PIB de EEUU sufre colapso récord y subsidios por desempleo señalan estancamiento de la recuperación

Una persona pasa por delante de tiendas vacías y restaurantes cerrados debido al impacto del virus del PCCh en Beverly Hills, California, el 8 de mayo de 2020. (Mark Ralston/AFP/Getty Images)

La economía de Estados Unidos sufrió un colapso histórico en el segundo trimestre de este año, y las cifras del Departamento de Comercio muestran que el Producto Interior Bruto se desplomó un 32.9 por ciento en términos anuales mientras la actividad comercial se detenía debido a la pandemia.

La contracción económica sin precedentes es una estimación “anticipada” publicada por la Oficina de Análisis Económico del Departamento de Comercio el jueves, sujeta a una revisión para la versión posterior, que se publicará el 27 de agosto. El comunicado del jueves también confirmó que el PIB del primer trimestre cayó un 5 por ciento, manteniendo la estimación preliminar publicada anteriormente. La caída del PIB fue más del triple de la caída previa del 10 por ciento registrada en el segundo trimestre de 1958.

“La economía tocó fondo en el segundo trimestre”, dijo Sung Won Sohn, profesor de finanzas y economía de la Universidad Loyola Marymount en Los Ángeles. “El panorama no es muy bueno. Los estadounidenses no se comportan bien en términos de distanciamiento social, la tasa de infección es inaceptablemente alta y eso significa que el crecimiento económico no puede ganar ninguna tracción”.

El Departamento de Comercio dijo en una nota que el colapso económico fue impulsado por los cierres provocados por el brote de COVID-19, y añadió que el lamentable número probablemente no refleja el impacto total de la respuesta a la pandemia.

“La disminución del PIB del segundo trimestre reflejó la respuesta a la COVID-19, ya que las órdenes de confinamiento emitidas en marzo y abril se levantaron parcialmente en algunas zonas del país en mayo y junio, y los pagos de asistencia del gobierno para la pandemia se distribuyeron a los hogares y empresas”, dijo el departamento, y añadió: “Esto condujo a rápidos cambios en la actividad, ya que las empresas y las escuelas continuaron trabajando a distancia y los consumidores y las empresas cancelaron, restringieron o reorientaron sus gastos”.

Producto Interior Bruto (PIB) de los Estados Unidos, cambio porcentual respecto al trimestre anterior, ajustado estacionalmente y anualizado. (Departamento de Comercio)

La caída del PIB reflejó disminuciones en los gastos de consumo personal (PCE), las exportaciones, la inversión en inventarios privados, la inversión fija no residencial y residencial, así como en los gastos de los gobiernos estatales y locales.

A la pesadumbre económica se sumó un decepcionante informe sobre los subsidios de desempleo, también publicado el jueves, que mostró que las solicitudes iniciales de desempleo semanales aumentaron por segunda semana consecutiva después de haber disminuido constantemente desde su máximo de casi 7 millones alcanzado en marzo. Durante la semana que terminó el 25 de julio, el número de estadounidenses que presentaron solicitudes de desempleo fue de 1,434,000, un aumento de 12,000 con respecto a la semana anterior, según muestran las cifras del Departamento del Trabajo (pdf).

El número de reclamaciones por desempleo se suma a las señales de que el impulso de la recuperación económica se ha ralentizado, especialmente en los estados del sur y del oeste, que han visto un aumento de las infecciones por COVID-19.

El miércoles, la Reserva Federal reconoció que el aumento de los casos probablemente esté retrasando la recuperación, al tiempo que prometió apoyar la economía tanto tiempo como sea necesario, garantizando que seguirá inundando el sistema financiero con fondos baratos, lo cual impulsó un repunte de los tres índices principales de Wall Street a última hora de la sesión de ayer.

El jueves, los principales índices de Wall Street se abrieron a la baja después de que los datos confirmaron que la economía sufrió su mayor contracción desde la Gran Depresión en el segundo trimestre, sumándose a la pesadumbre por la pérdida de empleos y el resurgimiento de los casos de COVID-19.

La caída del PIB y la recuperación vacilante podrían ejercer presión sobre la Casa Blanca y el Congreso para que éstos acordaran un segundo paquete de estímulos. Los economistas están ampliamente de acuerdo en que sin el histórico paquete fiscal de casi 3 billones de dólares, la contracción económica habría sido más profunda.

Tom Ozimek – La Gran Época

Reuters contribuyó a la elaboración de este artículo.