Entra en vigor el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá

Vista general de las perspectivas del diálogo trilateral para la ratificación de la USMCA el 21 de febrero de 2019 en Washington, DC, EE.UU. (Tasos Katopodis/Getty Images para CABC)

El nuevo tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (USMCA), que reemplazó este miércoles al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), en vigor desde 1994, presenta varios cambios importantes en un flujo comercial entre los tres países que asciende a un valor de unos 1.2 billones de dólares.

Este acuerdo llevará a los tres países a modernizar su relación comercial al incluir temas como la facilitación del comercio electrónico y el almacenamiento de datos, pero también elevará los costes en el sector automotriz de Norteamérica.

Los tres países firmantes del TLCAN rubricaron el USMCA en noviembre de 2018, pero el proceso de ratificación se alargó más de un año en Estados Unidos debido a las dudas sobre las garantías de aplicación de los estándares medioambientales y laborales, y no ha sido hasta hoy que ha arrancado oficialmente.

Con su entrada en vigor, el USMCA pone fin a una etapa de incertidumbre entre los tres países que empezó cuando el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció que iba a cancelar el antiguo TLCAN en la primera etapa de su Presidencia.

Christopher Wilson, subdirector del Instituto México del Centro Wilson, en declaraciones a Efe, dijo que espera que temas como la integración energética, el espíritu empresarial, la innovación y el desarrollo de la fuerza laboral “pasen a formar parte de la agenda regional norteamericana”.

Un TLCAN renovado

El nuevo pacto comercial tiene como referencia el antiguo TLCAN, por lo que conserva gran parte de las medidas de libre comercio en América del Norte ya establecidas en 1994 y ahora renovadas.

“El T-MEC (USMCA) es un 90 por ciento igual que el TLCAN: garantiza el libre comercio en América del Norte. No obstante, actualiza temas como las reglas de comercio digital para el siglo XXI, pero a cambio también impone reglas del sector automotriz que probablemente son un paso atrás”, analizó Wilson.

Y es que por primera vez hay un capítulo completo sobre libre comercio digital en un pacto de este tipo. En él se prohíben los aranceles de importación y otros cargos sobre productos digitales transmitidos electrónicamente, el tratamiento discriminatorio de las transferencias de datos transfronterizas y la localización forzada de datos.

Entre las nuevas normas, el USMCA establece que el 75 % de la producción de los automóviles debe ser con productos norteamericanos; que entre el 40 % y el 45 % tiene que ser elaborado por trabajadores que ganen por lo menos 16 dólares la hora; y que el 70 % del acero y aluminio utilizados sean también de Norteamérica.

De acuerdo a varias encuestas publicadas al respecto, la mayoría de los fabricantes de vehículos cree que estas medidas incrementarán sus costes, pero que a largo plazo serán positivas para las compañías de la industria.

Respecto al sector primario, los agricultores estadounidenses tendrán  un mejor acceso a Canadá, que acordó aumentar sus cuotas libres de aranceles para productos lácteos, avícolas y de huevo bajo su régimen de gestión de suministro.

La Gran Época – EFE