Altos funcionarios de EE.UU. condenan al Partido Comunista chino por su amenaza al mundo libre

Xi Jinping, Secretario General del Partido Comunista Chino.

Al 29 de septiembre, el coronavirus ha infectado a más de 33 millones de personas y ha matado a más de un millón en todo el mundo. Como muchos países occidentales, Estados Unidos se ha despertado de la desinformación y las mentiras propagadas por el partido comunista chino (PCCh) y ha comenzado a remodelar su estrategia con respecto a China.

Desde la Casa Blanca hasta el Departamento de Estado y el FBI, los funcionarios han enfatizado recientemente la diferencia entre el pueblo chino y el PCCh. Sus anuncios exigen preservar los valores occidentales y proteger las creencias religiosas.

Asesor de la Casa Blanca: “Ese virus fue producto del partido comunista chino”

Peter Navarro, director de la Oficina de Política Comercial y de Fabricación

En un artículo del 21 de junio de 2020, el Washington Times citó a Peter Navarro, director de la Oficina de Política Comercial y de Fabricación, diciendo: “Ese virus fue producto del partido comunista chino y hasta que obtengamos alguna información sobre lo que sucedió en esos laboratorios o lo que sucedió en ese mercado húmedo, sabemos que el virus se generó en China”.

Navarro reiteró su postura en una entrevista con Fox News el 13 de septiembre de que el mal manejo del PCCh al brote de coronavirus ha dañado gravemente la economía mundial. En particular, “el partido comunista chino golpeó la economía más fuerte y resistente de la historia que había construido el presidente Trump, y por eso tuvimos que entrar en un encierro”.

Estados Unidos canceló vuelos desde China a partir del 31 de enero y la prohibición de viajar “salvó cientos de miles de vidas”. Después de eso, se utilizaron equipos de protección, terapias, pruebas y desarrollo de vacunas para combatir la enfermedad.

La Administración de Estados Unidos y “esos cuatro vectores de ataque nos han permitido reabrir la economía, estar mucho mejor preparados para lidiar con el virus del partido comunista chino”, remarcó.

Con la resistencia de la economía estadounidense, espera que estos esfuerzos no solo “ayuden a nuestro pueblo a defenderse del virus del partido comunista chino”, sino que también conduzcan a la recuperación económica.

Secretario de Estado: no repetir errores pasados

Michael R. Pompeo, secretario de estado de Estados Unidos

En un discurso en la Biblioteca y Museo Presidencial Richard Nixon en Los Ángeles el 23 de julio, el secretario de estado de Estados Unidos, Michael Pompeo, dijo que las administraciones estadounidenses anteriores imaginaron que el compromiso con China produciría prosperidad. “Hoy todos seguimos usando máscaras y viendo cómo aumenta el número de muertos por la pandemia porque el PCCh no cumplió sus promesas al mundo. Estamos leyendo todas las mañanas nuevos titulares sobre la represión en Hong Kong y en Xinjiang”, dijo.

El secretario Pompeo dijo que, aunque los países occidentales ayudaron al PCCh a hacer crecer su economía, el régimen a su vez se aprovechó de esa ayuda y perjudicó al mundo libre. Además de la vigilancia y la censura nacionales, ha llevado su ideología comunista a conferencias de prensa, centros de investigación, escuelas, medios de comunicación y la industria del entretenimiento.

El Secretario de Estado hizo una distinción entre el pueblo chino y el PCCh. “Crecí y cumplí mi tiempo en el Ejército durante la Guerra Fría. Y si hay algo que aprendí, los comunistas casi siempre mienten. La mentira más grande que dicen es pensar que hablan por 1.400 millones de personas que están vigiladas, oprimidas y temerosas de hablar”, dijo. “Todo lo contrario: el PCCh teme las opiniones honestas del pueblo chino más que cualquier enemigo […]”.

“Y si no actuamos ahora, en última instancia, el PCCh erosionará nuestras libertades y subvertirá el orden basado en reglas que nuestras sociedades han trabajado tan duro para construir”, agregó.

El secretario Pompeo dijo que es especialmente así con respecto a la libertad religiosa. Escribió en un artículo de First Things el 18 de septiembre que “está claro que el acuerdo entre China y el Vaticano no ha protegido a los católicos de las depredaciones del partido, por no hablar del horrible trato que el partido ha dado a los cristianos, los budistas tibetanos, los devotos de Falun Dafa y otros religiosos creyentes”. Hizo hincapié en que “Lo que la Iglesia enseña al mundo sobre la libertad religiosa y la solidaridad ahora debe ser transmitido de manera contundente y persistente por parte del Vaticano frente a los incansables esfuerzos del partido comunista chino por doblegar a todas las comunidades religiosas a la voluntad del partido y su programa totalitario”.

