Pánico global por la epidemia del Coronavirus

Vivimos en la época de la información masiva que nos induce a pensar y decir lo que la prensa publica; al mismo tiempo, ignoramos lo que los mismos medios deciden no publicar. Actualmente, nada ilustra mejor esta situación que la epidemia del Coronavirus (COVID-9)

Desde que el primer caso de COVID-19 fue reportado en Wuhan, China, en diciembre del año pasado, los medios de comunicación han inundado las noticias con el tema. De hecho, el Coronavirus se ha convertido, y con razón, en la noticia más publicada por la prensa alrededor del mundo.

La Organización Mundial de la Salud bautizó al nuevo virus como COVID-19. El nombre significa “Enfermedad del Coronavirus de 2019”. La abreviación resalta dos hechos importantes. Primero, se trata de un virus nuevo. Segundo, el virus fue descubierto el año 2019.

El COVID-19 es un problema de seguridad pública con graves implicaciones globales. Al momento de escribir este artículo el virus ha infectado a más de 110.000 personas y matado a más de 3.000, la gran mayoría en China. En menos de 3 meses la infección se ha diseminado a 99 países, incluyendo un caso en el Vaticano. En EEUU se han reportado 466 personas contagiadas y 21 muertos.

Estos números revelan dos hechos importantes. El virus tiene un alto índice de contagio y significante índice de mortalidad en personas de edad avanzada con ciertas enfermedades preexistentes. Algo más, el impacto económico de la epidemia alrededor del mundo ha sido devastador.

Según el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades en EEUU (CDC por sus siglas en inglés) aún no conocemos mucho sobre el nuevo virus; sin embargo, la información disponible sugiere que la mayoría de los casos son moderados.

Es importante tomar en cuenta que el COVID-19 es un virus nuevo que fue identificado por primera vez en Wuhan, China, en diciembre del año pasado. El virus requiere una prueba de laboratorio específica que permite su identificación y diagnóstico. En otras palabras, no todo Coronavirus es COVID-19.

Una calle desolada en Wuhan, China, donde se inició la epidemia del COVID-19

Enfermedades por Coronavirus son frecuentes y causan entre 5 y 10 por ciento de infecciones del tracto respiratorio superior en adultos. Al contrario, infecciones por COVID-19 son raras en comparación con otros Coronavirus. Actualmente no existe tratamiento para los Coronavirus.

El nuevo Coronavirus no es la única epidemia viral en EEUU. Cada año el virus de la Influenza mata a miles de estadounidenses. Según el CDC, 20.000 personas han fallecido de Influenza desde que comenzó la estación viral en octubre de 2019. Cuando termine el periodo en mayo habrá muchos más casos reportados. En el año 2018 alrededor de 80.000 personas murieron de Influenza en EEUU.

Es crucial mantener la calma y adoptar las medidas preventivas recomendadas por las autoridades de salud. Desafortunadamente, algunos medios alarmistas crean pánico en la población. Por otro lado, nunca faltan los opositores del presidente Trump que politizan la epidemia para criticar al mandatario. Al respecto, el peor comentario provino del dictador socialista de Venezuela, Nicolás Maduro, quien dijo que el nuevo Coronavirus es un “arma biológica creada contra China”.

El 30 de enero la Organización Mundial de la Salud declaró al COVID-19 una emergencia global. Poco después el mundo entró en pánico. Algunos países cerraron sus fronteras, otros suspendieron las clases en las escuelas, y otros cancelaron conferencias importantes y eventos deportivos. El comercio internacional, el turismo, los viajes y la Bolsa de Valores en varias naciones comenzaron a desplomarse. En algunos países los supermercados y farmacias fueron invadidos en busca de alimentos y mascarillas. En EEUU varios estados se declararon en emergencia. En el Estado de Washington, donde la mayoría de fatalidades se reportaron inicialmente, se recomendó que más de dos millones de personas no vayan a trabajar y permanezcan en sus casas. En Italia, el país con más casos de Coronavirus en Europa, 16 millones de personas están en cuarentena para contener la diseminación del virus. Debido al COVID-19 varias ciudades de China han cancelado vuelos y horarios de trenes.

Italia, el país de Europa más afectado por el COVID-19

La epidemia del COVID-19 es un problema de salud público con buenas posibilidades de diseminarse en todo el mundo convirtiéndose en pandemia. De acuerdo al CDC, el riesgo inmediato de estar expuesto al virus es bajo. Al momento, no hay evidencias de transmisión generalizada en EEUU, señaló el CDC.

Las agencias federales están trabajando estrechamente con las autoridades estatales para controlar la amenaza pública que el COVID-19 representa para EEUU. Los objetivos principales son minimizar la introducción del virus desde el extranjero y prevenir la transmisión dentro del país.

Según el CDC, el gobierno ha adoptado “medidas sin precedentes” respecto a los viajes para contener la amenaza de salud impuesta a los estadounidenses por el nuevo Coronavirus.

Debemos tener en cuenta que el pánico causado por la epidemia del Coronavirus puede tener consecuencias inimaginables, no sólo en EEUU, sino también a nivel mundial… incluso peor que el mismo virus.

Esperemos que la transmisión del virus sea contenida eficientemente y que la vacuna esté disponible en un futuro cercano. Al respecto, El presidente Trump pidió a las compañías farmacéuticas que aceleren el desarrollo de la vacuna para el nuevo Coronavirus. El mandatario también donó su salario del cuarto trimestre de 2019 al Departamento de Salud para combatir la epidemia viral en EEUU.

Para más información y recomendaciones puede ver la página del CDC aquí.

Juan Torres