Autoridades chinas en epicentro del coronavirus han comenzado a cortar parcialmente Internet

Un hombre va en bicicleta por una calle vacía del Optical Valley en Wuhan, China, el 16 de febrero de 2020. (Getty Images)

“La conexión de Internet en mi casa estuvo cortada durante varios días. Seguí llamando a la línea directa del alcalde, pero nadie nos está atendiendo”, dijo un residente de la ciudad de Wuhan, provincia de Hubei, donde comenzó el brote del coronavirus (COVID-19).

Desde el 11 de febrero, más y más residentes de Wuhan informaron que las conexiones de Internet de sus casas estaban caídas. Para contener el brote, las autoridades de Wuhan han dictado estrictas medidas de cuarentena, que permiten que solo una persona por hogar abandone su casa.

La edición en chino de Epoch Times habló con varios residentes de Wuhan y encontró que algunos vecindarios, donde hay un gran número de infecciones reportadas de COVID-19, han perdido su conexión a Internet.

Los expertos creen que las autoridades están usando este método para restringir la capacidad de los cibernautas para hablar libremente sobre la situación en el terreno. Desde que comenzó el brote a principios de diciembre de 2019, cerca del 70 por ciento de los casos de infección oficialmente reportados están en Wuhan.

Sin conexión a Internet

Varios entrevistados dijeron a la edición en chino de Epoch Times que sus áreas residenciales comenzaron a transmitir mensajes a través de altavoces instalados en farolas, diciendo que sus conexiones de Internet se cortarían pronto, a partir de la noche del 10 de febrero.

Un residente de Wuhan que vive en la carretera de Jiangdi Zhong en el distrito de Jianghan publicó en las redes sociales que la conexión de Internet en su casa fue cortada a partir de la tarde del 11 de febrero. Lo comprobó con otros vecinos que viven cerca, y confirmó que sus conexiones de Internet en casa también estaban cortadas.

“[Vivo] cerca del hospital improvisado del Centro Internacional de Exposiciones de Wuhan. Parece que todos en nuestra comunidad perdieron su conexión a Internet”, se quejó el residente.

Un residente de Wuhan que vive en el distrito de Jiang’an dijo a la edición en chino de Epoch Times el 19 de febrero que su conexión a Internet no ha sido restaurada, y ha recurrido a usar su teléfono celular para navegar por Internet.

Zeng Jieming, un activista chino con sede en EE.UU., dijo a la edición en chino de Epoch Times el 19 de febrero: “Tengo dos amigos que viven en Wuhan. Uno vive en el distrito de Caidian y el otro en el distrito de Jiangxia. Ambos dijeron que sus conexiones de Internet estaban caídas… Les dijeron [el gobierno] que había demasiados rumores en Internet, que [el gobierno afirmó] que [estos rumores] interferían severamente con los esfuerzos de alivio del brote”.

Según los amigos de Zeng, el brote en los distritos de Caidian y Jiangxia es grave. Las autoridades locales temen que la gente exponga la verdad sobre el brote al mundo exterior publicando videos en Internet, dijeron.

Propósito

Gu He es un observador de la censura de Internet en China. Le dijo a la edición en chino de Epoch Times que esas tácticas son usadas normalmente por el régimen chino.

“Ya en 2009, el gobierno chino cortó la red de Internet en toda la región de Xinjiang, [y la confinó] a una red de área local durante 312 días”, dijo Gu. “Utiliza este método para controlar el habla de la gente”.

El apagón de Internet en Xinjiang, donde viven 25 millones de personas —muchas de las cuales pertenencen a minorías musulmanas uigures—, fue denunciado por varios grupos de derechos humanos y medios de comunicación en ese momento. Las autoridades chinas tomaron medidas en julio de 2009, después de que se produjeran una serie de violentos disturbios en la capital de Xinjiang, Urumqi. La red de Internet fue restaurada en mayo de 2010.

Desde que se cerró Wuhan el 23 de enero, los ciudadanos han comenzado a hacer publicaciones en las redes sociales para exponer la verdadera situación sobre el terreno: los diferentes síntomas que causa el coronavirus COVID-19; las malas condiciones médicas de los hospitales locales; los precios de los alimentos se disparan; se recogen cadáveres de las casas de la gente; la policía envía por la fuerza a la gente a los centros de cuarentena; las malas condiciones de esos centros de cuarentena, incluida la falta de alimentos, agua y tratamiento médico; y las personas desesperadas por librarse de la enfermedad que intenta acabar con sus vidas. Desde entonces, los censores de Internet han empezado a tomar medidas enérgicas contra esos mensajes, e incluso han desplegado un ejército de troles para escribir mensajes positivos sobre los esfuerzos de las autoridades para combatir los brotes.

Nicole Hao – La Gran Época