15 días después, festejo del 4 de Julio no desató brote de COVID-19

No hubo brote de contagiados de coronavirus luego del acto pro Trump en celebración de la independencia de EE.UU. (Pixabay)

En medio de una ola de ataques contra monumentos de EE.UU., Trump celebró la independencia afirmando su convicción por proteger la historia del país.

Dos semanas después del 4 de Julio, tiempo suficiente para descartar síntomas de COVID-19, las autoridades de salud del estado de Dakota del Sur informaron que no hubo un brote producto de la celebración.

No parece que el evento de fuegos artificiales del Monte Rushmore realizado el 3 de julio al que asistió el presidente Donald Trump se convirtiera en un foco de infección, ya sea de los habitantes de Dakota del Sur o de turistas de fuera del estado, así lo informaron funcionarios de salud el pasado jueves 16 de julio.

Según informa Associated Press, la mayoría de los más de 7.000 simpatizantes de Trump presentes en el evento llegaron desde otros estados para respaldar al mandatario y celebrar a la nación. La llegada de personas de otros estados no afectó las estadísticas de Dakota del Sur. Los funcionarios de la salud indicaron que durante las últimas dos semanas, la cantidad de casos nuevos diarios se ha mantenido mayormente estable.

Los 42 nuevos casos de COVID-19 (reportados 12 días después del evento) surgieron en los condados Minnehaha, Oglala Lakota, Union y Todd, no en el lugar del evento (situado en el condado de Pennington) y tampoco fueron importados. Cuatro casos resultaron en muertes, dos hombres y dos mujeres.

Lo más destacable es que los concurrentes no guardaron distanciamiento social y en su mayoría tampoco portaron mascarilla. Sin embargo, no se presentó un brote masivo. Kim Malsam-Rysdon, secretaria de salud de Dakota del Sur, dijo que la administración alienta a las personas a usar máscaras cuando están en contacto cercano con otras personas durante 15 minutos o más, sin embargo, informó que la gobernadora republicana Kristi Noem no volverá obligatorio el uso de estas.

De hecho, la gobernadora Noem ingresó recientemente a caballo al primer evento deportivo multitudinario desde marzo (rodeo de toros) y declaró públicamente la importancia de defender la libertad y destacó como rol de los gobernadores de otros estados confiar en su gente y dejarles decidir lo que es mejor para sus familias. Noem también señaló que es esa libertad hace grande a la nación. Resaltó cómo sus ciudadanos entonaron orgullosamente el himno del país.

Vale destacar cómo la zona rural de EE.UU. vive una experiencia muy distinta a las ciudades grandes y cómo esto influye en las elecciones presidenciales, pues los colegios electorales están diseñados de tal modo que las ciudades más pobladas no tengan supremacía sobre la voluntad del campo. En EE.UU. no se gana por mayoría, sino por representatividad.

El presidente Trump, que busca ser reelecto en noviembre, apeló a esos votantes y redobló la apuesta: despertó el fervor patrio. Celebró la independencia de la nación frente a un monumento que activistas de la «justicia racial» exigen remover: Mount Rushmore, la montaña tallada con los rostros de cuatro expresidentes de los EE.UU.

En contraposición a la tensión social que se vive en el país avivado por la extrema izquierda que busca destruir la historia de los EE.UU., Trump enalteció el legado de cada uno de los expresidentes tallados, a la par de la nación en su totalidad:

Este monumento nunca será profanado. Estos héroes nunca serán desfigurados. Su legado nunca será destruido, sus logros nunca serán olvidados, y el Monte Rushmore será para siempre un eterno homenaje a nuestros antepasados y a nuestra libertad.

Nuestra nación está siendo testigo de una campaña despiadada para borrar nuestra historia, difamar a nuestros héroes, borrar nuestros valores y adoctrinar a nuestros hijos.

Multitudes enojadas están tratando de derribar las estatuas de nuestros Fundadores, desfigurar nuestros monumentos más sagrados y desatar una ola de crímenes violentos en nuestras ciudades. Muchas de estas personas no tienen idea de por qué están haciendo esto, pero algunos saben exactamente lo que están haciendo. Piensan que el pueblo estadounidense es débil, blando y sumiso. Pero no. El pueblo estadounidense es fuerte y orgulloso, y no permitirá que le quiten a nuestro país todos sus valores, historia y cultura.

Esto quiebra el relato de los medios masivos como The New York Times que publicó una nota cuyo subtítulo posiciona a los mítines pro-Trump como un tema de vida o muerte.

Paralelamente, los mismos medios que incentivaron manifestaciones masivas bajo la consigna de Black Lives Matter, como BuzzFeedNews, afirmaron que en las ciudades donde se marchó no se han visto picos de contagio.

Es decir, según la prensa masiva la inmunidad está garantizada cuando se defiende una causa de izquierda, pero en EE.UU. ser seguidor de la derecha es una sentencia de contagio de coronavirus.

Sin embargo, la evidencia muestra que no fue así. Los índices de contagio de Dakota del Sur no aumentaron con la llegada masiva de simpatizantes de Trump de otros estados.

Mamela Fiallo Flor – PanamPost