dos expertos en temas impositivos que habían denunciado a la organización benéfica de la familia Clinton por violaciones de exención de impuestos.

El juez determinó que los denunciantes, John Moynihan -un exfuncionario de la Agencia Antidrogas- y Larry Doyle -un experto en cumplimiento de impuestos corporativos- “proporcionaron ‘documentación creíble específica’ que apoyaba sus alegaciones”.

Para el magistrado, el IRS “abusó de su discreción” al tratar de desestimar las acusaciones contra la Fundación Clinton.

Gustafson dijo que la Oficina de Denuncias del IRS (WB, por sus siglas en inglés) negó erróneamente las denuncias de Moynihan y Doyle simplemente porque la oficina de Investigación Criminal del IRS (CI, por sus siglas en inglés) envió un correo electrónico diciendo que los temas de la denuncia estaban cerrados.

El expediente “no apoya la conclusión de la WB de que la CI no había procedido a ninguna acción basada en la información de los demandantes. Por consiguiente, denegamos la moción sobre la base de que la WB abusó de su discreción para llegar a su conclusión, porque no todas sus determinaciones de hecho subyacentes a esa conclusión están respaldadas por ese expediente”, escribió Gustafson.

De acuerdo a un reporte del reconocido investigador John Solomon para Just The News, Moynihan y Doyle son investigadores financieros que presentaron una queja ante el IRS alegando que la Fundación Clinton violó las leyes fiscales que rigen las organizaciones benéficas exentas de impuestos.

Los investigadores revisaron las declaraciones de impuestos de la Fundación Clinton, otros datos disponibles al público y entrevistaron a varios empleados de la fundación. Además intentaron comparar lo que se gastaba en donaciones caritativas y cuánto se reservaba para items como viajes, salarios y gastos de administración.

Entre otras cosas encontraron que alrededor del 60 por ciento de los ingresos de la fundación se gastaba en cosas como salarios, viajes y subvenciones. Moynihan dijo que creía que una buena organización benéfica solo gastaría alrededor del 15 por ciento en esas cosas.

En lugar de una entidad de caridad, Doyle y Moynihan categorizaron a la fundación como una “empresa privada”.

Los investigadores creen que los Clinton deben entre 400 y 2.500 millones de dólares en impuestos. También dijeron que encontraron casos de comportamiento “Pay to play” (pagar para jugar) entre los donantes, la fundación y el cargo de Hillary Clinton como secretaria de Estado -el cual ocupó entre 2009 y 2013-.

Basándose en una entrevista con un exempleado, los denunciantes dijeron que Bill Clinton regularmente “mezclaba y emparejaba, de manera continua, sus negocios con los de la fundación”.

Si bien la Fundación Clinton niega las acusaciones de los denunciantes, la decisión del juez significa que el caso seguirá adelante, ya que pidió a Hacienda y a los denunciantes un calendario de las próximas acciones.

El expediente del caso muestra que Moynihan y Doyle han pedido permiso al tribunal para tomar una declaración de Jimmy Corley, el jefe de cumplimiento contable del estado de Arkansas, como su próximo testigo. El tribunal selló la solicitud.

Miguel Díaz – BLes