Fin de Hong Kong, comienzo del reino del terror

Muchos líderes mundiales levantaron su voz de protesta contra la nueva ley del Partido Comunista de China (PCCh), que recrudece la represión sobre los hongkoneses y entró en vigor hoy 1° de julio.

Estados Unidos es el país que evidencia las mayores demostraciones de apoyo a Hong Kong, y a él se han unido Taiwán, Japón y varios líderes de la Unión Europea en rechazo a la violación del tratado internacional que protegía la autonomía de la próspera ciudad asiática.

“Estados Unidos no se quedarán de brazos cruzados mientras China se traga a Hong Kong en sus fauces autoritarias”, declaró el secretario de estado estadounidense Mike Pompeo, quien también agregó: “Hoy es un día triste para Hong Kong, y para la gente amante de la libertad en toda China”.

Pompeo también reiteró las sanciones que prepara su nación contra el régimen chino, entre ellas el fin de los privilegios en las exportaciones de defensa y tecnología de doble uso al territorio y la eliminación de las exenciones que EE. UU. daba a Hong Kong como un trato diferente y especial.

En este sentido el ex presidente del Parlamento Europeo Martin Schulz señaló: «El acceso al mercado para los productos chinos podría ser bloqueado si [el PCCh ] no respeta las responsabilidades internacionales y los derechos que [ha] suscrito, según DW del 30 de junio.

Asimismo, el Parlamento Europeo emitió una resolución no vinculante solicitando a sus miembros «sanciones y congelación de activos contra los funcionarios chinos responsables de diseñar e implementar políticas que violen los derechos humanos».

Durante el primer día de vigencia de la controvertida ley al menos 300 manifestantes fueron detenidos en Hong Kong por la policía, que ahora adquiere mayores poderes de represión, incluyendo la extradición de los acusados a la China continental.

Por su parte la Gran Bretaña anunció que concedería la residencia británica a alrededor de 3 millones de hongkoneses, portadores o elegibles para el pasaporte británico, como una medida de apoyo a los habitantes de su excolonia.

En el siguiente video se aprecia que durante la represión “un periodista fue disparado en la cabeza con un cañón de agua. Su cuerpo voló a unos metros de distancia en el lugar y fue llevado para los primeros auxilios”, tuiteó la usuaria miamorci.

El periodista Stuart Lau, agregó en un tuit detalles de la ayuda que proporcionará la Gran Bretaña a los hongkoneses.

«Dominic Raab [Secretario de Relaciones Exteriores de Gran Bretaña] ha confirmado el procedimiento para que los titulares de BNO adquieran la ciudadanía británica:

  1. 5 años de derecho limitado a permanecer.
  2. Después de 5 años, pueden solicitar el estado de liquidación.
  3. Después de 12 meses de estado establecido, pueden solicitar la ciudadanía británica.

No hay cuotas en números”, informó Lau.

En este marco, el Secretario General de la OTAN, Jens Stoltenberg, definió: «Está claro que China no comparte nuestros valores, la democracia, la libertad y el estado de derecho».

Por otro lado, Pompeo ha señalado continuamente las violaciones del PCCh a los derechos humanos y a los tratados internacionales, además de las irregularidades con las que condujo la pandemia del virus PCCh que ya causa más de medio millón de muertos en todo el mundo.

En esta ocasión, Pompeo reiteró su advertencia al mundo sobre el riesgo que implica el comportamiento del régimen chino: “Este es un patrón que el mundo no puede ignorar”, agregó.

Los hongkoneses obtuvieron de Gran Bretaña derechos que incluían un «alto grado de autonomía», un poder judicial independiente, libertad de expresión, de prensa y de reunión, cuando cedió la ciudad al régimen chino en 1984.

Igualmente, Hong Kong podría seguir eligiendo por “sufragio universal” al jefe del Ejecutivo y al Consejo Legislativo.

Pero ahora, mediante la ley de seguridad impuesta por el PCCh en Hong Kong sus habitantes pierden los derechos adquiridos, y son sometidos a las leyes que obligan a los chinos residentes en el resto del país, caracterizadas por la restricción de las libertades democráticas y el totalitarismo del partido único.

La preocupación de los hongkoneses ante la represión del régimen chino es tal, que muchos de ellos han empezado a huir a Taiwán para continuar gestionando desde allí la estabilidad de su libertad.

Redacción Tierra Pura