Más de 349,000 muertos siguen inscritos en las listas de votantes, según informe

Miembros de la mesa electoral clasifican las boletas de votación por correo para las primarias presidenciales en las elecciones del Condado de King en Renton, Washington, el 10 de marzo de 2020. (Jason Redmond / AFP vía Getty Images)

Casi 350,000 muertos siguen inscritos en las listas de votantes en 41 estados, según una auditoría (pdf) realizada por Public Interest Legal Foundation (Fundación Legal de Interés Público, PILF por sus siglas en inglés).

La cifra presenta una gran avance con respecto a la última vez que se realizó una evaluación de alcance similar en 2012, cuando un informe de Pew Research descubrió 2 millones de fallecidos en las listas de votantes.

En las elecciones de 2016 y 2018, los estados acreditaron a 14,608 inscritos para votar después de morir, según el informe de PILF. La fundación no contó los casos en los que los votos pudieron ser emitidos por inscritos vivos durante los períodos de votación temprana o en ausencia.

Carolina del Norte lideró el número de votantes fallecidos tanto en 2016 como en 2018 . Los segundos estados en ambas elecciones registraron tres veces menos votos emitidos por inscritos fallecidos.

Cuando faltan menos de dos meses para las elecciones, el informe es una importante contribución al argumento sobre el voto por correo. Los partidarios del voto por correo dicen que en 2020 esta modalidad es más esencial que nunca, debido a las preocupaciones sobre la propagación del COVID-19. Los opositores dicen que el voto por correo universal abre la puerta al fraude y socava la confianza en el resultado de las elecciones.

“El momento es crítico. Los defensores han luchado por sistemas automáticos de voto por correo a través de los cuales se envían boletas a todos los votantes registrados. Estos esfuerzos deben asumir que las listas de votantes son lo suficientemente precisas para sostener este tipo de transformación radical en la forma de llevar a cabo las elecciones. No lo son”, escribió el presidente del PILF J. Christian Adams en la introducción del informe.

Unos 100 millones de votantes recibirán por correo las boletas o los formularios de solicitud de boletas, según un recuento llevado a cabo por The Washington Post. La votación anticipada y en ausencia ya se aplica en algunos estados.

La auditoría del PILF combinó los datos de la lista de votantes de 42 estados en una base de datos en la que cada inscrito y cada voto podía ser cruzado para detectar los votos duplicados emitidos desde la misma dirección y localizar a los inscritos que parecen haber votado más de una vez en su estado o en otros.

En 2016, había 43,760 de esos votos duplicados emitidos. En 2018, el número se redujo a 37,889. Decenas de miles de los aparentes votos duplicados fueron emitidos por correo, según el informe.

El informe también encontró 8360 votantes que parecen estar registrados en dos estados y votaron en ambos. Otros 5500 votantes adicionales estaban aparentemente registrados en dos direcciones del mismo estado y votaron desde ambas, según PILF.

La administración Trump emprendió una auditoría similar en 2018 con la formación de la Comisión Asesora Presidencial sobre la Integridad de las Elecciones. La comisión se vio obligada a disolverse después de enfrentarse a la resistencia coordinada de los funcionarios estatales que obstaculizaron las solicitudes de datos del padrón electoral.

Tres estados demandaron para evitar que sus datos fueran divulgados: Illinois, Maine y Maryland.

Los estados más poblados tienden a tener el mayor número de inscritos fallecidos en las listas de votantes, según el informe. Nueva York, Texas, Michigan, Florida y California representan el 51 por ciento de todos los inscritos fallecidos en todo el país.

El presidente Donald Trump ha criticado repetidamente el potencial de fraude en una elección masiva de voto por correo. Ha dado instrucciones a los votantes de Carolina del Norte para que voten por correo y luego asistan a un centro de votación el día de las elecciones para comprobar si su voto por correo ha sido contado y, si no lo ha sido, emitir un voto presencial. El informe del PILF descubrió que el 22 por ciento de los votos doble en las elecciones de Arizona de 2016 se debían a combinaciones de voto por correo y voto presencial posterior.

Ivan Pentchoukov – La Gran Época