Departamento de Justicia anuncia primeros arrestos federales en Chicago bajo la “Operación Leyenda”

Agentes de la Policía de Chicago en las inmediaciones del Hospital Mercy de Chicago. (Kamil Krzaczynski/AFP/Getty Images)

El Departamento de Justicia (DOJ) anunció que tres personas han sido acusadas federalmente esta semana por delitos relacionados con la posesión ilegal de armas o municiones en Chicago, Illinois— los primeros arrestos federales realizados en la ciudad en relación con la “Operación Leyenda” del departamento.

Los tres arrestos vienen después de que la administración Trump anunciara el miércoles la expansión del programa del departamento para reducir los crímenes violentos en Chicago y otras ciudades de la nación. La operación, nombrada en honor a LeGend Taliferro, de 4 años de edad, quien fue asesinado a tiros mientras dormía en su casa, fue lanzada por primera vez en Kansas City, Missouri, como parte de la promesa de Trump de ayudar a las ciudades que han sido golpeadas por una reciente ola de violencia.

Romeo Holloway, de 21 años, fue arrestado el martes por la noche por agentes de la ley federales y oficiales locales por supuestamente poseer una pistola cargada que contenía diez cartuchos de munición real, la cual tenía una bala en el cañón, según una denuncia penal. Se le acusó por el cargo de posesión ilegal de arma de fuego por parte de un delincuente convicto.

Unas horas más tarde, el miércoles por la mañana, agentes de la ley federales y de la policía local detuvieron a Darryl Phillips, de 22 años, por la presunta posesión de una ametralladora mientras ejecutaban una orden de registro autorizada por el tribunal. Durante el registro, las autoridades descubrieron una pistola semiautomática en un dormitorio de la propiedad. Tras examinarla, un agente especial de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) determinó que el arma de fuego estaba equipada con un dispositivo de disparo automático, también conocido como “interruptor”, que transforma el arma de fuego en una ametralladora, lo que le permite disparar más de un tiro sin tener que recargarla manualmente, según la denuncia penal.

Luego, el miércoles por la tarde, los oficiales de la policía de Chicago arrestaron a Darryl Collins, de 30 años, por supuesta posesión de municiones, las cuales fueron encontradas en una pistola cargada. Se le acusó de un cargo de posesión ilegal de municiones por parte de un delincuente convicto.

Tanto Collins como Holloway fueron condenados anteriormente por delitos penales y no se les permite legalmente poseer un arma de fuego o municiones, dicen los fiscales.

“La Operación Leyenda ha fortalecido nuestros esfuerzos para aprehender y acusar a los delincuentes ilegales de armas de fuego en Chicago”, dijo el fiscal del Distrito Norte de Illinois John R. Lausch, Jr. en una declaración.

“En el marco de la Operación Leyenda, estamos trabajando más estrechamente que nunca con el Departamento de Policía de Chicago, la ATF y otros socios federales, estatales y locales de la aplicación de la ley para arrestar y procesar a las personas que participan en delitos violentos en la ciudad”.

Si son condenados, los hombres se enfrentan a diez años de prisión federal.

El DOJ dijo el miércoles que más de 100 oficiales del FBI, la Administración de Control de Drogas y la ATF se encargarán de aumentar las fuerzas de trabajo conjuntas federales, estatales y locales que investigan las pandillas violentas de Chicago, los delitos con armas de fuego y las operaciones de tráfico de drogas. Mientras tanto, el Servicio de Alguaciles de EE.UU. y el Departamento de Seguridad Nacional también se han comprometido a enviar unos 100 agentes cada uno para apoyar la operación.

Chicago se enfrenta actualmente a un aumento significativo de crímenes violentos, con al menos 414 personas asesinadas este año, lo que supone un aumento de alrededor del 50 por ciento en comparación con el mismo periodo del año pasado, dijo Trump. Durante el fin de semana del 17 de julio, más de 60 personas fueron baleadas en Chicago, donde 14 fueron asesinadas.

“Esta violencia sacude la conciencia de nuestro país y no nos quedaremos de brazos cruzados viendo lo que sucede”, dijo Trump. “Ninguna madre debería tener que acunar a su hijo muerto en sus brazos simplemente porque los políticos se niegan a hacer lo necesario para asegurar su vecindario y su ciudad”.

El Departamento de Justicia también está enviando agentes federales a Albuquerque, Nuevo México, y tiene previsto ampliar la Operación Leyenda a Cleveland, Ohio; Detroit, Michigan; y Milwaukee, Wisconsin.

Janita Kan – La Gran Época