Senadora Collins dice que recibió amenazas de muerte “creíbles” tras su voto de absolución a Trump

La senadora Susan Collins (R-Maine) llega al Capitolio para el discurso sobre el estado de la Unión del presidente Donald Trump, en Washington el 4 de febrero de 2020. (Charlotte Cuthbertson/The Epoch Times)

La congresista republicana de Maine, Susan Collins, anunció que ha estado recibiendo amenazas de muerte después de que votara para absolver al presidente Donald Trump en el impeachment del Senado.

Tres de esas amenazas de muerte, dijo, fueron consideradas “creíbles” y están siendo investigadas, declaró en una conferencia el viernes, según The Associated Press.

“Tengo un gran respeto por todos ustedes y por nuestra policía estatal y nuestra policía local. Siempre he amado a nuestras fuerzas del orden y he estado muy agradecida por todo lo que han hecho”, dijo Collins en la conferencia de invierno de la Asociación de Jefes de Policía de Maine en South Portland, Maine.

También indicó que había recibido amenazas de muerte después de que votara para confirmar al juez Brett Kavanaugh en el Tribunal Supremo de Estados Unidos en 2018. En ese momento recibió una carta amenazadora en su casa de Bangor, Maine, que contenía una toxina mortal, la ricina. Su marido y su perro, Pepper, fueron puestos en cuarentena.

Collins fue una de los dos senadores republicanos que votaron a favor de llamar a testigos durante el juicio político, uniéndose a los demócratas de la cámara alta. Sin embargo, finalmente votó para absolver al presidente Trump por abuso de poder y obstrucción del Congreso, diciendo más tarde a los periodistas que ella cree que el mandatario “aprendió de este caso”. El senador Mitt Romney (R-Utah) fue el otro republicano que votó a favor de los testigos, pero rompió filas con su partido y votó para condenar al presidente.

“Voto por la absolución porque no creo que el comportamiento alegado alcance el listón más alto de la Constitución para anular una elección y destituir a un presidente debidamente elegido”, dijo Collins a CBS News en ese momento, añadiendo que cree que las acciones de Trump no equivalían a altos crímenes o delitos menores.

Pero cuando uno de los testigos claves del juicio por impeachment, Alexander Vindman, el principal experto en Ucrania del Consejo de Seguridad Nacional (NSC), fue despedido el viernes, Collins se describió a sí misma como alguien que está “obviamente” en contra de la medida. En cuanto al embajador de la Unión Europea, Gordon Sondland, anunció ese mismo día que será llamado a Washington. Ambos hombres habían testificado en la investigación de la acusación contra Trump.

“Creo que es importante entender que cuando estás en un juicio político, consideras la evidencia que tienes delante”, dijo Collins en defensa de su voto, según el Portland Press Herald. “No intentas hacer predicciones. Consideras la evidencia que tienes ante ti. En este caso, la evidencia no cumplió con el alto listón que establece la Constitución para la remoción inmediata del presidente de su cargo”.

Trump, al confirmar el despido de Vindman, escribió que sus colegas habían cuestionado el juicio de Vindman.

“En realidad no lo conozco, nunca hablé con él o me reuní con él (¡no creo!) pero fue muy insubordinado, reportó el contenido de mis llamadas ‘perfectas’ incorrectamente y recibió un informe horrendo de su superior, el hombre al que reportó, quien declaró públicamente que Vindman tenía problemas con el juicio, adhiriéndose a la cadena de mando y filtrando información”, escribió Trump en una declaración en Twitter el sábado. “En otras palabras, ‘FUERA’”, añadió.

Vindman había testificado que “no podía creer lo que estaba escuchando” cuando escuchó la llamada telefónica de Trump con el líder de Ucrania. Pero más tarde, su jefe de la NSC, Tim Morrison, sugirió que otros funcionarios habían considerado a Vindman poco fiable, mientras que otros expresaron su preocupación de que pudiera haber filtrado información.

Morrison a su vez dijo a los legisladores durante la investigación que no escuchó nada impropio en la llamada de Trump con el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky. Tanto Zelensky como Trump han negado las acusaciones de un quid pro quo que estaba en el centro de la investigación del impeachment dirigida por los demócratas de la Cámara de Representantes.

David Pressman, abogado de Vindman, confirmó que fue despedido y escoltado fuera de la Casa Blanca el viernes. Más tarde, denunció la declaración de Trump en Twitter como “falsa” y dijo que “Vindman continúa su servicio a nuestro país como un miembro condecorado y en servicio activo de nuestro ejército”.

Jack Phillips – La Gran Época