El Fiscal General Barr dice que el tiroteo de Pensacola fue un ‘acto de terrorismo’

El Procurador General Bill Barr y funcionarios de justicia celebran una conferencia de prensa en el Departamento de Justicia en Washington el 13 de enero de 2020. (Charlotte Cuthbertson)

Las autoridades federales dijeron que el tiroteo cometido por un cadete militar saudita en una base naval estadounidense, en el que murieron tres personas, fue un “acto de terrorismo” motivado por la ideología yihadista.

El fiscal general William Barr y otros altos funcionarios anunciaron los resultados de una investigación criminal el lunes, aproximadamente un mes después del tiroteo del 6 de diciembre en la Estación Aérea de la Marina en Pensacola, Florida, donde murieron tres marineros estadounidenses y otros ocho ciudadanos americanos resultaron heridos.

El atacante, Mohammed Alshamrani, teniente segundo de la Real Fuerza Aérea Saudita, de 21 años, abrió fuego contra la base naval en un ataque que duró unos 15 minutos antes de que la policía le disparara mortalmente. Alshamrani era un estudiante de vuelo en Pensacola, donde Estados Unidos entrena rutinariamente a miembros de ejércitos extranjeros.

Las autoridades federales dijeron que los investigadores encontraron evidencia de que Alshamrani fue motivado por la ideología yihadista, incluyendo un mensaje en las redes sociales publicado el 11 de septiembre del año pasado, que decía: “La cuenta regresiva ha comenzado”, y otros mensajes anti EE. UU., anti Israel y yihadistas en sus redes, incluso dos horas antes del ataque. Alshamrani también visitó el Memorial del 11 de septiembre en la ciudad de Nueva York durante el fin de semana de Acción de Gracias.

“Las redes sociales atribuidas al tirador sugieren que albergaba sentimientos contra el Ejército de EE. UU. y anti Israel, y que él pensaba que la violencia era necesaria para defender a los países musulmanes”, dijo el subdirector del FBI David Bowdich.

El subdirector del FBI, David Bowdich, habla mientras el fiscal general Bill Barr (der) y funcionarios de justicia observan durante una conferencia de prensa en el Departamento de Justicia en Washington el 13 de enero de 2020. (Charlotte Cuthbertson / The Epoch Times)

Bowdich dijo que durante el ataque Alshamrani disparó a las fotos del presidente Donald Trump “y de un expresidente de Estados Unidos”, y añadió que un testigo en el lugar de los hechos relató que el atacante hizo comentarios en los que criticaba las acciones militares estadounidenses en el extranjero.

Durante la investigación, los investigadores encontraron en la escena del crimen una pistola glock de 9 mm con un tambor extendido junto con varios cargadores de municiones y aproximadamente 180 rondas de municiones, dijeron las autoridades federales. Las autoridades dijeron previamente que Alshamrani había comprado legalmente el arma de fuego bajo una excepción de licencia de caza estatal, que permite a los no inmigrantes comprar armas de fuego y municiones con una licencia de caza válida.

Las autoridades también refutaron los primeros informes que indicaban que el tirador había llegado a la base naval con otros cadetes saudíes que grabaron vídeos durante el ataque.

El Fiscal General dijo que Alshamrani llegó a la base solo y que los demás cadetes saudíes solo empezaron a filmar la conmoción alrededor del edificio después de que el ataque había comenzado. Añadió que esos cadetes cooperaron plenamente con los investigadores durante la investigación.

Barr añadió que, en el curso de la investigación, encontraron a 21 miembros del entrenamiento militar saudita en los Estados Unidos que estaban en posesión de material peyorativo, incluido contenido yihadista o antiamericano, o tuvieron contacto con pornografía infantil en las redes sociales. La Fiscalía General de Estados Unidos ha examinado independientemente los 21 casos y ha determinado que ninguno de ellos daría lugar, en el curso normal, a un procesamiento federal.

El Reino de Arabia Saudita, dijo Barr, ha determinado que la posesión de dicho material era “impropia de un oficial de la Real Fuerza Aérea Saudita y de la Marina Real” y ha retirado a los 21 militares saudíes en formación de su plan de entrenamiento en Estados Unidos. También regresarán a Arabia Saudita más tarde el lunes.

“El Reino me ha asegurado que revisará cada uno de estos casos bajo su Código de Justicia Militar y su código penal”, dijo Barr.

El Fiscal General también dijo que los investigadores todavía están tratando de desbloquear dos de los iPhones de Alshamrani, ambos dañados, en un esfuerzo por averiguar con quién se había estado comunicando antes del ataque. Añadió que los investigadores han pedido ayuda a Apple para desbloquear los dispositivos, pero añadió que la empresa no ha proporcionado “ninguna ayuda sustancial”.

Las imágenes de dos iPhones de Apple que el tirador de la base naval de Pensacola, el teniente segundo de la Fuerza Aérea Real de Arabia Saudita, Mohammed Alshamrani, intentó destruir se exhiben en una conferencia de prensa en el Departamento de Justicia en Washington el 13 de enero de 2020. (Charlotte Cuthbertson / The Epoch Times)

El Fiscal General también destacó a varios militares estadounidenses por su valentía durante el ataque, entre ellos el aviador de la Marina Ryan Blackwell, quien logró saltar encima de una compañera de la Marina para evitar que le dispararan, y que a pesar de haber recibido cinco disparos, procedió a ayudar a otros estudiantes a escapar.

Las autoridades federales también dijeron que actualmente no hay pruebas de ningún cómplice en Estados Unidos, pero que todavía están investigando para determinar si hay alguno en Arabia Saudita.

Investigación de los estudiantes extranjeros

El tiroteo de Pensacola planteó muchas preguntas sobre lo bien que se examina a los estudiantes extranjeros antes de que participen en el entrenamiento militar en Estados Unidos. En respuesta al incidente, el Pentágono ordenó una amplia revisión de los procedimientos de selección, según un memorando del 10 de diciembre.

El memorando, que fue firmado por el vicesecretario de Defensa David Norquist, también suspendió los vuelos y otros entrenamientos operativos de todos los estudiantes de Arabia Saudita en los programas militares estadounidenses.

El secretario de Defensa Mark Esper confirmó el domingo en el programa de CBS “Face the Nation” que el departamento estaba tomando medidas para reforzar el proceso de selección.

“He firmado directivas para mejorar el proceso de selección de todos nuestros estudiantes extranjeros que se refieren a las credenciales, las políticas de armas, etc.”, dijo Esper.

Estados Unidos ha tenido por mucho tiempo un robusto programa de entrenamiento para el ejército saudí, proporcionando asistencia en el país y en el reino. Actualmente hay unos 850 saudíes que participan en programas de entrenamiento militar estadounidense, según el Pentágono.

En general, hay unos 5000 estudiantes militares internacionales en los programas de Estados Unidos. Estos estudiantes se someten a chequeos de antecedentes y biométricos —procesos establecidos por el Departamento de Estado y el Departamento de Seguridad Nacional— para determinar si constituyen un riesgo para la seguridad.

En su mayor parte, los comandantes de las bases militares tienen la autoridad de establecer sus propios procedimientos de seguridad, incluyendo los controles de entrada a la base y los permisos para portar armas. Existe un nivel básico de seguridad que debe cumplirse, pero los comandantes pueden hacer más estrictos cualquiera de sus procedimientos si lo consideran necesario.

Janita Kan – La Gran Época (Con información de The Associated Press)