Trump elogia los esfuerzos únicos de su administración para desarrollar vacuna para el virus del PCCh

El presidente Donald Trump habla a la prensa antes de partir de la Casa Blanca en Washington el 27 de julio de 2020. (Nicholas Kamm / AFP a través de Getty Images)

El presidente Donald Trump elogió los esfuerzos de su administración para desarrollar una vacuna COVID-19 como un impulso único en su género que “lograría una victoria sobre el virus desatando el genio científico de Estados Unidos” en un tiempo récord.

Trump dijo durante una visita a Fujifilm Diosynth Biotechnologies, en Morrisville, Carolina del Norte, el 27 de julio, que el programa conjunto público-privado para desarrollar una vacuna, denominado “Operación Extrema Velocidad”, redujo en años el tiempo que normalmente se tarda en desarrollar una, “manteniendo al mismo tiempo el estándar de oro de la FDA en materia de seguridad”.

“Esta es la vacuna más rápida para un nuevo patógeno que haya existido”, dijo Trump, refiriéndose al virus del PCCh, el nuevo coronavirus que surgió de China el año pasado y propagó una pandemia mundial que paralizó a las naciones y cerró las economías.

La Operación Extrema Velocidad es un enfoque novedoso para el desarrollo, prueba, fabricación y entrega de una vacuna, bajo un paradigma que involucra fases superpuestas de desarrollo de la vacuna que reduce el tiempo de comercialización de un candidato viable.

“En lugar de la secuencia habitual de desarrollo, pruebas y ensayos de la vacuna, seguida de la producción, nuestra estrategia es llevar a cabo estas fases simultáneamente”, dijo Trump.

Un investigador trabaja en la replicación de virus para desarrollar una vacuna contra COVID-19, en Belo Horizonte, Brasil, el 26 de marzo de 2020. (Douglas Magno / AFP / Getty Images)

Denominado el “paradigma de la pandemia” de la producción de vacunas, el proceso se describió en detalle en un documento científico publicado en la Revista de Medicina de Nueva Inglaterra por investigadores de la Coalición para la Innovación en la Preparación ante Epidemias (CEPI), una organización internacional no gubernamental.

Debido al costo y a las altas tasas de fracaso, los encargados de elaborar las vacunas suelen seguir una secuencia lineal, deteniéndose muchas veces para analizar los datos y comprobar sus procesos de fabricación. Aunque esto ahorra dinero al evitar la inversión errónea en vacunas inviables, alarga el proceso de desarrollo.

“Todo va de una sola vez. No estamos esperando y esperando y esperando”, dijo Trump. “Estamos produciendo en masa todos los candidatos a vacuna más prometedores por adelantado para que el primer día que se apruebe, esté disponible para el pueblo estadounidense inmediatamente”.

“Y probablemente tendremos mucho para muchas otras personas en todo el mundo”, añadió el presidente.

La vacuna Moderna entró en la fase tres de los ensayos clínicos, la etapa final antes de la aprobación, señaló Trump, y agregó que una segunda vacuna probablemente entraría en la fase tres “en cuestión de días”.

La Operación Extrema Velocidad proporcionó financiación a múltiples candidatos prometedores para la vacuna, incluyendo una inversión de USD 1600 millones en Novavax, un contrato de USD 483 millones con Moderna, un contrato de USD 1200 millones con AstraZeneca, un contrato de USD 465 millones con Janssen, y un acuerdo de USD 1950 millones con Pfizer.

“Se están haciendo enormes progresos con todas esas grandes compañías”, dijo Trump, añadiendo que el contrato con Pfizer incluye una garantía para entregar 100 millones de dosis casi inmediatamente después que la vacuna sea aprobada, con una opción para comprar otros 500 millones de dosis.

“No sólo la Operación Extrema Velocidad está acelerando el desarrollo de una vacuna, sino que también estamos dirigiendo una colosal movilización industrial para asegurar su rápida entrega. Nada sucedió así desde el final de la Segunda Guerra Mundial”, dijo Trump.

Además de las vacunas, el programa también incluye terapéutica COVID-19 y Trump dijo que más de 140 ensayos clínicos se estaban llevando a cabo en este sentido.

El presidente dijo que los avances médicos en torno a la vacuna y el desarrollo terapéutico permitieron comprender cómo funciona el virus, contribuyendo a la disminución de la mortalidad relacionada con el COVID-19.

“A mediados de abril, más del 22 por ciento de todas las muertes en Estados Unidos se atribuyeron al virus de China. Al igual que la semana pasada, esa cifra disminuyó como la semana pasada, se redujo a menos del 7 por ciento”, dijo Trump.

Un objetivo clave de la Operación Extrema Velocidad es entregar 300 millones de dosis de una vacuna segura y efectiva para COVID-19 para enero de 2021.

Aunque el número de nuevos casos diarios registrados del COVID-19 se aceleraron en Estados Unidos desde finales de junio, según los datos de Worldometers, el recuento de nuevas muertes diarias disminuyó desde su máximo de abril de alrededor de 2500 por día a menos de 1000 por día, en promedio, en las últimas semanas.

El número de nuevas muertes diarias del COVID-19 el 27 de julio, según las cifras recopiladas por Worldometers, fue mayor en Texas (97), California (92), Florida (78), Ohio (33) y Louisiana (23).

Tom Ozimek – La Gran Época