La Casa Blanca optimista sobre más ayudas por la pandemia

El presidente Donald Trump en una conferencia de prensa en la Casa Blanca por Labor Day. AFP.

El jefe del gabinete del presidente Donald Trump, Mark Meadows, confía en que republicanos y demócratas lleguen a un acuerdo.

WASHINGTON– Mark Meadows, jefe de gabinete del presidente, Donald Trump, dijo el martes confiar en que republicanos y demócratas acordarán en el Congreso un nuevo paquete de ayudas para millones de estadounidenses perjudicados por la pandemia.

Meadow, dijo a la cadena Fox que Trump se opone a la masiva ayuda que la presidenta demócrata de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, reclama para gobiernos estatales y locales, al considerarlo ineficaz y abusivo para la economía, además de un incremento sustancial de la deuda del país.

“Quizás hoy soy más optimista que hace un tiempo”, indicó Meadow. “Puedo decir que tenemos más acuerdos que desacuerdos y creo que es momento de dejar la política de lado y aprobar los estímulos”, afirmó.

EEUU ha sido el país más afectado por el COVID-19 con casi 190.000 muertos y una recesión que frenó el sólido avance que tenía la economía meses antes de la pandemia.

Tras expirar a finales de julio normas clave de llamada ley CARE, que asignó 2,2 billones de dólares, incluyendo mayores beneficios para desempleados, economistas y funcionarios de la Reserva Federal (Fed) dijeron que el gobierno precisa dar más ayuda a las familias estadounidenses para sobrellevar la destrucción de decenas de millones de puestos de trabajo, debido a la pandemia.

Mientras que la tasa de desempleo cayó a 8,4% en agosto, datos e investigaciones de la Fed mostraron que la recuperación del mercado laboral todavía enfrenta mucha incertidumbre debido a que el virus sigue propagándose.

Pelosi pidió en mayo a la Cámara aprobar estímulos por 3 billones de dólares pero la iniciativa no fue apoyada por el Senado, controlado por los republicanos, y tras semanas de estancamiento en las negociaciones entre ambos partidos, éstas quedaron en punto muerto, especialmente en lo referente a las ayudas a gobiernos estatales y locales para evitar una ola de despidos.

Meadows consideró ese tema como el principal “obstáculo” de las negociaciones e indicó que los casi 1 billón de dólares adicionales pedidos por Pelosi “no están respaldados por los hechos”.

En cambio, el gobierno apunta a dar “alivio específico a la gente que más lo necesita” y sostuvo que hay una “oleada de apoyo” para algún tipo de acuerdo.

“Soy optimista en cuanto a que en las próximas dos semanas la presión y la voz del pueblo estadounidense comenzará a impactar en miembros del Congreso”, comentó Meadows.

Diario Las Américas (Con información de AFP)