El Estado Islámico anima a sus seguidores a difundir el coronavirus aprovechando la pandemia y las protestas

Un miembro de la milicia iraquí inspecciona el sitio de un ataque del Estado Islámico contra las tropas iraquíes, el 3 de mayo. Ahmad Al-Rubaye/AFP vía Getty Images.

Una publicación online del grupo Estado Islámico en India ha pedido a sus partidarios que propaguen el coronavirus diciendo que “cada hermano y hermana, incluso los niños, pueden contribuir a la causa de Alá convirtiéndose en portadores de esta enfermedad para atacar a las colonias de infieles”. El grupo afirma que los musulmanes devotos no se enfermarán, porque “ninguna enfermedad puede dañar ni siquiera el cabello de un fiel”. Se trata del último de una serie de esfuerzos del Estado Islámico y sus seguidores por aprovechar la pandemia y la inestabilidad cívica general en Occidente.

Un seguidor del Estado Islámico publicó el hashtag “#AmericaBurning” en una discusión en el chat de Telegram a inicios de junio y otro publicó un mensaje que decía “Te despiertas esta mañana con noticias de la destrucción de Estados Unidos, el desmantelamiento de sus estados y la guerra civil”.

Otro sitio web del Estado Islámico proclamó “Destrucción, fragmentación. Estados Unidos está ardiendo”, mientras que un partidario del Estado Islámico publicó fotos de los disturbios en ese mismo foro de Telegram, escribiendo “Oh Alá, quémalos como ellos quemaron las tierras de los musulmanes”.

Los partidarios del Estado Islámico se regocijan por las tensiones que han creado las protestas pacíficas y la violencia ocasional en las calles de Estados Unidos a raíz de la muerte de George Floyd el 25 de mayo. Como investigador que rastrea al Estado  Islámico y sus afiliados, he dado seguimiento a la manera en que este grupo ha estado aprovechando los efectos del coronavirus en sus enemigos y celebrando los efectos de las tensiones raciales y la pandemia en Estados Unidos.

Las Fuerzas Especiales iraquíes libraron una batalla de varios días contra el Estado Islámico a principios de junio.
Las Fuerzas Especiales iraquíes libraron una batalla de varios días contra el Estado Islámico a principios de junio. Ali Makram Ghareeb/Anadolu Agency via Getty Images

Una oportunidad en medio de la pandemia

Los seguidores del Estado Islámico están entusiasmados ante la perspectiva de que se produzcan muertes masivas en Occidente por el coronavirus, al cual definieron como “el soldado más pequeño de Dios”.

También ven la mano del virus en los retrocesos militares de Estados Unidos relacionados con el coronavirus, como el anuncio que hizo el Pentágono en marzo de que dejaría de enviar tropas a Irak durante al menos dos meses.

Estados Unidos también retiró algunas tropas de Irak, ha retirado muchas más de seis bases operativas en primera línea y ordenó a las tropas que permanecían en el país que se quedaran en sus bases, unas decisiones que han interrumpido la mayoría de las misiones conjuntas con las tropas locales iraquíes y kurdas.

En Irak, el Estado Islámico ha reaccionado intensificando los ataques. Se han enfocado en miembros de la milicia chiita pro gubernamental y las tropas iraquíes y kurdas, que ahora tienen menos apoyo de Estados Unidos para defenderse.

Sin embargo, los ataques aéreos británicos y estadounidenses siguen apuntando a los escondites fortificados en las cuevas del grupo en el norte de Irak, mientras las tropas terrestres iraquíes siguen atacando, aunque con menos efectivos debido al bloqueo de la base por el coronavirus.

En Siria, las fuerzas del Estado Islámico se han envalentonado y hace poco atacaron a las tropas del gobierno con minas terrestresarmas pesadas y coches bomba que mataron a cientos de personas.

