Amy Coney Barrett, victoria de Trump en la Corte Suprema y la hipocresía de los demócratas

El presidente Donald Trump y la jueza Amy Coney Barrett en la Casa Blanca.

La nominación de la jueza Amy Coney Barrett a la Corte Suprema molesta mucho a los demócratas liberales. Les molesta que sea católica. Les molesta que se oponga al asesinato masivo de niños, traducción más correcta para definir el aborto. Pero hay otras cosas que no molestan a los demócratas.

Esta frase pertenece tristemente a la historia de los Estados Unidos: “El linchamiento es necesario para controlar a los negros en el sur”. Esto lo dijo James F. Byrnes.

¿Quién fue James F. Byrnes?

Un juez demócrata de la Corte Suprema nominado por el presidente Franklin Delano Roosevelt en 1941.

Byrnes comenzó en la política como congresista en 1911. Como muchos otros políticos (y en esta fiesta es justo decir que hay políticos de los dos partidos), estuvo casi medio siglo en esa gran “vocación” de funcionario público.

Primero ganó la confianza del presidente demócrata Woodrow Wilson, electo en 1912. Y veinte años después se vuelve un peón firme del presidente Roosevelt y sus políticas del New Deal.

Entre 1935 y 1937 Byrnes pronuncia discursos para oponerse a las leyes anti linchamiento, que pretendían eliminar estos crímenes contra los ciudadanos negros en el sur. En 1936 apoya a Roosevelt en su intento de elevar a 15 los jueces de la Corte Suprema, algo que como pueden ver no es una idea de Biden y su equipo en 2020, pero no podrán negar que es una idea de los demócratas socialistas a través del tiempo.

Roosevelt le muestra su agradecimiento en 1941 y lo nomina como juez de la Corte Suprema para sustituir al retirado juez Mc Reynolds. Es bueno recordar que Roosevelt había nominado en 1937 al juez Hugo Black a la Corte Suprema. Black había sido miembro del Ku Klux Klan.

Byrnes por su parte nunca había estudiado en una escuela de leyes, pero es justo decir que era un hombre capacitado para el puesto. Pero era un hombre extremadamente racista. Aun así, fue confirmado por el senado demócrata sin objeciones. Lo cual me hace recordar otra vez las objeciones de los demócratas a Amy Coney Barrett.

Byrnes solo dura 15 meses en la Corte Suprema, un caso poco común.

En 1942 Roosevelt lo pone al frente de un comité de recuperación económica en plena segunda guerra mundial. En 1945 participa junto a los grandes en la Cumbre de Potsdam, junto a Stalin, Churchill y el presidente Truman. Roosevelt había fallecido meses antes después de haber sido electo 4 veces presidente de los Estados Unidos.

James F. Byrnes fue nombrado Secretario de Estado por el presidente Truman.

La carrera política de Byrnes tiene otra etapa en los años 50 como gobernador de Carolina del Sur. Desde ese puesto siguió defendiendo el linchamiento a los ciudadanos negros y se opuso en 1954 al decreto de la corte suprema que permitía ir juntos a las escuelas a niños blancos y negros. La “solución” de Byrnes fue buscar fondos para construir escuelas para niños negros siempre que estuvieran separados de los blancos.

Este fue James F. Byrnes.

A los demócratas no les molestó el apoyo sostenido de Byrnes al linchamiento de ciudadanos negros en el sur. Tampoco les molestó que el juez Hugo Black era miembro del Ku Klux Klan.

¿Qué les molesta de Amy Coney Barrett?

Fernando Godo