Varios senadores de Estados Unidos vendieron acciones tras participar en una sesión confidencial sobre el coronavirus en enero

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  • La senadora de Georgia, Kelly Loeffler, casada con el presidente de Intercontinental Exchange vendió 3.1 millones de dólares en acciones.
  • Posible violación de la Ley STOCK, que prohibe a los empleados del gobierno operar en bolsa con información confidencial.

La polémica en el Capitolio está servida. Según se ha podido conocer, al menos cuatro senadores de ambos partidos políticos en Estados Unidos vendieron acciones después de participar en un briefing sobre el coronavirus el pasado mes de enero. Medidas que permitieron que estos se protegiesen de la debacle sufrida en la bolsa americana que ha registrado su entrada más rápida en un mercado bajista de la historia además de experimentar caídas no vistas desde el octubre de 1987.

De acuerdo a los documentos de acceso público, la senadora, Kelly Loeffler (republicana por Georgia), James Inhofe (republicano por Oklahoma), Dianne Feinstein (demócrata por California) y Richard Burr (republicano por Carolina del Norte) vendieron cientos de miles de dólares en acciones días después de participar en una sesión informativa clasificada, es decir, confidencial, que tuvo lugar el pasado 24 de enero, con funcionarios de la administración sobre la amenaza del brote de coronavirus.

Estas acciones cuestionan si los senadores violaron la conocida como Ley STOCK, que prohíbe a los miembros del Congreso realizar operaciones financieros basados en información que no es pública.

Loeffler, ex directiva de Intercontinental Exchange (ICE), la matriz de la Bolsa de Valores de Nueva York, quien además está casa con el presidente de ICE, vendió hasta 3.1 millones de dólares en acciones durante las tres semanas posteriores a la sesión informativa sobre el COVID-19 organizada por los comités de Salud y Relaciones Exteriores del Senado.

La senadora explicó en un par de tuits publicados el viernes que no controlaba los activos financieros de ella y de su esposo y fue informada de las ventas el 16 de febrero.

“Este es un ataque ridículo e infundado. No tomo las decisiones de inversión de mi cartera. Las decisiones de inversión son tomadas por múltiples asesores externos sin el conocimiento o la participación mía o de mi esposo”, justificó.

Inhofe vendió al menos 180,000 dólares en acciones el 27 de enero, días después del briefing. Inhofe también vendió al menos 50,000 en acciones en una compañía de gestión de activos el 20 de febrero, días antes de la caída del mercado de valores.

La venta de Inhofe se produjo aproximadamente una semana después de que Burr se vendiera el 13 de febrero entre 628,000 y 1.72 millones de dólares en acciones mientras recibía informes clasificados sobre el coronavirus como presidente del Comité de Inteligencia del Senado.

“El senador Burr presentó un formulario de divulgación financiera para transacciones personales realizadas varias semanas antes de que Estados Unidos y los mercados financieros mostraran signos de volatilidad debido al creciente brote de coronavirus”, declaró un portavoz del senador al portal ProPublica al ser preguntado por estas operaciones.

Al menos una senadora demócrata también deshizo posiciones en bolsa tras participar en la sesión informativa. Feinstein, una histórica del Senado, vendió al menos 500,000 dólares en acciones de Allogene Therapeutics, una compañía de biotecnología de California, el pasado 31 de enero y al menos otro millón de dólares en participaciones de la misma compañía el pasado 18 de febrero, según los registros del Senado.

Un portavoz de Feinstein dijo al The New York Times que la senadora no tuvo nada que ver con las decisiones de vender sus acciones. “Todos los activos del senador Feinstein están en un fideicomiso ciego”, dijo un portavoz, Tom Mentzer, en un comunicado. “Ella no está involucrada en las decisiones financieras de su esposo”.

La Ley de Freno al Comercio con Conocimiento del Congreso (STOCK, por sus siglas en inglés) fue promulgada el 4 de abril de 2012 y su intención es combatir el uso de información privilegiada con fines personales de los legisladores. Fue respaldada por el presidente Barack Obama y prohíbe el uso de información no pública con fines de lucro privado, incluido el uso de información privilegiada por miembros del Congreso y otros empleados del gobierno.

Jose Luis de Haro – Economía Hoy