Una Iglesia en Washington demandó al estado por restringir los encuentros religiosos al mismo tiempo que permite las manifestaciones

Interior del Santuario, Primera Iglesia Bautista de Seattle, Seattle, Washington (aproximadamente en la frontera entre el Capitolio y la Primera Colina), 21 de agosto de 2007 (Wikimedia Commons/Joe Mabel)

Redacción BLes– La Iglesia Bautista Capitol Hill decidió efectuar una demanda al estado de Washington por restringir los servicios de adoración argumentando la medida como prevención a los contagios masivos del virus del PCCh. Sin embargo, la medida parece no alcanzar a los grandes grupos que deambulan por las calles de la ciudad, y acampan en los parques, en medio de las protestas que sacuden a las ciudades de Estados Unidos desde la muerte de George Floyd. Reportó Breitbart News.

Durante varios meses las calles de Washington estuvieron invadidas por violentas protestas sociales en nombre de la supuesta justicia social y la igualdad racial, en las cuales se destruyeron propiedades, saquearon negocios e hirieron a agentes policiales. Pero al alcalde Browser, al igual que sus colegas demócratas, no pareció preocuparle demasiado. Curiosamente, según la denuncia realizada, prefirió concentrarse en suprimir las reuniones religiosas.

Mark Dever, el pastor de Capitol Hill Baptist, una congregación de alrededor de mil miembros, utilizó como argumento en la demanda enviada a la justicia, que las restricciones de Bowser son inconstitucionales al infringir los derechos de los ciudadanos a reunirse libremente y ejercer su credo religioso, tal como refleja la Constitución.

Las restricciones impuestas por el Browser estipulan que actualmente solo 100 personas o menos se reúnan dentro de una iglesia, dependiendo del tamaño del edificio. Cuando muchas iglesias tienen capacidad para recibir a más de mil creyentes.

Según señaló el medio religioso Christianity Today como se señaló en la demanda presentada el martes, “Reunirse como una iglesia en un solo servicio de adoración es un componente esencial del ejercicio de la religión”. La iglesia Capitol Hill Baptist, por principios propios no transmitía sus misas en línea y decidieron que tampoco lo harían durante las restricciones impuestas.

Según la demanda realizada, la Primera Enmienda de la Constitución protege tanto las protestas masivas como el culto religioso. Por lo cual aclararon que no están en contra de la libre manifestación de las personas, pero sí desearon poner en evidencia la diferenciación que se hace al aplicar las restricciones entre la iglesia y las protestas, solicitando igualdad de condiciones.

En un mensaje vía Twitter, la Iglesia Bautista Capitol subió un video explicando la importancia de reunirse en persona, asegurando que nunca se podría reemplazar por los encuentros virtuales. “¿Por qué se reúnen los cristianos? Creemos que esto es fundamental para lo que somos como iglesia”, decía el mensaje de Twitter.

Capitol Hill Baptist canceló los servicios desde mediados de marzo hasta principios de junio. En ese momento, comenzó a reunirse en un campo junto a una congregación bautista en Virginia, del otro lado del río, dónde sí se permiten los eventos religiosos.

Ahora la iglesia quiere tener la opción de reunirse en lugares al aire libre también en Washington, pero la oficina del alcalde aún no ha respondido a la demanda realizada.

Andrés Vacca – BLes