La ONU comparte bandera de Antifa en su cuenta oficial de Twitter y condena etiqueta de EE.UU. al grupo

Los miembros de Antifa marchan mientras el movimiento se reúne para una manifestación de “Exigencia de libertad de expresión” en Washington, el 6 de julio de 2019. (Andrew Caballero-Reynolds//AFP/Getty Images)

Las Naciones Unidas defendió al grupo radical de extrema izquierda Antifa y a otras organizaciones similares, diciendo a Estados Unidos que sus expertos estaban profundamente preocupados por la tipificación de los miembros de Antifa por parte del fiscal general de Estados Unidos, William Barr, como “terroristas domésticos”.

La Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra compartió el viernes una imagen de la bandera de Antifa -ahora no disponible- en su cuenta oficial de Twitter, diciendo que sus expertos “expresan su profunda preocupación por una reciente declaración del fiscal General de EE.UU. que describe a Antifa y a otros activistas antifascistas como terroristas nacionales”.

La oficina prosiguió diciendo que esa descripción “socava los derechos” de los miembros de Antifa y otros grupos antifascistas “a la libertad de expresión y de reunión pacífica” en Estados Unidos.

La declaración de la ONU responde a las observaciones de Barr sobre la supuesta participación de Antifa y otras organizaciones extremistas en los violentos disturbios observados durante las recientes protestas por George Floyd. La muerte de Floyd, un hombre negro que murió bajo la custodia de la policía de Minneapolis, dio lugar a protestas en todo el país en las que se pedían cambios en las prácticas policiales.

Las autoridades federales, entre ellas Barr, han atribuido la actividad violenta a organizaciones extremistas como Antifa. El fiscal general dijo previamente en un comunicado el 31 de mayo que la presunta violencia “llevada a cabo por Antifa y otros grupos similares en relación con los disturbios es terrorismo nacional y será tratado en consecuencia”.

Anteriormente, dijo que el Departamento de Justicia tiene pruebas de que Antifa y otros grupos similares instigaron la actividad violenta, y dijo que las autoridades federales están llevando a cabo investigaciones exhaustivas sobre ciertos individuos vinculados al grupo extremista.

“Tenemos algunas investigaciones en curso y muy centradas en ciertos individuos que se relacionan con Antifa”, dijo Barr durante una entrevista con Fox News el 8 de junio. “Pero en la…fase inicial de identificar a las personas y arrestarlas, fueron arrestadas por delitos que no requieren que identifiquemos a un grupo en particular o que no es necesario eso”.

Mientras tanto, el presidente Donald Trump, anunció el 31 de mayo que su administración designaría a Antifa como organización terrorista.

Una experta de la ONU que expresó su preocupación fue Fionnuala Ní Aoláin, la relatora Especial de la ONU sobre la promoción y protección de los derechos humanos y las libertades fundamentales en la lucha contra el terrorismo. Ní Aoláin expresó su pesar por la respuesta de Estados Unidos a las protestas en un comunicado por separado.

“El derecho internacional sobre derechos humanos protege el derecho a la libertad de expresión, asociación y reunión pacífica”, dijo Ní Aoláin. “Es lamentable que Estados Unidos haya decidido responder a las protestas de una manera que socava estos derechos fundamentales”.

Agregó que “el uso indebido de la retórica del terrorismo socava las protestas legítimas y reduce la libertad de expresión en Estados Unidos, que ha sido un sello distintivo de los valores constitucionales estadounidenses, y un faro mucho más allá de sus costas”.

Los orígenes del grupo Antifa se remontan al movimiento “antifascista” de Alemania, que formaba parte de las operaciones del frente de la Unión Soviética para incitar a una revolución comunista en el país europeo. En Estados Unidos, el grupo afirma que sus miembros luchan contra el fascismo, pero rara vez se enfrentan a los fascistas reales. En cambio, sus miembros, que son comunistas, socialistas y otros radicales de extrema izquierda, califican de “fascistas” a los partidos y personas que no se alinean con su ideología para justificar el uso de la violencia contra ellos.

El grupo aparece frecuentemente en las noticias por sus ataques violentos a grupos opositores, en particular a los partidarios de Trump, a los que califican de “fascistas”.

Janita Kan – La Gran Época

Ivan Pentchoukov contribuyó a este informe.