¿Qué hay en el centro del conflicto entre China y EE.UU.?

El pueblo chino participa en una manifestación para apoyar a los 45 millones de chinos que han abandonado el Partido Comunista Chino (PCCh) en esta imagen de archivo. El eslogan dice: “El PCCh no es igual a China, y el patriotismo no es los mismo que el amor al Partido Comunista”. (Li Ming/The Epoch Times)

Es un hecho indiscutible que en su relación, China y Estados Unidos han pasado de la cooperación a la confrontación. El comercio, la economía, la ciencia, la tecnología, las finanzas y el ejército son los sectores de la batalla. Los dos lados están luchando por muchas cosas. El tema de la red 5G por sí sola ha sacudido al mundo. La infiltración en el Mar de China Meridional es aún más llamativa, pero estas no son las cosas fundamentales por las que ambos lados están luchando. ¿Qué es lo que está en el centro de la lucha entre el Partido Comunista Chino (PCCh) y Estados Unidos?

La respuesta es simple: 1400 millones de chinos.

El PCCh siempre ha reclamado al pueblo chino como suyo y que lo representa incondicionalmente. Lo que declara son cosas como: “XX está hiriendo los sentimientos del pueblo chino”, “el pueblo chino nunca prometerá a XX”, “XX es un viejo amigo del pueblo chino”, “XX es un hijo del pueblo chino”, “XX es la elección del pueblo chino”. Sin embargo, el PCCh nunca le ha preguntado al pueblo chino qué es lo que piensa.

Cualquier crítica de Estados Unidos a China, incluyendo su situación de derechos humanos, sería considerada por el PCCh como “seriamente dañina para los sentimientos del pueblo chino”. Condenar los abusos de los derechos humanos del régimen y apoyar la libertad de expresión, la libertad de creencia y los derechos de los ciudadanos no solo es hablar en nombre de las víctimas, sino también de todos los ciudadanos de China. ¿Cómo se puede decir que las acciones de Estados Unidos “hieren los sentimientos del pueblo chino”?

La razón es que Estados Unidos no distinguió inicialmente entre el PCCh y China, lo que dejó una laguna jurídica para que el PCCh utilice, y convenientemente vertiera la condena a “China” de Estados Unidos que era contra el régimen chino, hacia el “pueblo chino”.

Ahora que Estados Unidos comienza a darse cuenta de que “el PCCh no es China”, están haciendo responsable al PCCh de sus acciones ilícitas.

El 23 de julio, el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, pronunció un discurso titulado ‘La China comunista y el futuro del mundo libre’ en la Biblioteca Presidencial Nixon de California, el último de una serie de discursos sobre la política de China realizados en las últimas semanas por el asesor de seguridad nacional, Robert O’Brien, el director del FBI, Christopher Wray, y el fiscal general, William Barr.

Esta serie de discursos fue diseñada para promover una importante línea de pensamiento diplomático del presidente Trump, la que está convirtiendo décadas de una establecida política hacia China que fue desde “abrazar y amoldarse al PCCh” hasta “rechazar al PCCh”. Esta declara abiertamente que el PCCh no es igual a China o al pueblo chino; el PCCh es también un enemigo del pueblo chino, mientras que el pueblo estadounidense y el chino son aliados en la misma trinchera.

“Los comunistas casi siempre mienten. La mayor mentira que dicen es pensar que hablan en nombre de 1400 millones de personas que son vigiladas, oprimidas y tienen miedo de hablar”, dijo Pompeo en su discurso. “Todo lo contrario. El PCCh teme a las opiniones honestas del pueblo chino más que a cualquier otro enemigo (…) También debemos involucrar y dar poder al pueblo chino, un pueblo dinámico y amante de la libertad que es completamente distinto del Partido Comunista Chino”.

Sin embargo en esta batalla para ganarse al pueblo chino, el PCCh tiene una ventaja inherente. Los 1400 millones de chinos son rehenes del PCCh, encerrados dentro del Gran Firewall (mecanismo de censura en línea), monitoreados de cerca con cámaras, big data, inteligencia artificial, reconocimiento facial, bloqueo de redes, censores de información y más alta tecnología. Ellos les lavan el cerebro con una llama de propaganda anti-estadounidense y los agitan con un nacionalismo de estrecha mira. El PCCh está agarrado fuertemente del pueblo chino mientras se enfrenta a Estados Unidos y al mundo, hasta el final.

Estados Unidos considera al pueblo chino sus amigos y luchará por su libertad. ¿Pero aprecian los 1400 millones de chinos esta actitud? Este sigue siendo el desafío de Estados Unidos y el mundo. La preocupación por los derechos humanos en China se entiende fácilmente cuando se habla por el pueblo chino. Sin embargo, otras cuestiones que afectan a Estados Unidos -como el bloqueo de Huawei, la adopción de medidas enérgicas contra los robos de propiedad intelectual del PCCh, el apoyo a la libertad de Hong Kong, la venta de armas a Taiwán, el mantenimiento de la libertad de navegación en el Mar de China Meridional y el desafío a la iniciativa del PCCh en ‘La Franja y la Ruta’, todas las cuales parecen “incluir a China”, son fácilmente utilizadas por el PCCh para promover la propaganda antiestadounidense y fomentar el nacionalismo. Es importante que Estados Unidos y el mundo libre hagan que el pueblo chino vea la verdad y comprenda que no es “China” sino “el PCCh” lo que están tratando de frenar.

“Si el mundo libre no cambia, si no cambiamos, la China comunista seguramente nos cambiará”, dijo Pompeo. Imagínense, si el PCCh destruye las instituciones democráticas y liberales de las sociedades chinas como Hong Kong y Taiwán, si expande el autoritarismo a todo el mundo a través de ‘La Franja y la Ruta’, si utiliza la infraestructura 5G de Huawei para controlar la sangre vital de las comunicaciones occidentales y si intimida a los pequeños países vecinos, entonces el gigante mundial del despotismo comunista realmente tomaría forma.

Esto no sería una bendición para el pueblo chino, porque las mayores víctimas del despotismo son precisamente los chinos que viven en el continente. Sin las limitaciones del mundo exterior, el PCCh solo suprimirá a su propio pueblo más libremente. “Refrenar al PCCh” no es “refrenar a China”. A corto plazo, el pueblo chino puede hacer ciertos sacrificios; pero a largo plazo, abandonando al PCCh permitirá al pueblo chino volver a la libertad y la prosperidad. Esa es la verdadera fuerza y el verdadero ascenso.

Estados Unidos y sus aliados han abierto un nuevo capítulo en su revuelta contra el PCCh, pero aún queda mucho por hacer. Es necesario eliminar el Gran Firewall del PCCh para que el pueblo chino pueda ver la verdad, ayudar y alentar al pueblo chino a cortar sus vínculos con el PCCh, limpiar los espías del PCCh en el extranjero y los círculos políticos, empresariales, académicos y del círculo de los medios de comunicación, así como aumentar la publicidad de la opinión pública para ganarse al pueblo chino. Quienquiera que pueda ganarse al pueblo chino será el vencedor final.

Sima Tai – La Gran Época