Verificadores de hechos de Facebook son dominados por fondos, personal y organizaciones de izquierda

El logo de la red social Facebook en una pantalla rota de un teléfono móvil el 16 de mayo de 2018. (Joel Saget/AFP a través de Getty Images)

Si bien el gigante de las redes sociales, Facebook, describe su función de verificación de hechos como neutral e independiente, el personal, las fuentes de financiamiento y el mecanismo de acreditación detrás de las organizaciones participantes indican lo contrario.

Facebook lanzó la función de verificación de hechos poco después que Donald Trump ganara las elecciones presidenciales en 2016. Dice que desde entonces se ha asociado a más de 50 organizaciones de verificación de hechos en todo el mundo. Sin embargo, solo un puñado de ellos parece estar enfocado en contenido estadounidense.

Media Research Center (MRC), un organismo de control de los medios de derecha, identificó nueve verificadores de hechos de Facebook relevantes para el contenido estadounidense: Reuters, USA Today, Lead Stories, Check Your Fact, Factcheck.org, Politifact, Science Feedback, The Associated Press y Verificación de hechos de AFP. Solo una de las organizaciones tiene antecedentes de tendencia a la derecha: Check Your Fact del Daily Caller.

Facebook no respondió a una solicitud de información adicional, como su lista completa de verificadores de hechos y cuánto les paga por el servicio. Algunos de los verificadores de hechos han indicado que Facebook les paga.

Las publicaciones marcadas como falsas por los socios no solo reciben una etiqueta de advertencia y un enlace a la verificación de hechos, sino que también son limitados en la plataforma, lo que significa que Facebook “reduce significativamente la cantidad de personas que lo ven”, dice la compañía en su sitio web.

Las verificaciones de hechos son motivo de controversia. En 2019, Facebook limitó la página del grupo antiaborto, Live Action, después que dos de sus videos hicieran una afirmación etiquetada como “falsa” por uno de los verificadores de hechos.

Más tarde resultó que el verificador de hechos se basó en los comentarios de dos abortistas. En respuesta, la Asociación Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos ProVida emitió una carta diciendo que los videos estaban justificados al decir que “el aborto nunca es médicamente necesario”.

Facebook se posicionó recientemente como una influencia importante y sin precedentes en el período previo a las elecciones presidenciales de 2020 después que su director ejecutivo, Mark Zuckerberg, anunciara nuevas reglas de contenido relacionado con las elecciones, una donación de 300 millones de dólares a las oficinas electorales locales y una campaña para ayudar a 4 millones de personas a registrarse y votar este año. Algunos expertos ya han comenzado a alertar sobre la influencia de Facebook en el proceso electoral.

¿Quién controla a los verificadores?

Facebook determina lo que se verifica en base a “señales, como los comentarios de las personas en Facebook”, pero los socios también pueden verificar cualquier cosa que ellos quieran.

Los verificadores de hechos de Facebook deben estar certificados por la Red Internacional de Verificación de Hechos (IFCN). Facebook describe a la organización como no partidista, pero eso no cuenta toda la historia.

La IFCN fue creada por Poynter, una organización periodística sin fines de lucro, y en 2019, fue financiada casi en su totalidad por el fundador de eBay, Pierre Omidyar —un importante donante demócrata— así como por Google y el multimillonario progresista George Soros. Facebook también figura como uno de los donantes previos.

Quién se certifica y quién no es decidido por el consejo asesor de siete miembros de la IFCN, compuesto por representantes de organizaciones de verificación de hechos—uno de África, uno de Bosnia, uno de Herzegovina, uno de España, uno de India, uno de Latinoamérica y dos de Estados Unidos.

Los dos estadounidenses parecen ser los únicos con experiencia cubriendo noticias políticas estadounidenses. Uno es Glenn Kessler, exreportero de política exterior y ahora director de la función de verificación de hechos en The Washington Post. Kessler y su equipo publicaron recientemente un libro titulado “Donald Trump y su asalto a la verdad”.

La otra estadounidense es Angie Drobnic Holan, editora en jefe de PolitiFact, propiedad de Poynter.

El director de IFCN, Baybars Orsek, aseguró a The Epoch Times que los miembros de la junta se abstienen de votar y deliberar sobre certificaciones para las organizaciones en las que ocupan puestos importantes.

Eso significaría que Kessler se abstendrá para la certificación del Washington Post, al igual que Holan de PolitiFact. Sin embargo, son libres de aprobarse el uno al otro.

Desde septiembre de 2018, PolitiFact ha realizado más de 1400 verificaciones de hechos para Facebook y el 84 % ha dado el veredicto de “falso”.

Su patrocinador financiero más grande es el Fondo para la Democracia de Omidyar. Los pagos de Facebook representaron más del 5 % de sus ingresos en 2019, afirma la compañía en su sitio web sin especificar la suma.

Holan dijo que la IFCN “tiene un largo proceso de solicitud en el que las organizaciones de verificación de hechos deben proporcionar evidencia específica de que cumplen con criterios objetivos” y que las solicitudes están disponibles en su sitio web.

“PolitiFact ha pasado ese proceso repetidamente”, dijo a The Epoch Times por correo electrónico.

Ella describió a los otros miembros de la junta como “muy conocedores de la política estadounidense y las prácticas de verificación de hechos”.

Equilibrio excepto hacia Trump

Cada solicitud de la IFCN es revisada por un “asesor” que le da a la junta una recomendación sobre si la acepta. Los requisitos incluyen cierto nivel de transparencia sobre la financiación, el personal y la propiedad, así como evidencia de que “el solicitante no concentra indebidamente su verificación de hechos en ningún lado”.

