Trump culpa al régimen chino por la pandemia: “El mundo está pagando un precio muy grande”

El presidente de los Estados Unidos Donald Trump habla sobre el último desarrollo del brote de coronavirus en Estados Unidos en la Sala de Prensa James Brady en la Casa Blanca el 18 de marzo de 2020 en Washington, DC. El presidente Trump anunció en Twitter que Estados Unidos y Canadá cerrarán su frontera al tráfico no esencial para tratar de detener la propagación de la pandemia del virus del PCCh. (Alex Wong/Getty Images)

El presidente Donald Trump sugirió que el régimen chino es el culpable de la pandemia viral que se extendió ahora a más de 150 países de todo el mundo.

“Podría haber sido detenida justo de donde vino, China”, dijo Trump durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca el jueves 19 de marzo. “El mundo está pagando un precio muy grande por lo que hicieron”, añadió al responder a una pregunta sobre los funcionarios del Partido Comunista Chino que no compartieron información en el momento que el brote epidémico comenzó.

“Habría sido mucho mejor si hubiéramos sabido de esto unos meses antes”, dijo el presidente, y agregó que los funcionarios estadounidenses podrían haber actuado más rápidamente si el régimen hubiese compartido información sobre el virus del PCCh, que surgió en Wuhan.

The Epoch Times se refiere al nuevo coronavirus, que causa la enfermedad COVID-19, como el virus del PCCh (Partido Comunista Chino) porque el encubrimiento y la mala gestión del PCCh permitió que se extendiera por toda China y desatara una pandemia mundial.

Un reportero preguntó al presidente sobre el hecho de que el régimen no está reportando nuevos casos del virus, cuyo brote comenzó el año pasado.

“Espero que sea cierto”, dijo Trump antes de calificar, “pero ¿quién lo sabe?”.

Los trabajadores se preparan para desinfectar las habitaciones del hospital de la Cruz Roja en Wuhan, China, el 18 de marzo de 2020. (STR/AFP vía Getty Images)

Cuando se desencadenó el brote en China, varios ciudadanos, periodistas, activistas de derechos humanos y redes sociales, acusaron al régimen de encubrir el número de casos y las muertes. Las inquietantes imágenes de vídeo, durante el punto álgido del brote, mostraron lo que parecían ser funcionarios del PCCh secuestrando a personas y encerrando a personas dentro de sus casas.

La ira generalizada se desencadenó a principios de febrero cuando murió un médico chino que trató de advertir al público sobre el brote viral. Según el anuncio, Li Wenliang murió después de contraer el coronavirus mientras trataba a pacientes en Wuhan.

Los funcionarios le dijeron a Li que “dejara de hacer comentarios falsos” y fue investigado por “difundir rumores”, informó la BBC. Su padre dijo que no estaba propagando rumores.

Human Rights Watch, en un informe del 12 de marzo, criticó al régimen chino y a la Organización Mundial de la Salud por participar en la censura.

“Si la libertad de expresión existiera en China, los sitios de redes globales como Facebook y Twitter, así como las plataformas chinas de Internet, se verían inundadas de llamadas desesperadas de ayuda y de historias desgarradoras de muertes y enfermedades publicadas por personas que viven bajo la cuarentena. También cuando uno ve en sus propias redes sociales cómo se producen masivos sufrimientos como resultado de estas medidas ‘rápidas’, se puede pensar de forma diferente”, destacó la organización.

Jack Phillips – La Gran Época