Hombres sospechosos de formar parte del Estado Islámico están retenidos en prisiones atestadas de Kurdos en Siria.
Hombres sospechosos de formar parte del Estado Islámico están retenidos en prisiones atestadas de Kurdos en Siria. Fadel Senna/AFP via Getty Images

El Estado Islámico también le teme al virus

A pesar de todas las oportunidades que aparentemente la pandemia le está ofreciendo al Estado Islámico, el grupo también está preocupado por cómo los afecta el virus. En Siria, las fuerzas kurdas mantienen cautivos a unos 12 000 combatientes del Estado Islámico y 70 000 de sus familiares, mayormente mujeres y niños, en campos de internamiento grandes pero atestados y antihigiénicos donde no es posible mantener la distancia social.

Los prisioneros viven aterrorizados porque la pandemia estalle entre ellos y han estado protestando en un esfuerzo por escapar de los campos. En mayo, los prisioneros del Estado Islámico se amotinaron y tomaron el control de una prisión en la que se encontraban hasta 5 000 prisioneros, pero luego fueron reprimidos.

Los líderes del Estado Islámico no solo han pedido a sus combatientes que ataquen los campamentos con menos vigilancia para liberar a los prisioneros, sino que también expresaron su preocupación por la propagación de la enfermedad entre sus propias fuerzas.

Llamadas a la yihad en Occidente

Un boletín de finales de marzo del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos advirtió que el boletín electrónico del Estado Islámico había pedido que se lanzaran ataques contra objetivos de atención médica en Estados Unidos y Europa afectados por la pandemia. El Estado Islámico ha ordenado a sus seguidores que no viajen a Europa, donde el brote de virus es mucho peor que en Medio Oriente. Sin embargo, el grupo ha sugerido que los seguidores que ya están en Europa aprovechen el caos, exhortándolos a emprender “nuevos ataques… similares a los ataques en ParísLondresBruselas y otros lugares” donde sus seguidores han usado bombas y armas de fuego para matar a docenas de personas en los últimos años.

El Estado Islámico incluso ha sugerido que matar a “infieles” podría ser una forma para que sus seguidores se protejan del virus, al afirmar: “Ellos también deben recordar que la obediencia a Dios, de las cuales la forma más elevada es la yihad, protege del tormento y la ira de Dios”.

Agentes de la Guardia Civil española arrestan a un presunto miembro del Estado Islámico en Barcelona el 8 de mayo.
Agentes de la Guardia Civil española arrestan a un presunto miembro del Estado Islámico en Barcelona el 8 de mayo. David Zorrakino/Europa Press via Getty Images

Actividades limitadas en Europa

Esas incitaciones pueden desencadenar respuestas.

El 11 de marzo, las autoridades alemanas arrestaron a cuatro presuntos miembros de una célula del Estado Islámico que supuestamente estaban planeando un ataque con explosivos contra instalaciones militares estadounidenses. En abril, un sudanés apuñaló a siete personas, matando a dos de ellas, en el sureste de Francia. Hace poco, el 20 de junio, un libio apuñaló a seis personas en un parque en Reading, Inglaterra, matando a tres de ellas.

No creo que los ataques en Francia y Gran Bretaña o el complot frustrado en Alemania indiquen un resurgimiento de la actividad del Estado Islámico en Occidente. Los mensajes del Estado Islámico han perdido gran parte de su atractivo galvanizador desde que el grupo perdió su estado transnacional, el cual había inspirado a muchos partidariosen la guerra de cinco años en Siria e Irak.

Mi investigación muestra que el llamamiento a los ataques a las finales de fútbol de la Copa del Mundo de la FIFA en Rusia en 2018 y contra las celebraciones del 4 de julio en Estados Unidos en 2019 no fue atendido. Aunque el Estado Islámico todavía puede realizar ataques en el Medio Oriente y en todo el mundo a través de sus seguidores, su regodeo ante las muertes y las tensiones raciales en Estados Unidos provocadas por el coronavirus no se traduce necesariamente en una amenaza real para el país.

Brian Glyn Williams, Professor of Islamic History, University of Massachusetts Dartmout.

Este artículo fue publicado originalmente en Yahoo por The Conversation.