Para Black Lives Matter las vidas de los negros no importan

Rsidentes, activistas, amigos y familiares de las víctimas de la violencia armada marchan por Michigan Avenue llevando casi 800 cruces de madera con los nombres de los muertos por homicidio en la ciudad en 2016 en Chicago el 31 de diciembre de 2016. (Scott Olson / Getty Images)

Comentario

En caso de que te lo perdieras, y considerando que no te chupas el dedo con respecto a cuántos asistieron o no al mitin de Trump en Tulsa, durante el fin de semana del Día del Padre en Chicago 60 personas fueron baleadas, 9 de ellas fatalmente, según el último conteo.

Estos incluyen a una niña de 13 años en el barrio de Austin, en West Side. Dos horas antes, en la misma zona, alguien en una camioneta se detuvo junto a un coche Honda azul y disparó varias veces al conductor, alcanzando y matando a su hijo de tres años.

Una masacre similar ocurrió en la ciudad de Chicago solo un par de semanas antes, durante el fin de semana del Día de la Recordación, cuando 39 personas resultaron heridas y 10 murieron, incluyendo un chico de 16 años.

Y luego, por supuesto, tenemos Minneapolis, donde comenzaron la mayoría de las recientes disputas, donde anoche una persona murió y 11 fueron heridas en un tiroteo.

Todo esto se trató de violencia negra sobre negra del tipo más trágico.

¿Dónde estaba Black Lives Matter? En ninguna parte, ya que la policía no hizo nada de eso. A BLM no parece importarle la violencia ejercida contra los negros si la policía no está involucrada, a pesar de que negros contra negros es, en muchos casos, lo más letal y más común, lo que resulta exponencialmente en más víctimas negras.

El interés principal de BLM parece ser destruir el estado, creando una revolución con sus amigos de Antifa para tomar el poder.

Pero hay otra razón, quizás más potente psicológicamente, por la que BLM no quiere lidiar con la violencia entre negros, aparte de encontrar alguna forma absurda de conexión con la policía cuando esta no existe.

Para hacer esto, tendrían que plantear una pregunta que podría ser verdaderamente deshonrosa y provocar vergüenza: ¿Por qué las personas negras no han podido mejorar sus propios barrios en lugares como Chicago, Minneapolis, Baltimore, San Luis y Los Ángeles?

¿Por qué están en un estado tan miserable después de todo este tiempo? ¿Por qué tanta gente sigue matándose entre sí? ¿Es todo culpa del hombre blanco?

Bueno, de alguna manera lo es, si el hombre blanco es Lyndon Baines Johnson. Antes de que él iniciara, por razones tanto idealistas como de interés propio, la Gran Sociedad en 1964, la mayoría de las familias negras estaban intactas, algunos dicen que incluso más que las familias blancas. Luego llegó el sistema de bienestar y, con el paso de los años, a medida que los subsidios se volvieron más valiosos que el trabajo, la familia negra se desintegró. Sus comunidades cayeron en un creciente deterioro.

La gran mayoría de los niños negros nacen ahora fuera del matrimonio en hogares monoparentales, el mundo está en contra de ellos antes de que pudieran empezar.

Eso es algo que BLM debería querer hacer, si las vidas reales de los negros en verdad le importaran a Black Lives Matter.

Por supuesto que no es divertido. Es un trabajo duro, mejorar las vidas en la realidad, animar a la gente a dejar la asistencia social y conseguir trabajo, para empezar negocios, para establecerse o casarse, para alejarse de las drogas, el alcohol y las pandillas.

Los líderes de Black Lives Matter son obviamente gente brillante. Pero están tomando el camino fácil, permitiendo que su ira y su miedo a la verdad dicten sus vidas cuando ellos, entre todas las personas, tienen tanto que ofrecer.

BLM son personas muy jóvenes que podrían estar mejorando las comunidades negras y no lo están haciendo. Están dirigiendo sus energías a la romántica ilusión de la revolución mientras derriban las cosas en lugar de construirlas.

Lennon y McCartney lo expresaron bien en una época temprana y similar:

“Dices que quieres una revolución
Bueno, ya sabes
Todos queremos cambiar el mundo
Me dices que es la evolución
Bueno, ya sabes
Todos queremos cambiar el mundo
Pero cuando hablas de destrucción
¿No sabes que puedes excluirme?”.

En la tercera estrofa es aún más, en realidad bastante, inquietantemente contemporáneo, como si John y Paul estuvieran cantando directamente a Black Lives Matter y a Antifa en la época del virus del PCCh:

“Dices que cambiarás la Constitución
Bueno, ya sabes
Todos queremos cambiar tu opinión
Me dices que es la institució
Bueno, ya sabes
Será mejor que en su lugar liberes tu mente
Pero si vas con las fotos del presidente Mao
No vas a lograrlo con nadie de todos modos”.

Cuánta razón tenían.

Roger L. Simon – La Gran Época