Después de su peor semana de muertes por COVID-19, Nueva York ve signos de esperanza

Pasajeros con mascarillas en un tren de la ruta M en Nueva York, el viernes 10 de abril de 2020.

Aproximadamente la mitad de los fallecimientos relacionados con la pandemia de la COVID-19 en Estados Unidos han ocurrido en Nueva York.

En medio de algunos signos de esperanza de que la tasa de infección por coronavirus se está estancando, Nueva York todavía termina su peor semana de muertes hasta el momento desde que comenzó el brote. Autoridades anunciaron el domingo que el número de muertes diarias para el estado superó los 700 por sexto día consecutivo.

Entre tanto, el alcalde de la ciudad de Nueva York, Bill de Blasio, y el gobernador Andrew Cuomo se mantuvieron en desacuerdo sobre el plan del alcalde de cerrar las escuelas por el resto del año académico, con Cuomo asegurando que es demasiado temprano para tomar esa decisión.

Las cifras

Al final del día del sábado, había 18.707 personas hospitalizadas con el virus en el estado, con solo 73 adicionales desde el día anterior.

Pero un gran número de personas sigue muriendo todos los días, indicó el domingo el gobernador Andrew Cuomo. 758 personas murieron el sábado, el sexto día consecutivo en que la cifra superó los 700 fallecimientos.

En total, el virus mató a 5.226 personas en la semana que terminó el sábado. Eso elevó el número total de muertes en el estado a 9.385.
Hogares para ancianos

Se han registrado más de 2.700 muertes por la COVID-19 en hogares para ancianos en todo el país, incluidas 1.880 en el estado de Nueva York hasta el sábado.

Hay aproximadamente 96.000 residentes en 613 hogares para ancianos con licencia en el estado de Nueva York. Más de 5.500 residentes en 338 hogares de ancianos han dado positivo para el coronavirus.

¿Las escuelas se mantendrán cerradas?

Cuomo y el alcalde de la ciudad de Nueva York, Bill de Blasio, se mantuvieron en desacuerdo el domingo sobre el plan del alcalde de cerrar las escuelas en el distrito más grande de la nación. ​

De Blasio anunció el sábado que las escuelas públicas en el distrito escolar de la ciudad con 1.1 millones de estudiantes cerrarían durante el resto del año académico para frenar la propagación del coronavirus.

Después de que Cuomo desafió la autoridad de De Blasio para hacerlo, el alcalde se retractó el domingo diciendo que: “Estábamos bastante seguros de que era lo correcto”.

Dos horas después, Cuomo reiteró su posición de que el cierre de escuelas tendría que ser coordinador con distritos alrededor de la ciudad.

La conversación sobre el cierre de escuelas por el año es “prematuro”, indicó el gobernador en su propia rueda de prensa. “No creo que nadie pueda tomar una decisión informada en este momento”.

De Blasio dijo que su meta era reabrir las escuelas en septiembre, agregando que los graduados de la secundaria puede que tengan que terminar sin una ceremonia de graduación.

Orden de tapabocas

Cuomo dijo que firmaría una orden ejecutiva el domingo que ordena a los empleadores proporcionar a los trabajadores esenciales una mascarilla quirúrgica o de tela a sus empleados cuando interactúan con el público. Los empleadores tendrían que pagar el costo.

Dijo que era similar a una orden en Nueva Jersey.

Hoteles para las personas sin hogar

De Blasio dijo que la ciudad está avanzando con un plan para trasladar a un total de 6.000 personas sin hogar de refugios a hoteles para tratar de limitar la propagación del coronavirus.

El plan contempla mover a personas que han dado positivo por el virus o aquellos con síntomas de la COVID-19. El esfuerzo también está destinado a reducir los refugios donde es “difícil lograr el distanciamiento social”, dijo el alcalde.

La ciudad dice que 20 personas sin hogar han muerto por el virus, 19 de los cuales estaban hospitalizados cuando murieron. Hay alrededor de 58.000 personas en el sistema de refugios y otras 4.000 en las calles de la ciudad.

Catedral de San Patricio vacía en Pascua

La pandemia de coronavirus significó que este domingo de Pascua no hubo congregantes en los bancos de la Catedral de San Patricio.

El cardenal Timothy Dolan dirigió una misa televisada en una transmisión que se esperaba atrajera a una gran audiencia.

Dolan dijo el domingo que estaba contento de que las congregaciones pudieran tener una celebración virtual.

“Sin embargo, los extrañamos”, dijo. “Preferimos que estén aquí físicamente”.

Voz de América