La revisión de las solicitudes revela que prácticamente todos los verificadores de hechos con residencia ​​en Estados Unidos han sido evaluados por tres personas: Michael Wagner, Margot Susca y Steve Fox.

Fox, el menos prolífico con cinco evaluaciones en su haber, es un exeditor web de The Washington Post. Antes de eso, fue un redactor deportivo. Ahora, enseña periodismo en la Universidad de Massachusetts Amherst. No respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.

Susca, profesora asistente de comunicaciones en American University, ha realizado 14 evaluaciones, incluidas las de AP, The Washington Post y Lead Stories.

Lead Stories fue iniciado en 2015 por el genio de la tecnología belga, Maarten Schenk, el veterano de CNN Alan Duke y dos abogados de Florida y Colorado. Enumeró gastos operativos de menos de 50,000 dólares en 2017, pero se multiplicó por siete en 2019, en gran parte gracias a los más de 460,000 dólares que Facebook pagó por servicios de verificación de hechos en 2018 y 2019. La compañía contrató a más de una docena de empleados, aproximadamente la mitad de ellos eran graduados de CNN.

En enero, Lead Stories redactó unas 150 verificaciones de hechos de Facebook, casi tres veces la producción de otros verificadores de hechos, informó MRC, que señaló que la organización verificaba el contenido de derecha cuatro veces más frecuente que el contenido de izquierda.

Sin embargo, Susca, la encontró “totalmente compatible” en su evaluación de 2019, y dijo que “parte de su trabajo podría servir como modelo para otros sitios que intentan lanzar sitios de verificación de hechos o explicar el trabajo actual de verificación de hechos”.

No respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.

Wagner, también en 14 evaluaciones, es profesor de periodismo en la Universidad de Wisconsin-Madison.

En la evaluación de este año de USA Today, Wagner señaló que “el sitio se ha centrado casi exclusivamente [sic] en verificar las declaraciones republicanas” y “el desequilibrio actual no cumple con las directrices de la IFCN”. A pesar de todo, él le dio al verificador de hechos una calificación de “cumplimiento parcial” en este punto, diciendo que debido a que los republicanos están a cargo, hay más oportunidades para verificarlos, y agregó que el presidente tiene un “historial verdaderamente notable de decir cosas que no son verdad”.

De manera similar, en su evaluación de julio de The Washington Post, dijo que “actualmente hace más verificaciones de hechos sobre el presidente que todos los demás”.

“Hay un desequilibrio en las verificaciones de hechos sobre el presidente actual en comparación con los oponentes y contrapartes partidistas del presidente en 2020, sobre todo en la Cámara de Representantes, pero este desequilibrio es más que sensato dada la asombrosa cantidad de afirmaciones falsas que ha hecho el presidente actual”, escribió.

Cuando se le preguntó acerca de su razonamiento, se refirió al recuento de Kessler sobre las “declaraciones falsas y engañosas” de Trump, que ya cuenta con más de 20,000.

“Cuando una persona miente con tanta frecuencia como lo hace el presidente Trump, se justifica concentrarse en sus declaraciones, independientemente de un desequilibrio en la cantidad de verificaciones de hechos que entre republicanos y demócratas se puedan producir”, dijo Wagner a The Epoch Times por correo electrónico.

Sin embargo, otros periodistas han criticado el recuento de Kessler por ser engañosa y en parte falsa.

“Miles de declaraciones que el Washington Post califica de falsas o engañosas son consideradas más apropiadas al habitual exceso verbal de un hombre conocido por su forma inmoderada de comunicación”, comentó Mark Hemingway, redactor principal de RealClearInvestigations, en un reciente artículo de opinión.

“Además, muchas de las objeciones del Post a las declaraciones de Trump equivalen a objeciones argumentativas que no son realmente ‘verificación de hechos’”.

Wagner calificó la crítica de “tonta”.

Dirigida a hispanohablantes

El 18 de septiembre, la IFCN anunció un proyecto de colaboración de 10 verificadores de hechos y las dos emisoras estadounidenses de habla hispana más grandes, Univision y Telemundo, “para combatir la información falsa/desinformación durante una campaña presidencial” y “exponer al récord de 32 millones de votantes latinos en EE. UU. a información precisa relacionada con las elecciones desde el 15 de septiembre de 2020 hasta el día de la toma de posesión en 2021”.

El promotor de la iniciativa es WhatsApp, propiedad de Facebook.

De los 10 verificadores de hechos, dos están a cargo de Poynter (PolitiFact y MediaWise). Solo uno se inclina hacia la derecha: Check Your Fact.

El director de IFCN, Baybars Örsek, no respondió de inmediato a las preguntas enviadas por correo electrónico.

Parcialidad

Los conservadores acusan a las grandes empresas tecnológicas como Facebook, Google y Twitter de censurar sus voces. Las empresas niegan las acusaciones, alegando que sus sistemas se manejan para ser políticamente neutrales.

Lo más cerca que estuvieron las empresas de reconocer el problema fue en 2019 cuando el senador, Josh Hawley (R-Mo.), dijo que, a puerta cerrada, Zuckerberg reconoció que el sesgo es “un problema con el que hemos luchado durante mucho tiempo”. Facebook no negó ni confirmó la declaración al ser contactado para comentar en ese momento.

A inicios de este año, varios exmoderadores de contenido de Facebook alegaron que la compañía tiene un sesgo de izquierda en su vigilancia de contenido.

Además, algunos moderadores contratados fueron captados con una cámara oculta diciendo que estaban eliminando o no los posteos en función de sus propias preferencias políticas, independientemente de las políticas de Facebook prescritas.

Petr Svab – La Gran Época