Administración de Obama no reveló operación de inteligencia rusa de Brennan a funcionarios clave

El exdirector de la CIA, John Brennan, y el ex director de la Inteligencia Nacional, James Clapper, llegan a una audiencia cerrada ante el comité de inteligencia del Senado el 16 de mayo de 2018. (Alex Wong/Getty Images)

La Casa Blanca durante el gobierno de Barack Obama mantuvo a tres funcionarios clave en la oscuridad acerca de la explosiva operación de inteligencia rusa recibida a principios de agosto de 2016, del entonces director de la CIA, John Brennan, hasta después de las elecciones presidenciales en noviembre.

Los tres funcionarios ocupaban los principales cargos centrados en Rusia, la seguridad cibernética y los programas de inteligencia en el Consejo de Seguridad Nacional (NSC). Es probable que su exclusión plantee nuevas preguntas sobre la participación del gobierno de Obama en los orígenes de la investigación de la campaña presidencial de Trump, que se convirtió en una investigación del consejero especial Robert Mueller.

El gobierno de Obama coordinó una serie de reuniones de los llamados “grupos pequeños” en respuesta a la operación de inteligencia de Brennan, pero excluyó a tres funcionarios que normalmente estarían involucrados en trabajos de alto perfil sobre los temas: el coordinador de Ciberseguridad de la Casa Blanca, Michael Daniel; la directora senior para Rusia y Eurasia, Celeste Wallander; y el director senior de los Programas de Inteligencia, Brett Holmgren.

La exclusión de los funcionarios fue documentada por primera vez en el el informe sobre Rusia del Comité Selecto del Senado sobre Inteligencia, en su tercer volumen (pdf), donde señaló que “varios funcionarios del NSC que normalmente serían incluidos en discusiones de importancia (…) no fueron incluidos en las discusiones ni expuestos a la inteligencia sensible hasta después de la elección”.

Holmgren, director de los Programas de Inteligencia, declaró al comité de inteligencia del Senado que fue excluido, “debido a la sensibilidad de los informes de inteligencia”. Los “informes fueron presentados verbalmente, a menudo por el director Brennan. Así que no tuve acceso a muchos de esos informes hasta el periodo de noviembre o diciembre”, dijo.

Según el informe del comité de inteligencia del Senado, el gobierno de Obama no se preocupó por la interferencia en las elecciones presidenciales de 2016 hasta que Brennan proporcionó una serie de informes secretos. La inteligencia que Brennan transmitió supuestamente sirvió como llamada de atención, desencadenando una serie de reuniones de alto nivel para coordinar una respuesta.

Se sabe poco sobre el contenido de los informes de Brennan. En un testimonio público, él director de la CIA dijo que el contenido era similar a las conclusiones de la Evaluación de la Comunidad de Inteligencia, dada a conocer al público el 5 de enero de 2017.

“El contenido de esas sesiones informativas fue totalmente coherente con los principales juicios contenidos en las evaluaciones clasificadas y no clasificadas de enero, a saber, que los objetivos de Rusia eran socavar la fe pública en el proceso democrático de Estados Unidos, denigrar a la secretaria Clinton y perjudicar su potencial de ser elegida y su posible presidencia y ayudar a las posibilidades de elección del presidente Trump”, dijo Brennan a la Comisión Permanente de Inteligencia de la Cámara de Representantes el 23 de mayo de 2017.

Después de las sesiones informativas en la Casa Blanca, Brennan presentó la operación inteligencia a los miembros de la Banda de los Ocho del Congreso, en una serie de reuniones individuales. Brennan informó a tres miembros demócratas antes de informar a los republicanos. La secuencia y el formato de las sesiones informativas se apartaron de los procedimientos normales de la Banda de los Ocho, ya que la operación de inteligencia se informa a los ocho miembros a la vez.

El conocimiento público de los detalles más finos de las reuniones se limita a informes de los medios de comunicación de origen anónimo, los cuales afirman que la operación de inteligencia provino de una fuente de la CIA muy bien situada en el Kremlin. Uno de los artículos de los medios de comunicación incluía informes que cuestionaban la credibilidad de la fuente, incluso levantando sospechas de que era un agente doble para Rusia.

Ivan Pentchoukov – La Gran Época