Trump dice que no quiere que las elecciones se retrasen

El presidente Donald Trump habla durante una conferencia de prensa en la sala de reuniones James Brady de la Casa Blanca en Washington el 30 de julio de 2020. (Alex Wong/Getty Images)

El presidente Donald Trump dijo que no quiere que las elecciones presidenciales de noviembre se retrasen, a solo horas después de que avivara sentimientos al proponer la idea de un aplazamiento.

“No quiero un retraso. Quiero tener la elección”, dijo el mandatario republicano a los periodistas en la Casa Blanca en Washington.

Trump comentó en Twitter el jueves por la mañana protestando contra la votación por correo, diciendo que haría del 2020 la elección más inexacta y fraudulenta de la historia.

“Será una gran vergüenza para Estados Unidos retrasar las elecciones hasta que la gente pueda votar de forma adecuada, segura y sin peligro”, escribió.

Los miembros del Congreso dijeron que Trump no tiene el poder de retrasar las elecciones y muchos se opusieron a cualquier posible aplazamiento.

“No, no vamos a retrasar las elecciones”, dijo el senador John Barrasso (R-Wyo.) en una aparición televisiva. A su vez el senador Richard Blumenthal (D-Conn.) en el Capitolio acusó a Trump de proponer “una demora indefinida, dejándolo en el poder indefinidamente”.

Un trabajador electoral introduce las boletas en una máquina de conteo de alta velocidad para contar los votos emitidos en la oficina electoral del condado de Utah en Provo, Utah, el 30 de junio de 2020. (George Frey/Getty Images)

El voto por correo se refiere a los votantes que reciben las boletas por correo y las devuelven por correo. Las boletas para votar en ausencia son similares. Tradicionalmente estas han estado disponibles para que la gente las complete por correo si no pueden presentarse en persona en los centros de votación. Un número de estados durante el COVID-19 han evolucionado hacia el envío de boletas a cada votante y otros estados están permitiendo que cualquier votante que se sienta incómodo votando en persona solicite una boleta por correo.

Aunque quiere que las elecciones se celebren el 3 de noviembre, Trump sigue preocupado por el método de votación.

“Yo tampoco quiero tener que esperar tres meses para descubrir que las boletas están todas perdidas y que la elección no significa nada. Eso es lo que va a pasar, Steve. Es de sentido común y todo el mundo lo sabe. La gente inteligente lo sabe. La gente estúpida puede no saberlo. Y algunas personas no quieren hablar de ello, pero lo saben”, dijo el presidente a los periodistas.

“¿Quieren ver un cambio de fecha? No. Pero no quiero ver una elección fraudulenta. Esta elección será la más amañada de la historia”, añadió.

Varios estados están luchando por regresar los resultados oficiales de las elecciones primarias llevadas a cabo principalmente por correo, incluyendo partes de Nueva York. Un distrito podría tirar una de cada cinco boletas de voto por correo, según los documentos de la junta electoral. Las juntas electorales del estado y la ciudad no respondieron a las solicitudes de comentarios. En California, más de 100,000 boletas por correo fueron rechazadas durante las primarias de marzo.

Tom Fitton, presidente de Judicial Watch, un grupo de vigilancia, dijo a The Epoch Times a principios de este año que “la votación por correo y en ausencia es el vehículo de votación más susceptible al fraude”, señalando varios informes.

“Es lógico que cuando no se vota en un centro de votación y se tienen boletas que se votan en Dios sabe dónde, y se transmiten por correo, aumenta la oportunidad de fraude e intimidación de los votantes”, añadió Fitton.

Los votantes dejan sus votos por correo de las primarias presidenciales en un buzón de las elecciones del condado de King en Renton, Washington, el 10 de marzo de 2020. (Jason Redmond/AFP vía Getty Images)

Las demandas del equipo de campaña presidencial de Trump sobre la votación por correo, como un rechazo a la expansión de la votación en Pensilvania, están a la espera de ser juzgadas.

El fiscal general, William Barr, al comparecer ante los legisladores en Washington el martes, defendió los recientes comentarios de que los países extranjeros podrían fabricar boletas falsificadas en medio de la expansión del voto por correo.

Barr admitió que no tiene pruebas que apoyen sus comentarios. “Pero tengo sentido común”, dijo a la representante Mary Gay Scanlon (D-Penn.), quien se unió a quienes piensan que tales preocupaciones son “escandalosas”, citando a los funcionarios electorales estatales.

La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi (D-California), dijo a los periodistas en Washington durante su rueda de prensa semanal del viernes que el presidente no respeta la oficina de la presidencia.

“Esto es muy serio. Así que necesitamos tener una elección que no ponga en peligro la salud y el bienestar del pueblo estadounidense”, dijo.

En su aparición en “Fox & Friends”, el viernes por la mañana, el asesor de la Casa Blanca, Stephen Miller, dijo que Trump “llamó la atención de toda la nación sobre el catastrófico problema de las papeletas de voto por correo universal”.

“Aquí hay algo impactante para que su audiencia lo considere: nadie que envíe por correo una boleta tiene su identidad confirmada. Nadie comprueba si es siquiera un ciudadano de Estados Unidos. Piensen en eso”, añadió.

Zachary Stieber – La Gran Época