Amy Coney Barret y los jueces demócratas a la corte suprema (Hugo Black y el Ku Klux Klan)

Amy Coney Barret juramenta ante el Senado de EEUU.

Quiero refrescar la memoria a los demócratas que se oponen a la nominación de Amy Coney Barret a la corte suprema. A esos que la acusan de “derechista”, término despectivo con el que ciertas personas califican a los que respetan la constitución de los Estados Unidos de América. Y a esos que hicieron lo mismo en el 2018 con la nominación del juez Cavanaugh.

A la prensa manipuladora le refresco la memoria con un film basado en hechos reales, no en cuentos fantásticos.

En junio de 1937 el juez Willis van Devanter se retira de la Corte Suprema. Devanter tiene 78 años y forma parte del grupo de los cuatro jinetes, porque ha votado en contra de varios disparates del presidente Roosevelt, que incluyen experimentos fascistas en la economía.

Roosevelt propone al juez Hugo Black para sustituirlo, y el senado lo confirmó como juez el 18 de agosto. En el senado circulaban rumores y resultó extraño que varios senadores se negaron a votar.

La película hasta ese momento es aburrida.

Esa noche de agosto, casi de madrugada, Paul Block disfruta sus vacaciones jugando al bridge con Herbet Swope, que había sido editor del New York World.

Block es un inmigrante alemán que ha llegado a ser dueño de varios periódicos en Estados Unidos y que odia al Ku Klux Klan.

¿Sabes que el juez Hugo Black era miembro del Ku Klux Klan? Le pregunta Swope.

Block abandona inmediatamente la partida y corre al teléfono para localizar a Raymond Sprigle de The Post Gazette en Pittsburg, su mejor periodista investigador.

Sprigle toma el vuelo del amanecer hacia Alabama y descubre a un abogado que había sido gran dragón de los caballeros del Ku Klux Klan.

El 13 de septiembre Sprigle firma el primero de una serie de artículos en The Post Gazete, que detallan las relaciones del juez Black durante varios años con el Ku Klux Klan.

La opinión pública se escandaliza con la aplicación de membresía de Black, y otros datos como sus pagos de cuotas. Black se había enrolado en el Ku Klux Klan, porque sin el apoyo de esa organización era prácticamente imposible escalar posiciones políticas entre los demócratas del sur en los primeros años de la década de 1920-1930.

Sprigle publica la carta de resignación de Black al Ku Klux Klan en 1925, porque aspiraba a llegar al senado de Estados Unidos, y en Washington el Ku Klux Klan era visto como un conglomerado de racistas y linchadores de negros.

Black continuó recibiendo apoyo del Ku Klux Klan hasta ser elegido senador en 1926. Su antecesor Oscar Underwood, era uno de los pocos prominentes políticos sureños que enfrentó abiertamente al KKK, y no quiso ir a reelección.

En 1930 el Ku Klux Klan había perdido toda su influencia política, mientras Black continuaba una carrera feliz en el senado, hasta su nominación a la corte suprema en 1937.

Pero apareció el fantasma del Ku Klux Klan traído de la mano por el periodista Sprigle.

El escándalo recorre Estados Unidos de punta a punta. El presidente Roosevelt declara que “no sabía nada de eso”, y que “eso pertenecía a la vida privada de Black”. Los senadores dicen que de haberlo sabido no hubieran votado su confirmación.

Black declara, ante 50 millones de personas por la radio, que había renunciado al Ku Klux Klan hacía muchos años. “Tengo muchos amigos negros y veo con simpatía sus progresos y logros”.

Black fue bien hipócrita con estas declaraciones.

En 1935, apenas dos años antes, pronunció un largo discurso en el senado para oponerse a la ley Wagner-Costigan que pretendía eliminar el linchamiento de los negros en los estados del sur. Todos los demócratas se oponían sistemáticamente las leyes anti linchamiento.

Sprigle ganó el premio Pullitzer de periodismo en 1938.

Black tuvo poca de vergüenza de no renunciar y se mantuvo en la corte suprema durante 34 años, hasta 8 días antes de su muerte en 1971. Su apellido es la parte más irónica de esta historia.

Segundas partes nunca fueron buenas. Pero este film tuvo una mejor cuando Roosevelt propuso a James Byrne para juez de la corte suprema en 1941.

En aquel momento Roosevelt se había hecho reelegir por tercera vez presidente de Estados Unidos.

¿Quién fue James Byrne?

Fernando Godo