El secretario Pompeo pidió al Vaticano que defienda la libertad religiosa y dijo: “El Departamento de Estado ha sido una voz fuerte a favor de la libertad religiosa en China y en todo el mundo y ha tomado medidas para responsabilizar a los que abusan de los fieles por sus acciones, y continuaremos haciéndolo así”.

Máximo diplomático estadounidense para el este de Asia: el PCCh es un matón sin ley

David Stilwell, subsecretario de estado de Estados Unidos para Asuntos de Asia Oriental y el Pacífico

David Stilwell, subsecretario de estado de Estados Unidos para Asuntos de Asia Oriental y el Pacífico, dijo el 17 de septiembre que Estados Unidos no estaba pidiendo a otros países que eligieran bando, sino que se enfrentaran al comportamiento “maligno” de China y protegieran su propia soberanía e interés económico.

Dijo que en los últimos meses ha habido “ejemplos particularmente atroces de la conducta de Beijing”. Desde la pandemia hasta los conflictos con los países vecinos, muchos funcionarios estadounidenses están al tanto de los movimientos agresivos por parte del PCCh.

Citando casos recientes de campañas del PCCh para “acabar con” la cultura mongol y tibetana, Stilwell dijo: “Estas no son las acciones de un actor global responsable, sino de un matón sin ley”.

FBI: Nuevas investigaciones relacionadas con el PCCh cada 10 horas

El director del FBI, Christopher Wray, testifica ante el Congreso de los Estados Unidos el 17 de septiembre sobre las amenazas del PCCh

Christopher Wray, director del FBI, habló en el Instituto Hudson en Washington, D.C. el 7 de julio. Dijo: “Es el pueblo de los Estados Unidos la víctima de lo que equivale a un robo chino en una escala tan masiva que representa una de las las mayores transferencias de riqueza en la historia de la humanidad”.

También le dijo al Congreso de los Estados Unidos el 17 de septiembre que la infiltración del PCCh es amplia y profunda. De hecho, el FBI tiene más de 2.000 investigaciones de contrainteligencia en China, que forman “con mucho la mayor parte de nuestra cartera de contrainteligencia.

“Estamos abriendo una nueva investigación de contrainteligencia china cada 10 horas”, dijo al Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes. Dado que mucha investigación y propiedad intelectual están asociadas con la financiación pública, dijo que el PCCh avanza robando información y malgastando el dinero de los contribuyentes.

El Sr. Wray agregó que mucha gente en Occidente ahora se está dando cuenta de la amenaza. “Estoy muy animado por la respuesta que hemos recibido tanto del sector privado como, francamente, del sector académico”, dijo. “Últimamente, creo que la gente en este país está empezando a darse cuenta de la amenaza y está tomando las medidas apropiadas de forma voluntaria”.

Asesor de políticas: No se puede confiar en Beijing

Miles Yu, quien nació en China y es el principal asesor de política y planificación de China del Secretario de Estado de Estados Unidos, dijo en una entrevista el 15 de junio con The Washington Times que “el sistema chino está de hecho dirigido por un partido comunista que no quiere ser influenciado por el mundo exterior y está decidido a crear un orden mundial propio”.

Comentó: “Ese sistema se ha convertido en un competidor estratégico digno y serio, reforzado por una ideología marxista-leninista y un nacionalismo centrado en China”, que, dijo: “ha permitido a China tratar de colocarse como el centro moral y político del mundo -a expensas del orden liberal occidental y la democracia”.

Yu hizo más comentarios sobre la represión del PCCh a la democracia el 22 de septiembre durante una discusión en línea sobre Hong Kong organizada por el grupo de expertos canadiense Macdonald-Laurier Institute.

Dijo que “Hong Kong fue un ‘experimento para probar la validez de la confiabilidad [del] partido comunista chino’ que ha fallado, revelando al mundo que no pueden confiar en Beijing”.

Señaló que Beijing retrocedió en su promesa de mantener el “un país, dos sistemas” durante 50 años al “tratar de imponer el comunismo y el totalitarismo al pueblo de Hong Kong”.

Añadió: “Creo que la gente de Hong Kong ha elegido el sistema de libertad y el estado de derecho, no el sistema de autocracia comunista en nombre de la unificación natural”.

Minghui