Líder terrorista proiraní en el ataque a la embajada de EE.UU. en Bagdad fue invitado por Obama a la Casa Blanca

Hadi al-Amiri, jefe de la Organización Badr apoyada por Irán y líder de la Alianza Fateh, una coalición de grupos de milicias apoyadas por Irán, habla durante un evento de campaña en Bagdad el 7 de mayo de 2018. (Ahmad Al-Rubaye/AFP vía Getty Images)

Un líder terrorista iraní que se reportó presente en un ataque a la embajada de Estados Unidos en Bagdad el martes, formó parte de una delegación que visitó la Casa Blanca en 2011, cuando Barack Obama era Presidente.

En 2011, Hadi al-Amiri figuraba como miembro de una delegación que acompañaba al entonces primer ministro iraquí Nouri al-Maliki a la Casa Blanca para una reunión con Obama. El encuentro marcaba el fin de la guerra de Irak y la retirada de las tropas estadounidenses del país, informó The Washington Times en ese momento, citando a la oficina de al-Maliki.

El martes el medio Washington Post señaló la presencia de al-Amiri entre la multitud en el ataque a la embajada de Estados Unidos en Bagdad, pero su papel no quedó aclarado. Las violentas manifestaciones fueron en represalia a los ataques aéreos estadounidenses del domingo, que tuvieron como objetivo las bases del grupo terrorista Kataib Hezbollah, respaldado por Irán, que también forma parte de las Fuerzas de Movilización Popular (PMF). Las banderas de Kataib Hezbollah pudieron verse durante el ataque de la multitud a la embajada de Estados Unidos.

Los ataques defensivos de los aviones estadounidenses del domingo se llevaron a cabo en respuesta al reciente asesinato de un contratista civil estadounidense mientras era atacado con cohetes un complejo militar iraquí en el norte de Irak, donde también tienen su base las fuerzas militares estadounidenses. El presidente Donald Trump declaró el martes por la mañana que Estados Unidos llevaron a cabo los ataques militares porque Irán mató a un contratista estadounidense e hirió a otros.

Al-Arimi sirvió como ministro de transporte de Irak desde el 2011 hasta el 2014 bajo el gobierno de al-Maliki. En el momento de la visita a la Casa Blanca en 2011, los medios de comunicación, incluyendo Fox News y The Washington Times, informaron sobre las preocupaciones en torno a los vínculos de al-Amiri con el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) de Irán. Al-Amiri fue en un momento dado un comandante del IRGC, entre otros vínculos.

Los medios de comunicación de la época también manifestaron su preocupación por la retirada de las tropas estadounidenses de Irak en 2011 en el contexto de la supuesta influencia extranjera de Irán.

“Los críticos acusaron al Sr. al-Maliki, un chiíta, de actuar a instancias del gobierno chiíta en Irán”, informó The Washington Times. “Pero el Sr. Obama dijo a los periodistas que cree al primer ministro iraquí cuando dice que ‘su interés es mantener la soberanía iraquí y evitar la intromisión de cualquier persona dentro de Iraq’”.

En 2011 la Casa Blanca también se negó a confirmar a Washington Times la asistencia de al-Amiri a la Casa Blanca. El entonces secretario de prensa Jay Carney tampoco confirmó la asistencia de al-Amiri cuando fue interrogado por Fox News, según una transcripción de la entrevista publicada por Real Clear Politics.

Al-Arimi dirige la Organización Badr, la milicia chiíta iraquí y el partido político respaldado por Irán, que suele ser considerado como el representante iraní más antiguo en Irak. Los Emiratos Árabes Unidos designaron a la Organización Badr como organización terrorista en noviembre de 2014.

Formada en 1983, la Organización Badr luchó junto a las fuerzas iraníes contra el ejército iraquí y el entonces dictador iraquí Saddam Hussein durante la guerra entre Irán e Iraq que se extendió de 1980 a 1988. En ese momento (pdf), la Organización Badr era entrenada y controlada por el IRGC, grupo que el gobierno de Estados Unidos designó en abril como organización terrorista extranjera.

Después de la invasión estadounidense de Iraq en 2003, la Organización Badr luchó contra las fuerzas estadounidenses.

La Organización Badr es también parte de las Fuerzas de Movilización Popular (PMF), formadas en 2014. Las PMF son el grupo estatal de facciones paramilitares de Iraq, que están dominadas por grupos respaldados por Irán.

Al-Arimi también lidera el partido político Alianza Fatah, que comprende la Organización Badr, Kataib Hezbollah, Asaib Ahl al-Haq y otras milicias del PMF. La Alianza Fatah se formó en enero de 2018, antes de las elecciones de mayo de 2018 en Iraq.

La Alianza Fatah consiguió 47 escaños parlamentarios en las elecciones, por lo que tiene una influencia considerable en el gobierno. Según The Wall Street Journal, la creciente influencia de Irán sobre las milicias y en el parlamento iraquí “ha suscitado el descontento público y contribuido a las protestas nacionales que han sacudido a Irak desde octubre”.

Las protestas contra el gobierno por el desempleo, la corrupción del gobierno y la falta de servicios básicos surgieron en octubre cuando miles de personas salieron a las calles en Bagdad y el sur del país, predominantemente chiíta. Los manifestantes acusaron al gobierno de ser corrupto y se opusieron a la creciente influencia del régimen iraní en los asuntos de estado iraquí.

Los levantamientos en masa han dejado más de 450 muertos, en su gran mayoría manifestantes. Fueron asesinados por las fuerzas de seguridad, quienes dispararon gas lacrimógeno y munición real.

Mimi Nguyen Ly – La Gran Época